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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento. Técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo VI La trama

Consigna T2  Escriba tres textos breves con los temas más abajo transcriptos. Cíñase exclusivamente al conflicto, no aborde otras instancias narrativas. (Máximo ½ página cada uno)

1. el personaje y su oposición a la sociedad de su tiempo.

2. El personaje consigo mismo.

3. el personaje contra su entorno familiar.

1.

No sabía ni siquiera donde estaba parado, mirase donde mirase había fotos y videos de otros rincones del planeta con jóvenes disfrutando al máximo el esplendor de sus vidas, de futuros novedosos donde todo se eleva y se acarrea con el peso de una pluma, de playas celestes con climas templados, de diversión, sexo, energía y derroche de placeres... Todo se desvanecía en su propia conciencia de la realidad del momento, enfrascado en un cuerpo pesado y con el tedio de tener que soportar, a cada paso, imágenes y más imágenes efusivas de mundos inexistentes, porque en el fondo lo sabía, inexistentes. Y qué más da, pensaba para sí, que se coman ese sapo y se vayan todos al diablo.


2.

Se había cortado el pelo, se mantenía afeitado, lavaba su ropa a diario, iba al gimnasio, corría, sostenía una postura consciente de hombros rectos y espalda erguida; todo lo hacía para cambiar su actitud y llamar a la suerte, si es que después de todo esto podemos llamar suerte al titánico esfuerzo. Lo cotidiano, para Martín, era tirarse en un sofá a ver películas o series interminables y comer grasas saturadas disfrazadas en sándwiches de jamón, papitas crocantes de paquetes aluminizados, postrecitos de supermercados, barras de chocolates, helados de todos los sabores; que hacían las veces de ansiolíticos para calmar el paso del tiempo.


3.

–¡Qué me importa! Cuando pasen a buscarme me voy –dijo Carla enojada.

–¡Vos no te vas a ninguna parte! ¡Te quedas en tu habitación! ¡Soy tu padre y vas a hacer lo que yo te diga!

Carla subió las escaleras y se metió en su habitación pegando un portazo de tal magnitud que vibraron las ventanas de toda la casa.

Luego, un silencio sepulcral, no se escuchaba ni el maullido del gato, ni el toreo del perro, ni el cantar de las golondrinas que merodeaban el patio de la casa.

Los minutos se transformaron en horas y Carla no salía de su habitación.

 


Consigna T 5 A partir de los datos del inicio que se transcribe, organice una trama y escriba un relato. (Máximo 1 pág.).


El coronel volvió a abrirse paso, sin mirar a nadie, aturdido por los aplausos y los gritos, y salió a la calle con el gallo bajo el brazo. Todo el pueblo -la gente de abajo- salió a verlo pasar seguido por los niños de la escuela. Un negro gigantesco trepado en una mesa y con una culebra enrollada en el cuello vendía medicinas sin licencia en una esquina de la plaza. De regreso del puerto un grupo numeroso se había detenido a escuchar su pregón. Pero cuando pasó el coronel con el gallo la atención se desplazó hacia él. Nunca había sido tan largo el camino de su casa.

El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez.

 

No era el coronel, era el gallo que siempre lo acompañaba el que llamaba la atención de cualquier transeúnte. Pero en ese caminar por las calles de su barrio, impregnado de miradas de asombro y estupor, al coronel se le hinchaba el pecho y por consiguiente alargaba el zanco de sus pasos como en sus años de juventud en el regimiento nacional. Un negro gigantesco que vendía medicinas sin licencias en la esquina de una plaza se acercó al viejo con la propuesta de un negocio. Los que estaban más cerquita pudieron escuchar la conversación, yo era uno de ellos, por lo que ahora transcribiré tal cual escuché:

–Coronel, siempre que lo veo pasar, aparta las miradas de mis clientes hacia su gallo, debo pedirle que tome otro camino, de ser posible -dijo el vendedor de medicinas.

–Usted se confunde, las miradas son hacia mí, la gente me quiere por mis años de servicio en el ejército nacional, el gallo es solo una mascota.

–Pues entonces le ofrezco esta culebra mansa que enrolla mi cuello por ese gallo pintón.

El viejo le dio el gallo sin más, y siguió su camino, pero ahora posaban las miradas de todos con más atención que nunca.

En la siguiente esquina, un niño huérfano que siempre pedía limosnas en la avenida principal se acercó al coronel y le dijo que eran sus zapatos los que acaparaban la atención de la gente, por lo que el coronel sin decir palabra, se los quitó y se los regaló. Una multitud cada vez más grande se iba formando detrás de aquel hombre.

En ese trayecto, unos jóvenes enamorados le dijeron al viejo que aquel anillo de oro, que llevaba en su mano derecha, era el centro de las atenciones. El coronel posó la mirada un rato sobre aquellos jóvenes para luego quitarse el anillo y cederlo a sus propósitos. Sean eternos enamorados –dijo el viejo.

Y cada uno a su conveniencia fue quitándole al viejo aquello que le era indispensable para su vida, hasta que llegó el momento en que despojado de todo cuanto tenía, decide retornar el camino  hacia su casa, en ese instante el viejo clava la mirada en mí, que estaba primero en la fila de la muchedumbre que lo seguía, y me pregunta con tono irónico: «¿Todavía sigues pensando que el gallo es el centro de todas las atenciones?».

 


Consigna T 8 Escriba un microrrelato y marque la introducción, el nudo y el desenlace (máximo 1/2 pág.). Justifique el porqué de sus marcas.


Volvió a recordar viejos momentos en un ataque de melancolía eterna. Frenó en la ruta dejando su auto en la banquina, a lo lejos se veía una vieja casa tapera ya sin techo, sin ventanas, toda incompleta, entre un sembrado de vistosos maizales que subían hasta los umbrales de las ventanas vacías. Tierras de una empresa agroexportadora multinacional. Piensa: “el dinero manda”. (INTRODUCCIÓN)


Camina un cuarto de hora abriéndose paso entre el sembrado verde y pujante, en el acercamiento la casa va tomando color y forma. Se dibuja la puerta de entrada de chapa dura pintada en blanco; luego las dos ventanas mirando al este; el sol de la mañana que pega en la mesa donde desayuna junto a su hermana menor; su madre tostando el pan casero de ayer; los muñecos de madera hechos por su abuelo, desparramados en el piso; una pelota de trapo bajo la mesa que aún no alcanza con la punta de los pies desde la silla donde está; las ganas de salir corriendo a la choza del árbol y jugar hasta que caiga el sol; los abrazos de su madre, “vuelvan para el almuerzo” escucha de fondo.(NUDO)


La casa, impoluta, frente a él, entra por la misma puerta desdibujada, con los pies embarrados y la cara manchada de pasto,  descubre una pelota de trapo bajo una silla rota, huele  la sombría humedad desgarradora de un tiempo lejano, palidecen sus recuerdos, todo se desvanece, todo está consumido. Decisiones tomadas en apuros, “el dinero no manda” piensa, mientras llora como nunca lo hizo en la vida. (DESENLACE)


JUSTIFICACIÓN:

Introducción: Ubica al lector en un paisaje típico de las rutas bonaerenses. Una casa tapera rodeada de un sembrado de grandes extensiones.

Nudo: Es cuando el personaje se introducirse en el sembrado con la idea de llegar a la casa abandonada. El lector acompaña al personaje en un flashback de sus recuerdos de infancia (era su casa). Hay un desequilibrio a resolver, el lector se introduce en la mente del personaje.

Desenlace: el personaje se mantiene en los recuerdos cuando vuelve a su casa sucio después de jugar todo el día. Al atravesar la puerta de entrada un golpe de realidad interfiere en aquel estado (esto marca el desenlace). Ya no es un chico, ha vendido la casa a una firma agroexportadora.

 


Copyright©Federico Cura

Agosto, 2021.  Todos los derechos reservados por su autor


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autor.