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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la escritura literaria

(TEC) Módulo III Decir y mostrar 

Consigna D1 Recorte una historieta de algún periódico, revista o internet (de una o más viñetas) con texto o sin él. Redacte un texto narrativo breve en que el que se cuente una historia, evite decir todo. 

BAJO LA NIEVE

La Argamasa Taller de escritura

No sentía el frío ni la nieve desparramándose perezosa sobre su platinado cabello. Su meditación lo conducía por el pasadizo de sus más ocultos deseos. Debía encontrarlo. Cada vez le resultaba más difícil llegar hasta él. Sabía que teniendo una sola oportunidad podría persuadirlo. Era su amigo, su mejor amigo.

 Retrocedió hasta el día en que lo había perdido. Se reprochó no tener en aquel momento la fortaleza necesaria para no dejarlo escapar, para retenerlo con ellos. Se impacientó con su propia debilidad. Supo que jamás volvería a cometer el mismo error, esta vez no.  

Abrió sus azulados ojos lentamente. Las voces del grupo esperándolo abajo lo alcanzaron apaciguadas por el murmullo de la tenue ventisca. No iría con ellos. Era su misión traerlo de vuelta. Extraer el odio que su interior resguardaba y sustituirlo por la fe y esperanzas que de niños habían compartido. Todavía no era tarde. Podía salvarlo. Conocía la soledad mejor que nadie, había crecido junto a ella.

Sonrió porque había nacido con el don de hallar dentro de la tristeza la fuerza necesaria para salir adelante. Eso mismo haría con él, le mostraría una senda donde no existiera la venganza y juntos podrían alcanzar esa paz que su maestro le había encomendado. Cumpliría con su palabra, ese era su camino del ninja.


Consigna D 3 Escriba un texto descriptivo en el que utilice las siguientes palabras y expresiones: encinas, rojos, azules, violáceos, cruda/o, resplandor, terreno árido, desierto en las almas, atardecer. 

No estaba para nada convencido cuando su hermano lo invitó para que le hiciera compañía en aquel viaje. Los lugares a los cuales solía llevarlo tendían a ser deshabitados y por lo general se veían obligados a recorrer terrenos áridos durante días enteros. Aún sabiendo que podría no ser placentero, no se negó. Desde que había nacido su hermano, se había convertido en su punto débil, lo quería demasiado, si es que existe un parámetro para amar.  

Lo primero que vieron al cruzar el océano fue el inusitado violáceo del atardecer que se reflejaba en las encinas cercanas a la costa. Quedaron maravillados ante la magnitud de un cielo cuyos rojos y azules se fusionaban para generar un mural natural cuyo resplandor se filtraba en el espíritu de sus jóvenes pobladores. Un viento callado recorría la bahía dejando a su paso un crudo desierto en las almas de los pescadores. Producía un efecto hipnótico para los recién llegados.  

Tardaron varios días en atravesar la población. Las caminatas arduas les dejaron los pies endurecidos. El clima fue benigno y tuvo que admitir, para su sorpresa, que estaba disfrutando de la experiencia. En un páramo que pertenecía más al mundo de las hadas que al humano, encontraron finalmente las raíces que su hermano necesitaba para continuar su investigación. 

Se despidió con nostalgia de las petulantes colinas, de la oscuridad de un mar que ocultaba sus verdaderos tesoros, del manso silencio que los había refugiado de sus propios pensamientos. Contempló cómo ese pequeño mundo se ocultaba de ellos a medida que el barco alejaba. Miró a su adorado hermano y con un sentido abrazo le dio las gracias.


Consigna D 8 Redacte una prosopografía de una persona que conozca.

Había cultivado a lo largo de los años una ligera barriga que de lejos podía llegar a pasar desapercibida. En lo referente al resto de su contextura, se podía conjeturar que en su niñez había sido uno de esos niños de piernas y brazos largos y esmirriados, cuya adolescencia había ayudado a dar forma, otorgándoles tonicidad. Su postura tendía hacia adelante, por lo que su altura quedaba algo disminuida. 

Resultaba ineludible sentirse atraído por el encanto cobrizo que desprendían sus ojos que, en conjunción con la curva de sus finos labios, le daba un toque juguetón al contorno macizo de su rostro. El pelo le caía en ondas oscuras sobre la frente y una barba bastante crecida representaba su rasgo más imponente.  

A contraluz, su tez tenía el brillo y calidez del chocolate, resaltando su nacarada dentadura. De perfil su nariz era imponente y masculina. Sus orejas, algo ocultas por sus anteojos, recordaban las pequeñas ondulaciones de algún paisaje bucólico.  


Consigna D 13 redacte un texto en el que describa un personaje, incorporando las siguientes palabras y expresiones: hirsuto/a, avejentado/a, olvidado/a, claridad de pensamientos, llena el alma de adioses, rasgado/a por la angustia, ciego/a de esperanzas. 

Sé que debía llevar sentado en aquel bar por lo menos una hora antes de lo previsto. Mi padre solía ser el extremo de la puntualidad. No me hizo falta pregúntale hacía cuánto que esperaba, sobre la mesa descansaba un avejentado café. 

La primera impresión que, desde hacía más tiempo del que me gustaría admitir, me repercutía en el cuerpo al verlo, era la de un hombre olvidado. Me costaba recordar cuándo había sido la última vez que traía puesta ropa que no pareciera un pijama, con el mismo saco deslucido cubriéndolo, sin importar la estación del año. Me dedicó una de esas miles de sonrisas que ya formaban parte de su alma rasgada por la angustia, frotándose inconscientemente su hirsuta barba. Gesto que dejaba vislumbrar que no se encontraba del todo cómodo con aquella situación.  

Conversamos lo que pudimos, que no era mucho, pero para nosotros era bastante. En algún instante me agradó comprobar que todavía poseía esa claridad de pensamientos, propios del brillante psicólogo que aún habitaba en su interior. Siempre amable y distante por igual medida. Limitado en sus mohines, correcto en sus apreciaciones.  

Nos despedimos en la puerta. Caminar juntos no se encontraba entre los planes de ninguno. Me permití estrecharle brevemente sus gruesas manos para constatar que no era un sueño y lo dejé mirándome dubitativo, con el alma llena de adioses.

 


Copyright©Laura Ferreyra 

Abril, 2018.  Todos los derechos reservados por su autor 

Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autor.