Trabajos de taller

Glosario de términos

Buscar

Seguinos en

  • Taller literario online La Argamasa en facebook

“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la escritura literaria

 

(TIEL) Módulo II. Relatos del yo

Consigna quince delta Siguiendo el modelo de los textos anteriormente citados, o inventando uno propio, elaborar un diario íntimo fragmentario donde se reescriba en primera persona la historia contenida en alguna crónica periodística, la que se pueda desprender de algún aviso clasificado, o de alguna anécdota personal.Cualquiera haya sido la opción elegida, agregar al texto una nota al pie de página firmada por El Editor, o un prólogo, o un relato que le sirva de marco como en el inicio de “Loco” y justifique su publicación.

 

 

DIARIO DE DAMALIS

 

Aparentemente…, fueron  leales entre sí  hasta el día en que juntos murieron. Ella había nacido en Grecia, en 1945. Su nombre, Damalis (“la que  trata con suavidad”), fue el más apropiado para aquella mujer  de mirar apacible,  y tierno. Zorba, (“vive cada día”), dos años mayor, fue su esposo durante cincuenta años.  Fundidos ambos en la misma noción del amor, y  lejos de los cuentos rosa, dieron el ejemplo a sus dos hijos,  Garbis y Besag, de cómo sortear medio siglo de matrimonio, no sin dificultades. Entre las cuales, la enfermedad de él fue determinante.Besag, ante el requerimiento policial,  reconoció entre los cadáveres de sus padres,  un curioso cuaderno  sobre el pecho inerte de su madre. En él, al abrirlo se podía leer y a modo de titulado: “Mi segundo y más grande amor”.Una frase curiosa,  que invitaba a desentrañarla. Hurgando al azar, en una de sus páginas interiores pudo leer, asombrado, lo siguiente:


12 de enero de 2014
En el desayuno,  le dije a Zorba  que  siempre supimos amarnos de verdad, superando nuestras bajezas  y sabiendo  ambos frenar el ego a tiempo. Le rogué que no se alejara de mí.  Y asintió.

 

25 de enero

Tuvimos un bello diálogo durante la cena. Recordando cómo  a lo largo de muchos años, hemos  construido para él y para mí un granero. Amasamos  reservas para el invierno de nuestro espíritu que,  al juzgar por ciertas señales y a pesar mío, veo venir. Hemos guardado palabras, gestos, caricias, que son nuestros cereales. Nuestro reservorio para cuando nos estemos yendo, y  hayamos por fin fabricado una historia. Tan simple y enorme como es la de construir una familia. 

 

27 de enero

Comienzo  a transitar la metamorfosis de mi debilidad humana. Hoy, le he pedido perdón por haberle negado ayuda a la pareja de Garbis, cuando más la necesitaba. Mi encono hacia ella no fue atenuante para tamaña crueldad. Ella ya era parte de mi familia. ¿Por celos fui capaz? Zorba, semidormido por los calmantes, lanzó un quejido suave. ¿Me habrá escuchado? ¿Sabrá  olvidar mi hijo algún día aquel  desprecio? Recién termino de llamar a nuestro hijo y no quiso atenderme.

 

14 de febrero

Esta es una tarde agridulce. Besag recién nos trajo la alegría: será padre. Pero saber  que seremos abuelos compensa solo en parte nuestro sufrimiento.  Mi dolor al verlo a Zorba, tan deteriorado, hoy por hoy no se repara con nada. Sé que  soy egoísta,  mas no puedo superarlo.

 

16 de junio

(…) “¡Espérame! ¡No te lleves contigo mis recuerdos, y con ellos mi futuro!”  Le rogué con la mirada, tratando de cortar su jadear agonizante. Quise plasmar en un poema cuánto ardían mis entrañas, y no pude. No quiero morirme después que lo haga él. No soportaría la pena. Pero tampoco quiero morirme primero, para no hacerlo sufrir aún más. Mi sueño es morirnos juntos. ¿Es posible? En el amor no hay lógica de conveniencia ni de oportunismo.  Van a darle morfina.

 

19 de agosto

(…) El médico, al retirarse, se llevó con él mis esperanzas. Pocas palabras bastaron para desanimarme. Tan sólo dos o tres semanas nos quedan. ¿Y después? Me revestí de fuerzas, y a Zorba le mentí. Y él calló, aceptando mi mentira por temor.  La vida no está del lado de los vencidos, intenté decirle con los ojos,  a modo de aliento…, no sé si lo logré. Las memorias me aplastaron, se me vació la mente, me dolió su silencio. ¿Podré seguir el consejo del Dante cuando dijo “Sigue tu curso”?  Yo sola, sin Zorba, siguiendo mi  curso… ¡Qué simplificación de lo imposible! La enfermedad avanza, y los calmantes aumentan, como dosis de piadosas mentiras.

 

26 de agosto

(…) Su piel se ha torna amarillenta, a modo de presagio irreverente. Me duele el verlo así,  y su respiración agónica. Me duele no poder humedecer con mi llanto la sequedad de su piel. En el día de su cumpleaños, al besarlo, en su boca casi inexpresiva, sentí un sabor a despedida. 

 

5 de septiembre

Hoy sólo ha ingerido líquidos. Sin abrir sus ojos, respira con dificultad. Cerca de su cama, pero en un tono suave, he descargado mi conciencia, sin despertarlo. Necesitaba decirle que  le he sido infiel. Durante un espacio de tiempo tan lejano y tan corto, como las  fuerzas de mi valor me lo permitieron. Al confesarme me liberé en parte de una pesada carga.  No logré comprar mi inocencia, pero le ofrecí mi  arrepentimiento,  que llevaré hasta mi muerte. Mis palabras sé que no han llegado a tocarlo, no quise herirlo, pero necesito el deber imperioso de dejarlas aquí. 

 

19 de septiembre

(…) Expiró al fin.  Y no  pude  soportar más lo que guardaba en mis adentros.  Junto a los besos dolorosos que le di, susurré en sus oídos,  entre llantos,  mi más íntimo y profundo secreto: Besag no era hijo suyo.  Inútilmente le rogué a Zorba que me perdonara,  y también inútilmente, que le exigiera a todos los dioses, hasta  al mismísimo Zeus,  una rápida muerte para mí.    

 

Los olores nauseabundos comenzaron a llamar la atención de los vecinos. Al llegar, la policía derribó la puerta. Así fue que los encontraron,  sin vida. El acta policial constató las muertes de dos cuerpos, con distinta data y separadas  por un breve lapso de  tiempo.        

Y  por  un cuaderno…, aparentemente.



Copyright©mar. Septiembre, 2015

Todos los derechos reservados