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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la Escritura Literaria

 

(TIEL) Módulo I Variaciones

Consigna uno. Escribir dos nuevas variaciones para agregar a las que fueron transcriptas en el inicio de este módulo, respetando el argumento mínimo de alguno de esos textos. Extensión máxima de cada variación media carilla.


Relato 1

Caminaba y se detenía, avanzaba un paso y se detenía. Simplemente quería apreciar su figura reflejada en las vidrieras. Se miraba de perfil, de frente, se acomodaba los breteles de su vestido. El mismo es muy colorido, colmado de flores de distintos tamaños, de color rubí.

 

-Estoy elegante, femenina, pensaba ella, mientras continuaba caminando.

Faltaban dos cuadras y llegaría al lugar del encuentro. El bar no lo conocía, pero recordaba su nombre: “Flores de lino”. Llego a la esquina y observó un cartel de estilo fileteado porteño, cuyas letras eran armoniosas, coloridas.

-Aquí, este es el lugar de nuestro encuentro, dijo ella.

Eligió sentarse al lado de la ventana. De esta manera podría imaginarse diferentes rostros de él. Sería alto, elegante, ella se lo imaginó…

Continuaba disfrutando su último sorbito del café con canela. En el lapso de unos minutos ingresaron varias personas. Sonidos diferentes, intensos, generaron un gran alboroto en el bar. Miradas profundas, desafiantes, comenzó a sentir. Se dio prisa, aceleró el paso, se apresuró, al llegar a la puerta, rápidamente comenzó a correr, hasta llegar a la esquina. Suavizó su mirada, se sentía calma, tranquila de regreso a casa.

 


Relato 2

Ya pasaron cuarenta y cinco minutos del horario acordado. Comienza a descender el sol, continuo leyendo el diario, los títulos, sin prestar atención, quiero concentrarme en las noticias, pero me invade un profundo sentimiento de soledad.

Pido otro café, éste, más intenso, con licor de chocolate. Mi espera se agota, me consumen sensaciones agobiantes. Mi esperanza se desvanece, se marchita. Se olvidó, sí, seguramente no considero significativo este encuentro.

Tic-Tac, el reloj del bar marcó las veinte horas quince minutos. El lugar colmado de conversaciones, música, acompañados del Tic-Tac, Tic-Tac.

Comienzo a caminar, a observar detenidamente la vestimenta de las mujeres, distingo prendas oscuras, coloridas. Trato de recordar el color de sus zapatos. Entre el público se produce una aglomeración, presto atención a las personas que circulan por  la vereda de enfrente. Mujeres, mujeres, ¿cuál de ellas será Magdalena? Zapatos rojos coral, me dijo que tendría puestos, no alcanzo a distinguir ninguno, comienzo a caminar apresuradamente, acelero la marcha. Paulatinamente aflora una apatía inmensa, con parsimonia me siento en un banco de la plaza a contemplar el cielo.

 


Copyright©Gabriela Mazza

Noviembre, 2018.  Todos los derechos reservados por su autor


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autor.