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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la Escritura Literaria

 

(TIEL) Módulo III Crímenes y castigos: pervertir el género.

Consigna siete: Elija dos de las siguientes imágenes, escriba dos textos independientes que instalen una mirada sospechosa (extensión máxima: media carilla). 

Taller de escritura Imagen 3 (Fuente Google)


La oscuridad es total, la luna quiere aparecer pero densos nubarrones cargados de lluvia le impiden el paso. Maxi lleva ya un largo rato sentado en la playa, abstraído con las olas mansas de cresta blanca que vienen y se van, acariciando, raspando y desacomodando la arena. De pronto una sombra, más negra que la noche misma, aparece en la orilla, cuando Maxi se da cuenta de que es su padre quien viene en el pequeño barco y maniobra pesadamente los remos para ganarle al mar, quiere salir corriendo en su ayuda pero lo piensa mejor y no se mueve de dónde está. Todo transcurre cual si fuera una película muda en blanco y negro, el barco clava su panza de madera en la arena mojada, el padre de Maxi da un salto y cae de pie en el agua que le llega a las rodillas, agarra un bulto entre sus brazos y lo carga, pesadamente, hasta la orilla. Maxi siente que una oleada de orgullo le corre por la espalda al verlo trabajar hasta tan tarde, es casi medianoche y en un par de horas más deberá hacerse nuevamente a la mar para continuar con la pesca que venderá al amanecer en la feria del puerto. Lo ve volver al barco y regresar con el hacha, Maxi admira la fortaleza de su padre, la potencia feroz de sus músculos cuando estira los brazos por sobre la cabeza y luego los deja caer asestando mortíferos golpes sobre lo que parecen ser los tentáculos de un pulpo. Lo imagina agitado, sudoroso y hasta le parece oir cuándo el aire le sale con fuerza de los pulmones. Maxi se queda un rato sentado en la arena. Su padre ya se ha marchado y vuelve a reinar la oscuridad y el silencio de la noche. En su cara se dibuja una sonrisa humilde y de gratitud por tener un padre como el que tiene.

Un par de días más tarde, la noticia ocupaba la portada completa del único periódico que circulaba en el pueblito costero: “ES INMINENTE LA CAPTURA DEL PESCADOR ACUSADO DE DESCUARTIZAR A LA MAESTRA”

 

 


Taller escritura LA ARGAMASAImagen 4 (Fuente Google)


Corre desesperado, las botas caen con todo su peso sobre la gramilla y cuando dan contra una piedra el dolor es tal que le sube por la pantorrilla y lo hace trastabillar. Sigue corriendo, está extenuado, el corazón le cabalga dentro del pecho como un potro embravecido y los pulmones se le hinchan pidiendo más aire. A lo lejos escucha el ladrido de los perros y los gritos de los hombres, corre más rápido, está muy cansado y pega manotazos a las ramas que se le cruzan en el camino para que no le lastimen los ojos. En la negrura de la noche la luna llena es su guía, apenas un poco de paz entre tanta barbarie. Los ladridos se acercan demasiado, y al tratar de apurarse cae de rodillas en un charco de agua, a duras penas se levanta y corre un trecho más, siente el líquido caliente que le cae de la nariz, le empapa los labios y se le mete en la boca, no importa, debe continuar en carrera. Cae nuevamente, pero esta vez rueda sin control barranca abajo y se agarra de lo que puede, tratando de detener la caída, lo único que logra es clavarse las espinas de los arbustos en las manos y lastimarse aún más de lo que está. Está acabado, no puede levantarse y por un momento pierde la conciencia, cuando vuelve en sí, se encuentra rodeado de varios hombres uniformados que sostienen de sus correas a los perros que le ladran y gruñen, feroces, a escasos centímetros del rostro. Tiembla sin control y siente cómo el pánico se va apoderando de cada centímetro de su cuerpo maltrecho, con el último esfuerzo levanta un brazo lastimado para cubrirse los ojos de los potentes haces de luces de las linternas. De su garganta dolorida brota una voz rasposa que le parece ajena:

-Yo… yo no le hice nada.

 


Copyright©Diana Cornejo

Abril, 2020.  Todos los derechos reservados por su autor


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autor