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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

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La cuestión del nombre: anonimato y eponimia
anonimoSe sabe que el personaje epónimo es aquel que provee su título a la obra. El título epónimo atribuye, entonces, un rol esencial a ese personaje puesto que lo instituye como aquello que designa la obra y la anuncia. La función del título epónimo es, pues, catafórica.

Proyecta la importancia del personaje y programa en parte nuestra lectura. Si nos referimos a dos definiciones pertinentes, el nombre designa, define y proyecta: pone en perspectiva narrativa el personaje. Spitzer, en sus Estudios de estilo, señala que "el nombre es de alguna manera el imperativo categórico del personaje"," y Barthes "que un nombre propio debe ser interrogado cuidadosamente porque el nombre propio es, si puede decirse así, el príncipe de los significantes; sus connotaciones son ricas, sociales y simbólicas". Ahora bien, el título epónimo de la novela nos ofrece un nombre que remite a la revuelta campesina (lajacquerie: Jacques era el antiguo apodo del campesino francés) así como el personaje de El avaro de Moliere, Sganarelle, arquetipo del valet insolente, superior a su maestro en astucia y en inteligencia.

Doble significación que prepara al lector para aceptar una nueva dialéctica que rige las relaciones entre amo y esclavo. De todos modos, ese nombre no será realmente llenado por ningún predicado de orden físico: el nombre se mantiene como una forma vacía, deceptiva. En Jacques el Fatalista, la eponimia inicial funcionará como una suerte de anonimato perpetuo.

Por el contrario, el adjetivo epíteto que acompaña el nombre le atribuye una fuerte connotación filosófica (lo que no deja de recordar, algunos años antes, a Cándido o el optimismo: el texto de Voltaire es de 1759; el de Diderot es redactado en 1773, aunque se publica en 1796). Así, el nombre no es ya una forma vacía que vienen a llenar diferentes predicados de orden físico, social o moral, sino una presencia que hace circular una concepción singular y específica del mundo en el universo novelesco.


Fuente: El personaje en la novela, por Jean-Philippe Miraux.