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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Taller de Iniciación a la Escritura Literaria

 

(TIEL) Módulo IV La literatura y los géneros discursivos de uso cotidiano

Consigna nueve Escribir una receta, un reglamento o unas instrucciones con uno de los siguientes objetivos: “conseguir amigos influyentes”, “sobrevivir en la Argentina actual”, “ser una chica ‘fashion’”, “no morir a la hora señalada", "volver a un estado amniótico". Se puede elegir también un objetivo no mencionado aquí.  Extensión máxima: una carilla.


Instrucciones para no morir a la hora señalada

Nadie muere en la víspera, dice el refrán popular, y es así aquellos que creen en el destino saben que morirán a la hora señalada. Ni un segundo antes, ni uno después. Sin embargo, hay formas de burlar a la mismísima Fortuna y vamos a intentarlo.

Antes que nada, vivan la vida intensamente, no vaya a ser que nuestro truco falle y, por favor, no le pidan a ella más de lo que nos puede dar. Recuerden que del Paraíso Terrestre nos echaron clamorosamente hace ya mucho tiempo y nos mandaron a parir con dolor y a ganarnos el pan sudando. Para estos males, afortunadamente, se inventaron el antitranspirante y la anestesia. Para la muerte, en cambio, amigos, no hay absolutamente nada.  De hecho, ella nos acompaña fielmente desde el momento de nuestra concepción.

Sería conveniente, también, que pongan en orden cuentas, documentos y sobre todo el celular. No querrán que los deudos descubran sus secretillos. Y si no los tienen, no se priven de esa experiencia. ¡Este es el momento!  Prometemos absoluta reserva.

Esperemos que hayan elegido la pareja correcta, es decir, una persona como la amante de Gary Cooper que es capaz de arañar, codear, patear, e incluso disparar por la espalda a la muerte o a sus sicarios para defenderlos; aunque esto de embestir a traición pueda sonar fulero.

Vayamos ahora al grano, si la muerte o sus sicarios viajan en el tren del mediodía, ustedes tienen, en Argentina, grandes posibilidades de contar con un retraso, un paro de transporte, y ¿por qué no? una obra en construcción, que no se terminará hasta de las próximas elecciones.

Sí, finalmente, se topan cara a cara con la muerte, con todo su horror o belleza, deben proponerle una partida de ajedrez para prolongar la estadía en este valle de lágrimas. ¿Incongruente? ¡No! Es bien sabido que la Parca ama los juegos de ingenio. Empecemos a practicar, entonces, con dedicación y esmero: peón 4 rey.

En el supuesto caso de que no sepan nada del tema, no deben olvidar las bondades del truco, juego en el que el azar, la picardía y la astucia son piezas fundamentales.  El objetivo es ganar unos instantes absolutos para poder resolver todas nuestras cuitas y no morir a la hora señalada.

 


Consigna diez Imaginar la siguiente situación: dos mujeres intercambian chismes en una peluquería de barrio, mientras se hacen peinar/cortar y/o teñir el pelo. La charla de las dos se mezcla con la enumeración de las acciones del peluquero, llevada a cabo por un narrador objetivo (que se limita a se limita a referir acciones del modo más neutro posible).  Utilizando esta idea, escribir un relato en el cual se parodie el lenguaje de las mujeres. Extensión máxima: 1 carilla.

 

 El peluquero la saludó con besos en ambas mejillas y la ayudó a acomodarse en el sillón. Preguntó amablemente si se haría el color habitual y ante la respuesta afirmativa, se fue al cuartito de atrás. Hola, Susana. ¡Qué casualidad! Años que no nos veíamos (Mierda, ¡cómo adelgazó!), ¡qué placer verte! La peluquera que atendía a Susana terminó de aplicarle la tintura. Le dijo a Susana que esperarían unos 35 minutos y se alejó. Antes de irse, giró el sillón para que las mujeres pudieran charlar cómodamente. La verdad es que es un plomo esto de venir a la pelu, pero no hay solución ¿viste?  Contame cómo está tu familia. Leí en el diario que se casó Martina. (¡Por favor! Esta, antes de la ceremonia, se inyectó litros de Botox).  El peluquero se acercó a María Virginia, le puso una toalla blanca sobre los hombros y una capa de plástico. En una mesita lateral colocó el recipiente con la mezcla maloliente y un cepillo. ¿Te enteraste? Sí, un muchacho magnífico. Se llevan maravillosamente: ni un sí, ni un no. La familia divina, con muchas hectáreas, ¿viste? Pero muy sencillos. La peluquera le dio una revista a Susana, para que se entretuviera durante la espera. Ella ni la miró, la dejó caer sobre la falda. Pensar que Martina fue alumna mía en la escuela primaria. (Dura como un adoquín la pobre. Me imagino que el marido también tendrá muchas hectáreas y pocas neuronas) ¡Cómo pasa el tiempo! Aun no lo puedo creer Y… ¿qué hace?, ¿ya se recibió?, ¿qué estudiaba? El peluquero comenzó a peinar a María Virginia y a separarle el cabello en franjas para pasarle la tintura. (Vieja solterona. Siempre menospreciaste a mi hija) Ciencias de la comunicación. Le faltan algunas materias. Pienso que las hará sin apuro. Con el bebé se le va a hacer cuesta arriba. ¡Ay, por Dios!, ¡ya está embarazada! (¡¿ya está embarazada?!) Pero qué alegría. Te felicito. Puedo imaginar tu emoción porque mis sobrinos nietos son realmente mi mayor felicidad. El peluquero seguía pasando la tintura. Una gota cayó sobre la mano de María Virginia. El muchacho respetuosamente se la limpió con una toalla. Y sí, ¿para qué te voy a mentir?, estamos todos chochos. Y ¿qué es de tu vida? Te habrás jubilado. Sí, cuando mis padres empezaron a estar mal, me jubilé. No podía más. Me dediqué a full a ellos. Fueron dos años durísimos. Primero falleció papá. La peluquera le dijo a Susana que pasaría pronto a la pileta para el lavado del cabello. Y mamá lo siguió en pocos meses. (¿Qué le estoy contando a esta desalmada que se liberó de los viejos metiéndolos en un geriátrico?) María Virginia le hizo un gesto a una joven. ¿Me harías las manos, chiquita? Son etapas que todos tenemos que transitar, Susana. Es así la vida. ¿Conservaste la casa de tus padres? Sí, claro me mude allí cuando los viejos me necesitaron y ahí estoy viviendo. La renové un poco, tengo mis perros, y viajo a Mar del Plata todos los viernes a pasar el fin de semana frente al mar, como toda la vida. Amo la playa. ¿Viste? La peluquera llamó a Susana desde el área de piletas. Ella se levantó y saludó a María Virginia, con un beso en el aire, por la tintura de ambas. Espero verte prontito (Increíble. A esta altura del partido, sigue con los viajecitos a la costa para encontrarse con el amante. Una relación que lleva mas de 30 años. Pobre mina. Es patética).

 


Consigna once: Elaborar un relato que se construya a partir de una sucesión de telegramas y/o mensajes de correo electrónico, anotaciones de agenda, avisos fúnebres, recetas médicas, mensajes de texto (SMS), etc., y que tenga como elemento en común la figura de un personaje que será su emisor o destinatario. Tomar como modelo Los años 90 de Daniel Link o Boquitas pintadas de Manuel Puig. Extensión máxima: 1 carilla.


equivocado

Mensaje de WhatsApp

Hola, Paola. Recibí todos los datos que me mandaste: tu dirección y horarios, pero lamentablemente no soy Sandra, yo soy Agustín (como verás en mi perfil).  El miércoles próximo estoy allá sin falta, a las 20:00. Doy por descontado que cuando escribiste 8 te referías a 8 pm. Saludos.  14:00

 Mensaje de WhatsApp

¿Qué te pasó, loca? ¡Despistada al cuadrado! Acá te mando un tutorial para borrar los mensajes de Whatsapp. Bloquea al tipo ese. Igualmente, te aclaro que, para esta altura del partido, Agustín ya tuvo tiempo de copiar, bajar, guardar, archivar y subir a todas las nubes del mundo tus datos. Tal vez sea solo un muchacho divertido, que te está tomando el pelo.  17:00

 Mensaje de voz de WhatsApp

–Buenas noches, Paola. Soy Agustín. ¿Ya me agendaste? Intuyo, por la foto, que te gustan los gatos. ¿Dormís con ellos? Tenés un apellido muy raro. ¿De qué origen es?, ¿polaco? Tu viejo debe haber venido en la segunda guerra. ¡Qué vida dura! ¿Vive todavía?

Mis abuelos, en cambio, eran italianos. No existe un apellido más trillado que Rossi. Me voy a tomar una cervecita, antes de volver a casa. ¿Vos, preferís el Vodka?, ¿no?        19:15


Solicitud de seguidores de Instagram: #AgustinRossi. Cuenta privada.

 Mensaje de voz de Instagram

–Buenas noches, Paola. Indudablemente sos vos la del perfil. Me di cuenta por los gatitos. Me encanta la foto de tu cumpleaños, soplando la torta con tus hijas. Deben ser tus hijas, son iguales a vos. ¿Hace mucho que te separaste? ¡Ay!, ¡qué bueno! Te gusta correr como a mí. ¡¿Vas a hacer la Carrera Maya en Palermo, el domingo próximo?

 Outlook 9:15 a.m.

Estimada Paola:

Lamentamos que no puedas hacer la carrera. No podemos reembolsarte los costos de inscripción. Reglas son reglas. Que tengas un muy buen fin de semana.

Contestador automático

–Paola, ¿Cómo que no venís a correr?, ¿Cómo que te borraste de Instagram, y Facebook? No puede ser que ese muchacho logre quitarte las cosas que más disfrutás en la vida. Te estás encerrando. Tenés miedo de salir y entrar de tu propia casa. Es una locura. ¡Llamame!

[…]

–Este es el contestador de la Licenciada Sienkiewicz. Deje su nombre y número y lo llamaré a la brevedad.

–No puedo creer que hayas bloqueado mi teléfono y rechazado mis solicitudes de amistad. Por suerte, conseguí el número y la dirección de tu consultorio en LinkedIn. No me tengas miedo, podríamos iniciar una magnífica relación o al menos intentarlo. Bajé tu último video de Facebook y lo miro y admiro sin pausa. Tu voz llena mi cuarto. Imprimí tus fotos en dorado, verde, fucsia. Soy tu Warhol. Llamame.

[…]

–Perra, aguante tus desaires con altura, pero no tolero el insulto. El insulto es el tope. ¡Preparate! Y usted que conoce mi alma, licenciada, sabe que no me limito a amenazar.

 

 


Copyright©Adriana Corral

Junio, 2019. Todos los derechos reservados por su autor


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autor.