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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la Escritura Literaria

 

(TIEL) Módulo VIII Espacios y travesías: viajar, ver, contar

Consigna veinte Escribir un relato que ocurra en el lugar que se eligió para describir. La historia debe sucederle o ser protagonizada por un personaje ajeno al lugar o debe tratarse de una historia que rompa con los hábitos del lugar. (Extensión máxima: 2 carillas).


MALL CENTER

Muchas veces hemos venido al Shopping, estacionamos donde se puede, generalmente muy lejos de la entrada;  transponemos las puertas  principales, y se siente un vientito desde arriba de nuestras cabezas, fresco o cálido, dependiendo de la época,  que marca oficialmente el ingreso al Mall. Cerca de la puerta estaban las amigas de mi hija, por supuesto ni bien las  vio me dio un beso y se fue con ellas, y quedé solo, en este nuevo tipo de catedral moderna.

Dentro del Mall generalmente deambulamos con un destino errático, lento, como buscando una tierra prometida que nunca llega, miré con asombro cómo la gente camina sin apuro, llegan apurados y cuando entran se convierten en seres atemporales, sin apuro, sin rumbo fijo, mirando vidrieras como quien espera una señal, cada tanto tenemos el extraño fenómeno de presenciar una epifanía, en donde se unen la necesidad, la fantasía y algún electrodoméstico y vemos salir a los feligreses, felices arrastrando un carro con su adquisición casi divina.

Mi objetivo era diferente, deambulaba dentro del inmenso espacio cruzándome eventualmente con mi hija y sus amigas, marchando a su ritmo, como una especie de murga que alterna gritos, risas y miradas a los teléfonos, como si eso dependiera su supervivencia.

Me detuve en la zona del patio de comidas, en donde es posible pedir un plato tipo gourmet en platos de telgopor y cubiertos de plástico, y ver personas tomando alguna bebida, con cierta parsimonia, con la solemnidad de un ritual necesario para seguir perteneciendo a la congregación del Mall, y es ahí donde adoptan la capacidad del razonamiento, del análisis profano que los habilita a opinar sobre temas variados que van desde la existencia divina hasta la calidad de ciertas pastas.

Mirando a mi alrededor,  se ven a muchas personas hipnotizadas frente a las vidrieras, viendo libros o instrumentos musicales, y los veo retirarse mirando regularmente hacia atrás, como arrepintiéndose de haberse ido, tal vez con la sensación de haber desobedecido algún misterioso oráculo incomprensible para los agnósticos.

El lugar es inmenso como todos los Malls que he conocido, siempre parece que es de día, siempre un clima agradable, imposible saber qué día es, para mí es día de salida de mi hija y sus amigas, ya las veo venir, es hora de la película, la dinámica cambia, toda la tranquilidad se pierde, hay desesperación para comprar las entradas, los pochoclos que empiezan a aparecer desparramados por todos lados, caminar rápido hacia la sala y los asientos, que de cualquier manera están numerados, y ver la película.

Al finalizar la película, el ritmo se acelera, al salir nos sorprende el calor o el frío, de repente es de noche, y una sensación de que nos robaron un día nos invade un vacío que puede llenar únicamente otro día igual, lo único que amortigua esa sensación de anestesia temporal es la carita de satisfacción de mi hija.

 


Copyright©Carlos Mori

Marzo, 2018.  Todos los derechos reservados por su autor

Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autor.