Trabajos de taller

Glosario de términos

Buscar

Seguinos en

  • Taller literario online La Argamasa en facebook

“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación la escritura literaria

 

(TIEL) Módulo II. Relatos del yo

Consigna quince alfa Elaborar un diario íntimo fragmentario donde se reescriba en primera persona la historia contenida en alguna anécdota personal.

 


DESAPARECIDA

 

01 de diciembre.

Desde marzo que Mirta insiste que vayamos de vacaciones a Florianópolis. No entiende que somos de clase media baja. Es una locura. Ni siquiera sé si el Renault 12 aguanta un viaje desde Mar del Plata. Encima vivimos en una ciudad balnearia. ¿Para qué Florianópolis?

 

02 de diciembre.

Hice un último intento. Le dije que si quiere vamos a Florianópolis pero que la llevábamos a mamá. Aceptó. ¿Y ahora de qué me disfrazo?


15 de diciembre.

Con tantos preparativos ya ni escribo. Estamos listos. Salimos el 21 a la madrugada, como a las dos de la mañana. De entrada pego un tirón largo. Cruzamos a Uruguay por Gualeguaychú y seguimos hasta Uruguaiana (1100 km). Pernocte y luego Uruguaiana – Florianópolis directo (otros 1040 km). Playa del 23 al 2 y el 4 de enero a última hora de regreso en Mardel.

 

25 de diciembre.

Mirta tenía razón, estoy feliz. Los brasileños saben vivir. ¡¡¡Qué clima, qué aguas, qué langostas!!! 

 

02 de enero. 

 La fiesta de Año Nuevo fue insuperable. Disfruto tanto que ni un minuto para escribir he dedicado. Las mejores vacaciones de mi vida. Mamá y Mirta congeniaron como nunca.

 

04 de enero.

Despertamos en Uruguaiana, mamá estaba muerta. Pregunté y el transporte en féretro aéreo cuesta diez mil dólares. No los tengo. Ni siquiera tengo ni los tres mil que cuesta el transporte terrestre. Tampoco tengo los mil quinientos que cuesta enterrarla acá. ¿Y ahora qué hago? No sé si es la mejor decisión, pero mamá tiene que volver a su tierra, Mar del Plata. Compré un termotanque y lo vacié. Metí a mamá adentro. Até el termotanque a la parrilla del techo del auto. Continuamos el regreso. ¡Cómo cambia la vida en un instante!, ayer era el hombre más feliz del mundo y ahora con culpa y amargado. Cruzamos la frontera a Uruguay sin problemas. Paramos a almorzar en Fray Bentos. Cuando volvemos al auto, me habían robado el termotanque. ¡Mamá perdoname! Estoy destrozado. Mirta trata de consolarme. No había nada que hacer. Seguimos viaje. A las nueve de la noche llegamos a Mardel. Trato de no recriminarle que eligiera Florianópolis.

 

10 de enero.

Todas las propiedades están a nombre de mamá. Por suerte nadie sabía que venía con nosotros y no nos preguntan por ella. Tengo que consultar a un abogado. Me recomendaron el Estudio Jurídico del Doctor Peña, mañana voy.

 

11 de enero.

Cuando lo consulté sobre: ¿cuánto tiempo establecía la ley para declarar muerta a una persona desaparecida?; Peña me indicó que debía ser más explícito. Según los hechos y las circunstancias, no había una ley única. Le tuve que contar. Sentí vergüenza. Su expresión de repulsión era demasiado obvia. Indicó que en esas circunstancias, como no había obtenido un certificado de defunción; teníamos que asumir el período máximo que contempla la ley, el cual es de dos años.

 

20 de enero. 

Empezaron las pesadillas. Despierto de noche todo transpirado. ¿Mamá dónde estás? ¡Mamá, perdoname!

 

30 de abril.

Hace tres meses que duermo en el sofá. Mirta se desvive por reconquistarme. Me ha perdido. Si bien la amo, Mamá era todo para mí y está desaparecida por su culpa.

 


Copyright©Mariano Frigerio. Septiembre, 2015

Todos los derechos reservados