Trabajos de taller

Glosario de términos

Buscar

Seguinos en

  • Taller literario online La Argamasa en facebook

“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la escritura literaria

 

(TIEL) Módulo VII. Tiempo y narración

Consigna diecisiete beta Amplificar las dos historias y contarlas según la técnica temporal de la “alternancia” de modo tal que cada una de ellas desarrolle una de las versiones del sueño Chaung Tzu. (Extensión máxima: 2 carillas).

 


TZU


La bella Ch’ienniang dudó de su propia existencia, cuando una criada rompió el silencio que había prometido a sus padres.

La doncella le contó de su “desdoblamiento”, hecho antinatural del cual hablaba toda la servidumbre a espaldas de los señores de la casa.

Fue entonces que Ch’ienniang recordó el sueño de su amigo de la infancia, Chang Tzu, el niño mariposa.

Tzu, era un pequeño muy introvertido que solo se relacionaba con Ch’ienniang y Wang Chu.

Su vida fue difícil debido a su invalidez, no podía caminar. Lo que la naturaleza no le brindó a su cuerpo, se lo dio a su mente.

Brillante en arte y en ciencias, con una imaginación prodigiosa sobresalía ante cualquier adulto con la mayor preparación erudita.

El pequeño Tzu siempre contaba fabulosas historias que ni Ch’ienniang, ni Wang Chu podían dilucidar si eran reales o solo producto de su imaginación.

Por un largo tiempo, este niño tuvo un sueño recurrente, soñaba que era mariposa. Despertaba eufórico, empapado en sudor, sentía la libertad que sus piernas no le daban.Durante años estuvo convencido que su discapacidad física se debía a que él tenía alas para volar.

Sus padres preocupados por este delirio, consultaban a cuanto médico conocían.

Todos coincidían en lo mismo, la mente del pequeño buscaba un modo de asumir su minusvalía.

Ch’ienniang, creyó enloquecer buscando respuestas donde no las había. Su habitual alegría se había esfumado, convirtiéndose en un ser vacío, sin luz.

Wang Chu, desesperado se dirigió al Monte Sagrado, allí visitó a un monje que era conocido por su habilidades de unir almas pérdidas a los cuerpos donde debían habitar.

El religioso, luego de varias horas de oración entró en trance, llegando a un estado de abstracción total.Wang Chu, no podía creer la manifestación que ocurría ante sus ojos. Ch’ienniang con cuerpo de serpiente ardía en llamas, mientras tanto, se transformaba en un enorme capullo.Tras una larga espera, la metamorfosis llegó a su fin. Del capullo salió la bella Ch’ienniang, fresca, vivaz como siempre.

Ambos enamorados emprendieron el viaje de regreso, sin saber que les deparaba la llegada a su hogar. Al arribar, sus hijos felices explotaron en risa y llanto, al igual que sus padres.

Ch’ienniang había regresado luego de haber estado desaparecida por semanas.

Emocionada les prometió que nunca más los iba a abandonar, que la Divinidad la había tocado, como en su momento lo había hecho con Tzu, su viejo amigo de la infancia.

 

 

Copyright©Stella DiMare. Septiembre, 2015

Todos los derechos reservados