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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la escritura literaria

 

(TIEL) Módulo VI Focalización
Consigna cuatro, escribir un relato a la manera de Faulkner en Mientras yo agonizo. Pensar en una situación de la que puedan dar cuenta varios personajes, como protagonistas o testigos. La situación debe desarrollarse a medida que el texto avanza gracias a los monólogos de los personajes que alternativamente narran desde su punto de vista en primera persona. Por ejemplo: la lectura del testamento de una mujer ante sus herederos. La situación puede estar relatada desde la mujer que antes de morir imagina la escena, por el abogado que lee el testamento, por alguien que entra circunstancialmente a servir café y a retirar el servicio, por los propios herederos. Extensión máxima: cuatro carillas, aproximadamente.

 

 

EL DESPERTAR DE LA BESTIA [1] 

 
Hermindo "el Negro" Luna

A ningún hombre amenacen,

porque naides se acobarda;

poco en conocerlo tarda

quien amenaza imprudente.

 
Martín Fierro. Fragmento


 -Rendite, Negro, que con vos no es la cosa -Luis, con su sonrisa canchera, una mano levantada, y, en la otra, su fusil reglamentario.

 -¡Acá no se rinde nadie, mierda! -El grito del Negro se propagó, en el silencio de la siesta formoseña, hasta los camastros en los que dormían los colimbas luego del fútbol. Hermindo, el Negro, corrió hacia la cuadra, disparando su Fal, desde la casilla de guardia de acceso al Regimiento de Infantería de Monte N° 29, hasta que una ráfaga de metralla, por la espalda, lo partió en dos, dejándolo con las tripas afuera sobre el césped recién cortado. 

Luis abrió los portones de hierro, por los que ingresaron rápidamente, treinta montoneros con uniforme militar azul, en cinco camionetas.

-¡Aguantá, Negro! Ya viene la ayuda. ¡Aguantá, te digo! –el Cholo, que se arrastró hasta Hermindo, le mete las tripas con las manos, dentro de lo que fue su vientre, y las sostiene así, tratando de rearmarlo.

-Nos salvaste Hermindo, en serio te lo digo, hermano, nos salvaste. Aguantá que sos un héroe, viejo. Ahora cuando le contemos a tu vieja vas a ver… ¡Negro! ¡Negro!

 Veinte años tenía Hermindo. No le tocaba la guardia. Era tan pobre, que cambió el servicio por unos pesos para la vieja. Hijo único. Tape gaucho [2]  que llegó descalzo, primera vez que salió del monte, allá en Lomitas. Descalzos, aparecieron también sus padres a retirar el cuerpo.

-¡No se rindió nadie, Negro! ¿Me oís? ¡No se rindió nadie te digo! ¡Aguantá, Negro!

 No duele. Qué lindo el cielo de acá. Sin nube. Cuando le cuente a la mama que toy aprendiendo a leir, chaque [3] contenta se vai poner. Ya me sale la letra con lápi. Jue fácil pa´ mí, el ejército, che. Mi sargento dice que soy güeno. La pucha que sois güeno, dice. Qué raro. No duele. Hermindo mira el cielo cuajado de garzas blancas de su monte en el estero. Sonríe. No oye. No entiende. Él, que sabe bien de emboscadas y de trampas, de flechas, de ondas, de rifles, y de cañas. Él, que sobrevive mariscando [4] , allá, en el bañado, se muere en la ciudá, cumpliendo su deber en defensa de la Patria y los amigos.


 
Luis Roberto Mayol

Hay hombres que de su cencia

tienen la cabeza llena;

Hay sabios de todas menas,

mas digo, sin ser muy ducho:

es mejor que aprender mucho

el aprender cosas güeñas.

 
Martín Fierro. Fragmento


Santafesino. Estudiante de derecho. Conscripto. Oficial Segundo de Montoneros.

 “Ante la inevitabilidad de un futuro golpe, es recomendable dar un salto militar a las acciones. Los sectores nacionalistas del ejército nos han de acompañar, el pueblo nos ha de acompañar. De este modo, aceleraremos la Revolución Socialista y la Liberación Nacional. Con este golpe, tomando su Arsenal, mostraremos que el poder es nuestro, y pensarán dos veces antes de proponer un golpe”. Raúl Yaguer, santafesino, número cuatro en la cúpula de Montoneros.

“Recomiendo la primer incursión del Ejército Montonero, en el Regimiento de Infantería de Monte N° 29, segunda fuerza de fuego del Ejército Nacional, tomado por la oligarquía y el imperialismo. Los conscriptos son jóvenes humildes, peronistas, apocados, mayoritariamente iletrados. Debe ser domingo, a la siesta, cuando solo quedan los domingueros [5] . No se van a resistir al Ejército del Pueblo”. Informe de inteligencia de Luis Mayol a Raúl Yaguer.


 
5 de octubre de 1975

Los colimbas ingresan a las risotadas a la cuadra después del partido. En el baño, siguen las cargadas por la goleada. Algunos van derecho a los camastros a dormir. Otros, a las duchas. Todos están relajados, tranquilos. Menos uno. Luis mira su reloj mientras fuma. Repasa mentalmente. A las 16.00 hs, mientras corre Reutemann el Gran Premio de EEUU tratando de alcanzar el subcampeonato, setenta hombres armados toman, simultáneamente, un avión en vuelo de Aerolíneas, cambiando su ruta para asegurar la retirada; copan el Casino de Suboficiales de Formosa; y atacan el Regimiento de Infantería de Monte. Luis carga su fusil y camina hacia la guardia. 

 
Así como tal  les digo

que vivan con precaución:

naide sabe en qué rincón

se oculta el que es su enemigo.
Martín Fierro. Fragmento

 
16.15 hs. -Rendite, Negro, que con vos no es la cosa -saluda sonriendo a Hermindo, que observa los cinco vehículos acercarse a la reja, cargados con hombres de azul, pertrechados, cada uno, con metralletas, granadas, minas vietnamitas, cinco cargadores de municiones. -¡Acá nadie se rinde, mierda!  -grita el Negro con los ojos desorbitados por la ira y la sorpresa. - ¿Por qué me obligás a esto, Negro? ¡No es con vos la cosa te digo! La metralla estalla desde la camioneta blanca ¡No es así! ¡No tenía que ser así, mierda! ¡¿Están locos?! ¡¿Qué les pasa a estos pibes?! Los venimos a liberar, viejo, ¿qué hacen? Van a dejar de ser esclavos de la oligarquía que los tiene acerrando quebrachos y doblados bajo el algodón ¿Qué les pasa? ¿Qué no entienden?

 - Por acá!-Luis salta sobre una de las camionetas y despliega fuerzas hacia el Arsenal. Las otras se dirigen a la cuadra. Sus hombres ingresan y alcanzan a cargar parte del armamento militar en solo unos minutos, cuando reciben metralla desde el mástil de la Bandera. -¡¿Qué hacés, Luis?! ¡¿Qué pasa acá?!

-El subteniente Massaferro, consternado, lo mira antes de disparar. Luis cae, así, con sus pantalones marrones bajo el único lapacho florecido. No alcanza a ver que otros siete conscriptos fallecen, destrozados, en las duchas, por la lluvia de granadas tiradas desde los ventiluces. Tampoco toma conciencia de los caídos de uniforme azul. El paseo dominguero, anunciado sin resistencia, termina en un baño de sangre en menos de media hora. Luis, santafesino él, citadino él, no tuvo en cuenta un detalle: el concepto de Patria que se arraiga en los muchachos del norte, y la respuesta que dan, inmediata, al llamado de las armas. Quizás provenga de su sangre india el que los ojos se les enturbien ante la posibilidad de matar y morir. No saben de Lenin, ni de Marx, ni de la Revolución Socialista. Tapes gauchos como son, no se amilanan aunque vengan degollando. Mucho degüello han visto sus familias hasta el último malón. Cuando todo termina, no alcanzan para matar la traición de Luis, las balas recibidas. Cada colimba que pasa, le chumba [6]  un tiro de gracia al entregador.


 
Edmundo Sosa

 Al que es amigo, jamás

lo dejen en la estacada,

pero no le pidan nada

ni lo aguarden todo de él:

siempre el amigo más fieles una conducta honrada
Martín Fierro. Fragmento

 
-¿Qué te está pasando, chamigo [7]? -Edmundo, Mundo le dicen, se sienta junto al Flaco Peña, que lagrimea sobre una foto.

 -Tengo que alimentar los mitaíses [8], Mundo. La patrona [9]  está pasando hambre con ellos, angá [10]. Están caigué [11]. Y encima, la guaina se me retornó [12]. Me quedan sei mese entuavía. Ya no sé qué via ser. Así fue como el Mundo posterga su baja definitiva, para que al Flaco lo den de baja en su lugar, y se regrese a Clorinda, a changuear [13] , cargando bolsas de harina de contrabando, para alimentar a sus hijos. Por eso, Edmundo Sosa está en las barracas, cuando la ráfaga de metralla le da de lleno junto a otros cuatro que fallecieron, así como estaban, durmiendo la siesta.


 
Subteniente Ricardo Massaferro

 La sangre que se redama

no se olvida hasta la muerte;

la impresión es de tal suerte,

que, a mi pesar, no lo niego,

cai como gotas de juego

en la alma dei que la vierte.
Martín Fierro. Fragmento

 
- ¡¿Qué hacés, Luis?! ¡¿Qué pasa acá?! -grita el joven subteniente, a cargo en ese momento, detrás de la ametralladora junto a la Bandera, a la que llegó con rapidez, al oír el grito de Hermindo y la primera ráfaga de balas. Desde allí dirige la resistencia, descarga un sinfín de plomo sobre los hijue perra que soltaron las granadas en la cuadra, sembrando el piso de cadáveres azules. No da crédito a sus ojos que observan a su subordinado dirigir el vaciamiento del Arsenal. Todo sucede con una lentitud inconcebible. Luis se da vuelta levantando el Fal hacia Ricardo que recibe un itakazo desde la camioneta, en simultáneo a sus disparos que alcanzan el pecho del traidor. Caen juntos, Ricardo y Luis. Sobre ellos, una lluvia suave de flores rosas de lapacho.

 El subteniente, de veintiún años, muere por las balas del Ejército Montonero que su padre, también llamado Ricardo Massaferro, militar retirado, instruyó. - ¿Se dan cuenta? ¡Con todo lo que yo hice por el peronismo, la Resistencia y la Juventud Peronista! ¿Y me pagan así? ¡Hijos de puta! ¡A mí me pagan así! ¡Con la vida de mi único hijo! -lloran, los ojos rojos de ira del viejo, sobre el ataúd que le entregan en Buenos Aires.


 
Lunes 6 de octubre de 1975 - Diarios 

El hombre no mate al hombre

ni pelé por fantasía (…)

saber el hombre guardarse

es la gran sabiduría.

Martín Fierro. Fragmento

 
“El país está en guerra; todo el país, a lo largo y a lo ancho de su territorio” – Diario La Opinión, Buenos Aires

“Formosa bajo un severo dispositivo de seguridad: unánime repudio a la sangrienta acción terrorista”, “Acongojada muchedumbre asiste al sepelio de las víctimas”, “General Videla en Formosa” - Diario La Mañana, Formosa.

 “Asiste Luder, Presidente Interino, al funeral del Subteniente Massaferro”, “Constituyose el Consejo de Seguridad Interna”, “Luder da a conocer los decretos 2770, 2771 y 2772 con el fin de neutralizar y/o aniquilar los elementos subversivos” – Diario El Clarín, Buenos Aires.


 
Ítalo Argentino Luder

 17 de octubre de 1975. En un yate de la Armada, en el Delta del Paraná. Mediodía.

-Yo no voy a ser el traidor de la Señora Perón  -con estas palabras, Luder rechazó terminar el mandato constitucional con el apoyo de las fuerzas armadas. Videla y Massera decidieron, entonces, la fecha del golpe militar, 24 de marzo de 1976,  a pesar de la férrea oposición del Brigadier Fauttero.

 

 

[1] Los hechos aquí ficcionados han sucedido y se narran en las crónicas de época. Recopilados magistralmente en “Operación Primicia” por Ceferino Reato. Todas las personas citadas, participaron de ellos, con excepción de dos soldados, personajes secundarios cuyos nombres no he hallado en la crónica (quien lo socorre a Luna y quien cambia su baja con Sosa).

[2] Tape: dícese de la persona de rasgos aindiados, de espaldas anchas. También aplicado al negro y al mulato. Originariamente, expresión que definía a los indios de las Misiones Jesuíticas Guaraníes. Tape gaucho: gaucho, criollo aindiado.

[3] Chaque: expresión popular de origen guaraní que se usa para indicar cuidado, o como interjección de alegría.

[4] Mariscando: cazando. Mariscar es cazar en el monte, o cazar al acecho.

[5] Domingueros: se denomina así a los conscriptos más pobres, que no pueden regresar a sus casas aunque tengan franco.

[6] Chumba: en el lunfardo argentino, chumbo es revolver, o balazo. De ahí se genera, como verbo, chumbar, que se utiliza como sinónimo de disparar.

[7] Chamigo: contracción de “che, amigo”, de uso común en el Nordeste Argentino.

[8] Mitaí: guaraní. Niño, niña, criatura en general.

[9] La patrona: figurativo de esposa, la mujer de uno.

[10] Angá: voz guaraní muy empleada en la zona para significar “pobrecito”

[11] Caigué: expresión popular que significa que se está desganado, deprimido, o sin fuerzas en general.

[12] La guaina se me retornó: Retornar es una expresión popular que significa un nuevo embarazo. Que la guaina retorne, implica que la última hija es mujer, y es posible que la esposa espere otra niña.

[13] Changuear: realizar un trabajo temporario o irregular


 

Copyright©Delia Plazaola.

Agosto, 2016. Todos los derechos reservados