Trabajos de taller

Glosario de términos

Buscar

Seguinos en

  • Taller literario online La Argamasa en facebook

“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la Escritura Literaria

 

(TIEL) Módulo IX Una escritura palimpsestuosa: la lectura como uso.

Consigna veintiuno Elaborar un nuevo relato, cambiando el final, o algún otro elemento, de “Hombre de la esquina rosada” de Jorge Luis Borges, “La noche boca arriba” de Julio Cortázar o “El perjurio de la nieve” de Adolfo Bioy Casares con el fin de darle un nuevo significado a la narración. La idea es que la nueva versión se oponga en algún aspecto al texto original elegido para hacer el trabajo. (Extensión máxima. 2 ½ carillas)


CONEXIONES

Todas las mañanas, incluso esa, se iniciaban de igual forma: una sucesión de actos bien equilibrados que ejecutaba con el arduo fin de introducir la bici en el ascensor. Abrir la puerta ancha, parar el vehículo, calzar la rueda inferior en el ángulo trasero derecho del habitáculo, empujar el manubrio y deslizar la parte superior hasta que la rueda delantera apoye en esa misma pared. Recién entonces, meterse en el rinconcito libre apoyando los glúteos en el asiento para sostenerla, en forma tal que las manos queden libres para cerrar el ascensor. La mochila gorda, pesada de libros y cuadernos dificultaba aún más las maniobras. Finalmente lo lograba, sin romper el espejo. Aunque a veces, cuando estaba muy dormido, tenía que deshacer lo andado, volver atrás y reiniciar la danza.

Leer más...
 
TIEL Iniciación a la Escritura Literaria

 

(TIEL) Módulo VIII Espacios y travesías: viajar, ver, contar

Consigna veinte Escribir un relato que ocurra en el lugar que se eligió para describir. La historia debe sucederle o ser protagonizada por un personaje ajeno al lugar o debe tratarse de una historia que rompa con los hábitos del lugar. El texto que sigue puede servir de ejemplo. (Extensión máxima: 2 carillas).


LA FORÁNEA

Lidia parece un animal exótico en medio de la fauna local, la del gimnasio. La vi hacerse paso entre las cintas para caminar y entrar en el salón principal: una pecera donde se ejercitan más de cuarenta personas. Hermosa, a pesar de sus 60 y tantos, con bucles rubios, el seno erguido y la más cálida de las sonrisas. Reparte besos y saludos, un cómo estás que suena sincero y lo es. El ambiente se caldea con su presencia.

Leer más...
 
TEC El cuento. Técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo VII  Focalización

Consigna F 2 Completar el fragmento siguiente desde el punto de vista de un narrador en tercera persona, visión con o cuasi omnisciente. (Máximo 1 pág.)


Tengo el defecto de distraerme cuando las conversaciones se prolongan alrededor de un tema que me parece agotado.

A Diana le gustaba hablar de sí misma, pero disimulaba esta disculpable tendencia disfrazando sus experiencias personales en teorías colectivas e irrefutables.

Historia de un amor, en Crónicas del amor, de Silvina Bullrich


Leandro la mira detenidamente de todas formas. Ella en un cómodo sillón de paja bajo la sombra de un sauce. Él recostado en un tronco, sobre el césped. Los demás en ronda observando su habitual protagonismo e intentando ganar en una competencia no explícita. Cerrando los oídos a su charada, Leandro concentra la atención en la curva de sus pantorrillas pendulantes desde una rodilla apoyada sobre la otra. Con cada ida y vuelta en vaivén, las puntillas de encaje de la falda varían su posición. Sopla, jugando a elevarlas un poco, y la brisa de la tarde lo acompaña en la travesura por décimas de segundo que ponen en su campo visual las pelusas claras sobre los muslos de Diana. Para apaciguar una erección, cambia el objeto de su deseo visual y se detiene en el cuello. Muerde una brizna de pasto que lleva a los labios. Pinta con esa finísima brocha, con mucho cuidado y lentitud, las líneas de los músculos desde las pétreas clavículas femeninas hasta el lóbulo de las orejas. Los bucles trigueños se interponen alborotados e impiden que las espiguillas de la brocha hierba penetren entregando el mensaje a sus tímpanos. La imagen yergue nuevamente el interior de los pantalones y eleva sus rodillas para ocultarlo.

Leer más...
 
TIEL Iniciación a la Escritura Literaria

 

(TIEL) Módulo IV La literatura y los géneros discursivos de uso cotidiano

Consigna nueve Escribir una receta, un reglamento o unas instrucciones con un objetivo a elección.


MÉTODO PARA MANTENER AL NIÑO QUE SOMOS

AÚN EN LA ADULTEZ


El método carece de la instrucción “ingenieril” a la que estamos acostumbrados, una cosa encastra con la otra y así en sucesión hasta terminar con el armado de la cuestión. Esto no es ingeniería, sino una rama de la metafísica, de la más inexplicable.

Leer más...
 
TIEL Iniciación a la Escritura Literaria

 

(TIEL)  Módulo I Variaciones

Consigna 1 Escribir dos nuevas variaciones para agregar a las que fueron transcriptas en el inicio de este módulo, respetando el argumento mínimo de alguno de esos textos. Extensión máxima de cada variación: media carilla.

 


VARIACIÓN 1:


ESTRÉS

Ese médico debe vivir en otro plantea. Así que para bajar el colesterol tengo que bajar el nivel de estrés. Como si fuera tan fácil. Lo quiero ver a él si fuera el dueño de un bar a dos cuadras del obelisco. No tiene ni idea lo que es estar detrás de una caja registradora, lidiar con la AFIP y con los proveedores. Y los mozos, sobre todo los mozos. A éste que tengo enfrente, por ejemplo, lo tengo entre ceja y ceja. Estoy convencido que me afana. Con ese pelo engominado y esos aires de formal, se cree que vive en la década del ´40. Ahora se hace el galán con esa morocha de vestido floreado y zapatos rojos. Es tan salame que no se da cuenta que hay un tipo en la mesa de al lado que la viene relojeando y me parece que se la ganó, porque la mina también lo mira. Y es tan lento atendiendo que la gente viene a pedirse el café a la barra y después se lo lleva para la mesa. Como éste, que justo se lo lleva a la mesa de la morocha y se sienta con ella. Ya está, perdiste Gutierrez: está acompañada. Y encima le respondió con un “sí” que se escuchó hasta afuera. ¿Qué le habrá preguntado el tipo a la morocha para que conteste con esa contundencia? Capaz que le preguntó si quería irse a un bar adonde atiendan mejor. Ya está, se van. Primero: ella; prudentemente después: él. Seguro que andan de trampa. ¿Qué hace ahora Gutierrez, que sale corriendo del bar? ¿Se habrá vuelto loco? Nooo. No te digo que es un inútil. Mirá que chocarse y tirar la bandeja al piso. Treinta años de mozo para nada. Me rompió tres tazas. Se las voy a descontar de su sueldo, obviamente. Y a la próxima que se mande, lo rajo.

Leer más...
 
<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>

JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL