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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la Escritura Literaria

 

(TIEL) Módulo I Variaciones

Consigna uno Escribir dos nuevas variaciones para agregar a las que fueron transcriptas en el inicio de este módulo, respetando el argumento mínimo de alguno de esos textos. Extensión máxima de cada variación: media carilla.


PSICOACTIVO

La esencia de una práctica; ¡café!, negro, sí… Hay una verdad opaca que incita y nos regala su insomnio: su lectura. Solo, gracias. Cuanto más difícil, más personal, una imagen del cuerpo; y así, sin más, se vuelve significativo. ¡Shh!… ¿Me ayuda? Sólo arregle esa puerta corrupta, evite filtraciones externas. ¡Los sonidos de la máquina de expreso!, esos sí, o los susurros de esa mesa que llegan casi lamiendo mi oído; ¡no, esa! La que está adornada con tacones de fuego, ¿la ve?, justo frente de mí; ¡bah!, muévase, traiga el café. Un sorbo, un elixir corriendo por la celulosa, ¿qué hay escondido? Detrás, la mesa. ¡Apóyelo!, ¿o está esperando el semáforo? ¿Puede distinguirla ahora?, zapatos rojos, cabello enrulado, aquel hombre en la barra la observa, ¿se da cuenta? Sí, esa, habla sola, ¡eso es lo curioso! Susurra, saca un papel, taconea; susurra, saca un papel, taconea. Ayer, hoy, quizá mañana; invariable y lujuriosa, como queriendo tentar al ojo, el ajeno, usted me entiende. ¿Por qué me mira así?, ¡quemó el café!, ¡lo sabía!, usted no tiene cara de entender este arte…  El acto de escribir se prepara, está listo, se impregna de simbolismo, quizá hasta la neurosis. ¿Qué señala? Sí, es la mujer, ¿espejo? Yo no veo ningún espejo, retírese, ¡espere no corra!, puede caers… Se pronuncia el miedo a soportes en blanco, a formas estériles, a signos vacíos.

 

 

CALIGRAMA


 

 

Consigna dos Optar por una de las dos consignas (“alfa” o “beta”):

Consigna dos beta: Escribir un texto breve a partir de una frase críptica (una fórmula mágica, oracular o mística; un hechizo; un trabalenguas, una adivinanza o acertijo; un nombre secreto; una orden encubierta; una fórmula científica arrancada de su contexto para hacerla circular en otro; una fórmula que selle un pacto; un réquiem; una frase inscripta en una cripta o tumba; un canto popular infantil que haya perdido su significación inmediata; un palíndromo (frase que puede ser leída de derecha a izquierda o de izquierda a derecha y mantiene los mismos sonidos, por ej.: “¿Sanatas a satanás?”).

La frase elegida puede estar en cualquier parte del relato: intitularlo, cerrarlo, incluso puede no estar, puede ser parafraseada o tomada para estructurar el relato o sugerida de modo que el lector la adivine o bien que el relato se constituya en una pista para que el lector la construya. Sugerencias: a) revisar en la memoria y anotar toda clase de frases rítmicas que vengan a la mente (las que se recuerdan de la infancia suelen convocar mundos propios y experiencias ricas para ficcionalizar); b) hacer una lista con las recordadas y con las buscadas en diversos tipos de   libros o en la memoria de los otros; también puede ser inventada. Elegir después una de esas frases para resolver esta consigna de escritura.


MANUAL PARA EL MAL


Preámbulo: Como primer objetivo es indispensable identificar al huésped y verificar, a través de un presuroso análisis, que no sea un alma condenada, ya que esta podría estar en extremo deprimida y quitarse la vida. Busque quién pueda aguantar el sufrimiento y extenderlo cómodamente.

Paso uno, identifique su propio sentimiento de envidia. Si no lo encuentra, invóquelo, hay cuantiosos métodos y de fácil aplicación; si usted es mujer y se encuentra en su periodo menstrual, ya tiene garantizado el ochenta por ciento de la operación.

Paso dos, mire a su víctima con brutal intensidad (mantenga el paso uno). Puede acompañarlo con un exceso de elogios, a veces ayuda y es una forma inocente de encubrir el daño.

Último paso, ser constante. El afectado intentará librarse, repeler el mal; es común que intente con amuletos y conjuros, ¡no se detenga! Los más usados son el huevo y la sal, se dice que son certeros, se cree que ellos absorberán las malas energías y las transformaran en benevolentes. La Ley de la Conservación de la Energía dice que "La energía no puede crearse o destruirse, sólo puede cambiar de una forma a otra", pero descuide, nada dice acerca del bien o del mal, nuestro propósito es que el mal trasmute a un mal mayor. Si para esta altura el/la martirizado/a se ve sumido/a en la angustia, el desánimo y la mala suerte, y, por otro lado, sus allegados le dicen: “Tenés mal de ojo”, puede relajarse, su meta estará alcanzada.

 


Copyright©Natalia Belén Carballal Nogueira

Noviembre, 2021.  Todos los derechos reservados por su autora


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autora.