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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento. Técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo II Adecuación, coherencia y cohesión

Consigna A1 Escriba un diálogo entre dos niños, uno centroamericano y el otro, argentino. Cada uno de ellos debe tratar de explicar cómo se compone su familia, utilizando su propio geolecto y sociolecto. (1/2 página)


AMIGOS SON LOS AMIGOS

-Bueno, te decía mi viejo no es mi viejo, es un chabón que está con mi vieja desde que mi verdadero viejo se tomó el palo. Sí, esa es la pura. Me lo banco porque sé que sin él la pasamo´ a cagar. Es el padre de mi hermanita, la Clari. ¿Y vo`? ¿Qué onda? ¿Tenés a tus familiares en  el distrito federal? A mí me da risa la palabra dis tri to…

-¡Ya, túmbate el rollo! Óyelo, güerito, la próxima vez que me digas que te ríes de mi lugar te vas a ir a la chinga… Así que no me chingues, güey. Arre. Y sigue, órale pues, cuéntame de los tuyos.

-Ta bien, yo lo único que te preguntaba si tenías hermanos y así, como era tu familia. Bueno, nada. Mi vieja me tuvo a mí y a mi hermano con un mismo tipo, que, digamos, es mi viejo. Ni lo conozco al boludo. Se piró cuando éramos así de guachines el Monchito y yo. Despué se acollaró con este loco que, ya te dije, es el padre de la rusita.

-Ta.

-¿Y vos? ¿Qué onda, guacho? ¿Tus viejos?

-En mi familia hay de tocho morocho pues, somos todos hermanos pero tenemos como tú y tu hermanita diferentes pás. Mi má estaba ahorita en México de los más agüitada, y con tanta preocupación dejamos la víbora chillando y nos lanzamos hasta aquí. A mi má le salió chafa quererse venir. Pués en el apuro, huyendo de mi pá que se ponía de manitas cada noche, dejó unos papeles y hemos de tenernos que volver. Así que somos nosotros cuatro y ni yendo a bailar en Chalma hemos de poder quedarnos aquí.

-¡Uh! ¡Qué garronazo! Pero, bueno, no te quemés la cabeza y dejá que carburen los grandes. Nosotros somo´ pibes. Fija que volvés. Dale, no te ortivés.

-Ya, chole, le bajo los huevos a mi má. Nada nos preocupe. ¡Adiós, carnal!

-¡Chau, ameo!

 


Consigna A4  Escriba un texto en el que use los siguientes conectores: para empezar; en segundo lugar; en fin. (Máx. ½ pág.)


BUENOS VECINOS

Para empezar, y en defensa de todos los aquí presentes, quiero decir que el auto estaba abierto, que tenía la llave puesta y que al baúl apenas si le hicimos una fuercita y se abrió. O sea,  sabemos que en los tiempos que corren dejar un auto así, en este barrio, con la llave puesta y pensar que al volver lo vas a encontrar de la misma manera en que lo dejaste, o sos un nabo o no estás mirando la tele.

En segundo lugar, más que haberle hecho esa fuercita, un poquito de palanca nada más al baúl, no  hicimos. Bueno, creo que también le sacaron la rueda de auxilio porque estaba abajo en el baúl y alguien se tentó y también dos tapa ruedas.  Esas marcas en el tapizado que el señor dice que tiene es del chocolate que encontramos. El Fito se comió uno sentado en el asiento de atrás y manchó un poco, pero estamos dispuestos a lavárselo y dejárselo casi como estaba. Los chocolates los repartimos y los comimos, no voy a mentir. También la ropa, los bolsitos y una cartera de nena que estaba llena de figuritas, esa se la dimos al Fito que se la llevó para la hermanita que es discapacitada, la pobre.

En fin, todos entendemos que se pasó de largo y salió de la autopista y se quedó sin arranque y fue a llamar a la grúa. Pero, bueno, era muy tentador y si bien nos arrepentimos, no podemos decirle que le vamos a devolver todas las cosas que encontramos, porque el auto estaba aparentemente abandonado. Es así, vivimos en un mundo cruel. Por eso le traemos los documentos  y las llaves, oficial, usted sabrá que tendrá que hacer con nosotros, todos, los veintitrés que vinimos a decirle la verdad.

 


Consigna A 10 Escriba un texto en el que pueda reemplazar los adjetivos, (máx.1/2 pág.). Entre paréntesis escriba los que considere más apropiados, sin alterar el sentido. Ej.: “Era invariable (constante) la hora de la cena, uno a uno cumplíamos el rito de sentarnos a la mesa sin explorar demasiado cuál era el lugar más adecuado (apropiado, acertado).


EL CADETE

Vestía correctamente, siempre con una camisa limpia (impecable) cada día. Combinaba las medias con la corbata y era tan prolijo (minucioso/detallado) que a pesar de su trabajo, jamás se le veían los puños o el cuello rozados (tocados) por la suciedad.        Olía a lavanda, pero no sé si era su perfume o el fijador del cabello. De tanta gomina su pelo lucía correcto (perfecto) durante toda la jornada. Lo mantenía ordenado (prolijo/peinado) desde las siete que lo veía  por primera vez en el día, hasta las tres de la tarde cuando pasaba para irse. Nunca un remolino rebelde (desatinado), nunca un pelito desubicado (desordenado).

Usaba un portafolio viejo (usado/gastado) que llevaba como uno más del buffet de abogados. Sánchez se mofaba de él, en el fondo yo sabía que lo envidaba, decía que adentro del maletín llevaba un taper y la revista D´Artagnan. Sin embargo, no había quien no hubiese reparado en su presencia. Era mirado por su altura, sus modos correctos (educados/amables) y  su cara impecable (perfecta) sin sombras de barba. Eso lo convertía en un sujeto incapaz de dar a conocer su edad. Estuvo en la fotocopiadora desde siempre. Trabajó por años en el mismo lugar con luz artificial durante ocho horas al día. A veces, cuando bajaba a verlo por las copias de los contratos, lo encontraba leyendo. Ni siquiera tenía una radio. Además del saludo, cruzábamos una o dos palabras y nos sonrojábamos cuando nuestras las miradas se encontraban sin querer. Un día nos enteramos que se había mudado a Resistencia, en su reemplazo Sánchez puso a su suegro, un sujeto despreciable (ruin/indigno).

Lo sigo extrañando hasta ahora.  Nunca le pude decir que me gustaba ir a sacar copias y compartir su silencio en el cuartito del subsuelo.

 


Consigna A 11 Escriba un texto en el que pueda reemplazar los verbos, (máx.1/2 pág.). Entre paréntesis escriba los que considere más apropiados, sin alterar el sentido.


PARA NO SENTIRSE SOLO

Trate (intente) de criar a un cachorro, no importa la especie animal, es más,  hasta puede  elegir (optar/preferir) un cachorro de ser de humano. Los primeros tiempos lidiará (luchará/peleará)  usted con los problemas de la alimentación y del sueño. Dele (provéale/ofrézcale) de comer al cachorro tantas veces él lo desee (apetezca/requiera) y procure (intente/trate) dormir durante las mismas horas que él lo hace. De esta manera aplacará (calmará/pacificará) algunos momentos de ira lógicos en esta etapa de la incipiente convivencia. Son sensibles a los afectos y precisan (necesitan/requieren) del contacto físico en los primeros tiempos de vida. Tal vez deberá (corresponderá) sostenerlos (transportarlos/acarrearlo) durante el día y hamacarlos (sacudirlos/menearlos) a la hora del sueño, sobre todo si se trata de cachorros del género humano. Son perceptivos a las miradas, es decir que su crianza se verá favorecida si usted se conecta (relaciona) visualmente con ellos. Deberá saber que la comunicación entre usted y el cachorro girará (mudará) en torno a  señales primitivas en cuanto a los sonidos. Sin embargo, verá (notará/advertirá) qué gratificante será hallar (descubrir/encontrar) las diferencias en la expresión verbal cuando desean (quieren/ansían) alimentarse o cuando tengan (manifiesten) sueño o cuando quieran (deseen) defecar (evacuar). Esta última acción puede que a usted lo acobarde, pero lento, el cachorro irá aprendiendo las formas posibles del autocuidado. Después de los dos años de crianza, usted ya no se sentirá (considerará) solo y tal vez, cuando acaricie la cabeza del cachorro, evocará (recordará/rememorará) con cierta nostalgia,  esos inicios tan básicos en la relación.

 


Consigna A 13 Redacte un breve texto en el que la técnica sea similar al fragmento de M. Puig. (1/2 pág.)

Iluminada por la nueva barra fluorescente de la cocina, después de tapar el frasco de tinta mira sus manos y al notar manchados los dedos que sostenían la lapicera, se dirige a la pileta de lavar los platos. Con una piedra quita la tinta y se seca con un repasador. Toma el sobre, humedece el borde engomado con saliva y mira durante algunos segundos los rombos multicolores del hule que cubre la mesa.” (Boquitas pintadas, Manuel Puig)


LA CORREA GRUESA

El sonido agudo de la amoladora lo hace encoger de hombros, pero piensa que tendrá que acostumbrarse. Se acomoda el casco usado que huele a cabeza y lo sujeta alrededor del cuello. Se sube la solapa de la camisa pensando en el sol y mientras tanto busca con la mirada los guantes. Están sobre la caja de herramientas, son nuevos.  Se pone  primero el de la mano izquierda y le da un pequeño golpe entre dedo y dedo para que entren a fondo. Repite lo mismo con la mano derecha, pero se da cuenta que siempre será diestro. Ahora entrelaza los dedos como para querer acompañar un padrenuestro  sentido y  un fuerte olor a cuero le sube por la nariz. Camina tembloroso por el tablón mientras una correa gruesa del arnés le estimula la entrepierna. El sol ya pica a las ocho  y siente el calor en esa parte de las mejillas que no le cubre la antiparra.

 


Copyright©Lidia Jaureguiberry

Septiembre, 2021.  Todos los derechos reservados por su autora


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autora.