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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la Escritura Literaria

 

(TIEL) Módulo X. Pasajes y Fronteras

Consigna veintitrés Elegir una de las siguientes consignas (alfa o beta). En ambas se requiere “jugar” con el punto de vista o focalización y con el saber del narrador. Estos recursos suelen ser de vital importancia en muchos relatos de pasaje, como en todos los incluidos en este módulo. Extensión máxima: 1 página.

Veintitrés alfa Imaginar la descripción de un canguro, un oso hormiguero o un ornitorrinco realizada por el cronista de un viaje a las Indias Orientales durante el siglo XVI. Habiéndose detenido la expedición en las actuales Australia o Nueva Zelanda, el cronista describe un animal que ve por primera vez en su vida y lo sorprende.


LENGUA RÁPIDA

Aquellos hombres algo robustos se desplazan de un lado al otro, descargan cajas repletas de provisiones variadas: entre toneladas de carne de cerdo a cantidades diversas de quesos y frutas pasas, barriles de cerveza, aguardiente y ron. También trasladan un pequeño grupo de animales vivos e instrumentos necesarios para la exploración y preservación (?) de nuevos especímenes. Pero no perecen detenerse ante el impacto de una naturaleza pura e indomable.

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(TIEL) Módulo II Relatos del yo: ficción, realidad y cajas chinas 

Consigna quince alfa: Siguiendo el modelo de los textos anteriormente citados, o inventando uno propio, elaborar un diario íntimo fragmentario donde se reescriba en primera persona la historia contenida en alguna crónica periodística, la que se pueda desprender de algún aviso clasificado, o de alguna anécdota personal. 

Consigna quince delta: Cualquiera haya sido la opción elegida, agregar al texto una nota a pie de página firmada por El Editor, o un prólogo, o un relato, que le sirva de marco.


"Debo contar la verdad de los hechos, alejar la sombras que nos persiguen a quienes no hicimos otra cosa que defender nuestra Fe y la Orden Ignaciana. Necesito contar los hechos que obligaron mi exilio, la huida como ladrón encontrado en fragancia.

Una piedra rompió el vidrio y en ella la nota de la sentencia.

¡Mueran los salvajes jesuitas unitarios!


Mariano Berdugo (*)

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(TIEL) Módulo IX Una escritura palimpsestuosa: la lectura como uso

Consigna veintiuno Elaborar un nuevo relato, cambiando el final, o algún otro elemento, de “Hombre de la esquina rosada” de Jorge Luis Borges, “La noche boca arriba” de Julio Cortázar o “El perjurio de la nieve” de Adolfo Bioy Casares con el fin de darle un nuevo significado a la narración. La idea es que la nueva versión se oponga en algún aspecto al texto original elegido para hacer el trabajo. (Extensión máxima. 2 ½ carillas)


LA CONFESIÓN

A mí no me la contó nadie, el finado Francisco Real murió por andar de guapo en parajes ajenos. Se lo confieso pa´liberar esta zozobra. Yo andaba de chiflada en la plaza fumando a desgano porque el Rogelio Pérez se rajó con la Aurelita, y no es que esté enamorada, ese sentimiento pasó de largo por Villa Santa Rita, acá todo es acomodo y juerga, pero el tipo es amable y me paga los puchos.  De repente entre pitada y puteada un barullo me paró las antenas. Un placero recauchutado con lo que parecían estampitas de hombres tambaleaba por la calle principal, ¡si no lo supiera yo! Se dirigía al salón de Julia, el galpón a dos aguas, entre el camino de Gauna y el Maldonado, en donde el hembraje es tan abundante como la caña y la música chorrea tanto como la transpiración. No me gusta andar de chisme, pero la curiosidad me ganó de mano y al medio minuto ya estaba en la puerta divisando al carro. Me metí en lo de la Julia como pa’disimulá y arribé al primer zopenco que vi, le tomé de la muñeca para bailar y le miré el bobo, las agujas me decían que la noche tiraba sus primeras cartas. El tipo era un lame suelas de Rosendo Juárez y mientras el tango nos guiaba las pisadas, lo alagaba sin restricciones. No me sorprendió, en la Villa todos le copian hasta la forma de escupir, y es que Rosendo, el Pegador, es el guapo de esta zona, ¡usted ya sabe!

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(TIEL) Módulo VIII Espacios y travesías

Consigna dieciocho Seleccionar una de la dos consignas, alfa o beta. (Extensión máxima: 1 ½ carilla cada consigna).

Consigna dieciocho alfa Elegir uno de los siguientes inicios (ver alternativas más abajo) de Las ciudades invisibles y continuar la descripción de la ciudad como lo haría Marco Polo, según Calvino:

-Si queréis creerme, bien. Ahora os diré cómo es Ottavia, ciudad-telaraña [...]

-En Melania, cada vez que uno entra a la plaza, se encuentra en mitad de un diálogo [...]

-Dioses de dos especies protegen la ciudad de Leandra. Unos y otros son tan pequeños que no se ven y tan numerosos que no se pueden contar [...]

-Hacia allá, después de seis días y sus noches, el hombre llega a Zobeida, ciudad blanca [...] 

-Lo que hace a Argia diferente de las otras ciudades es que en vez de aire tiene tierra [...] 

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(TIEL) Módulo VII Tiempo y narración

Consigna diecisiete alfa Reescribir esta historia (EL ENCUENTRO) comenzando por el final y reconstruirla seleccionando una serie de escenas claves que se narren repetidamente desde diversas perspectivas, tal como hace Faulkner en Mientras agonizo y Absalon, ¡Absalon! (Extensión máxima: 3 páginas).


ENGAÑO

Dicen que por más de cuarenta años Wang Chu y Ch’ienniang vivieron juntos y felices. Pero el sostén de sus memorias es una embarcación fracturada.

Hoy la luz se desdobla desde la habitación contigua deformando todos los objetos en proyecciones mortuorias, Ch’ienniang descansa su cabeza sobre el féretro cerrado de su padre y a la distancia Wang Chu la contempla en omisión. El olvido de una promesa de matrimonio y el estado de no-tiempo al que se sometió lo hace pensar en Chang Yi como un traidor que quiso arrebatarles el amor. Pero no puede culparlo, ni siquiera estando muerto, el tiempo en los jóvenes tiene otra apariencia, ¿cómo podía esperar, entonces, que después de 15 años Chang Yi hubiese recordado un deseo de juventud?

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