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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TIEL Iniciación a la escritura literaria

 

(TIEL)  Módulo II Relatos del yo. Ficción, realidad y cajas chinas

Consigna quince alfa Siguiendo el modelo de los textos anteriormente citados, o inventando uno propio, elaborar un diario íntimo fragmentario donde se reescriba en primera persona la historia contenida en alguna crítica periodística, la que se pueda desprender de algún aviso clasificado o de alguna anéctoda personal.

 

 

Después del estupor que causó el asesinato de la familia Clutter y sabiendo que mi colega Truman Capote estaba cubriendo la noticia y, al mismo tiempo, escribiendo una novela sobre dicho crimen, esperaba con ansias la publicación de su libro para tratar de entender qué lleva a dos seres humanos a cometer semejante barbarie. ¿Qué decir de “A sangre fría”? Excelente. Conocer las miserables vidas de los asesinos no borra el horror y el dolor de lo sucedido pero sí ayuda a entender el desprecio que sentían por la vida humana.

Sin embargo, esta semana alguien, quizás sabiendo sobre mi interés en el caso, me hizo llegar en forma anónima algo que me causó la mayor desilusión de mi vida: el diario íntimo de Perry Smith, uno se los asesinos de la familia Clutter. No estoy a favor de la pena de muerte, ni siquiera ante un caso tan aberrante... Quizás el encierro de por vida hubiese sido castigo suficiente... Quizás si Truman hubiese usado ese diario íntimo con el fin con el que le fuera entregado, Perry estaría cumpliendo cadena perpetua, en vez de estar enterrado en Kansas. Elegí ser periodista con el ideal de tratar de cambiar un poco este mundo y es por eso que hoy decido hacer un acto de justicia. Le pese a quien le pese, el hecho de negarse a ayudar a un ser humano con el fin de obtener rédito literario es también un acto atroz. Es por eso que voy a ser yo quien le dé la posibilidad a Perry Smith de mostrar su arrepentimiento, para que la gente sepa que, al menos él, albergaba un resquicio de humanidad. Hoy decido publicar su diario íntimo para que el mundo conozca su pedido de perdón…

 


El Editor

 12 de noviembre de 1967

 

 


EN EL CORREDOR DE LA MUERTE

 

3 de diciembre de 1959

“Es el primer día de... no sé cuántos, sólo sé que de acá no voy a salir vivo. Dispuse de la vida de 4 personas porque sí, ni siquiera yo sé por qué, tal vez porque me molestó ver que existen las familias felices, cosa que yo nunca tuve... y lo hice tan sólo por 50 dólares... La idea era entrar a robar, tan sólo eso... no había necesidad de matar... pero lo hice... tal vez mi "sociedad” con Dick hizo surgir el monstruo que siempre habitó en mí...

 
20 de diciembre de 1959

“Hoy me confirmaron mi sentencia: muerte por ahorcamiento… Sé que lo merezco, pero no quiero morir. ¡Tengo que apelar! Mi abogado dice que no tengo posibilidades… Sé que puedo lograrlo, pero él no va a hacer nada… Veo su mirada de desprecio por lo que hice. ¡Y vaya que conozco esa mirada! Al ser hijo de un irlandés y de una india Cherokee, esa mirada me acompañó toda la vida...

 
2 de enero de 1960

“Es irónico, pero esta fue la primera navidad que celebré en mi vida…. ¿Es este el premio por haber asesinado a los Clutter? ¿Eso valían sus vidas? ¿50 dólares y una cena navideña en prisión? Si bien los guardias también me desprecian, no me tratan tan mal... Veremos cómo me tratan los guardias del "corredor de la muerte"...

 
27 de octubre de 1960

“Ya perdí las ganas de seguir con este diario… Fue una mala idea… Me siento cada vez más miserable y el remordimiento por lo que hice crece día a día… Pero, ¿de qué sirve? Ya no puedo volver atrás, no puedo devolverle la vida a esas personas…

 
2 de febrero de 1961

“Los días acá transcurren con una lentitud que adormece los pensamientos. A veces hasta olvido por qué Lansing se convirtió en mi hogar…

 
10 de febrero de 1961

“Hoy recibí una sorpresa. Uno de los guardias me dijo que tenía visita. ¿Yo? ¿Quién querría visitar a un monstruo como yo? Un periodista, claro, el Sr. Truman Capote. Decidí recibirlo, tal vez pueda ayudarme con mi apelación…

 
10 de mayo de 1961

“Ya hace 3 meses que el Sr. Capote me visita. Al principio sólo era para cubrir la noticia, pero ahora dice que va a escribir un libro, por eso quiere saber todo sobre mí…

 
10 de septiembre de 1961

“Y llegó el día de hablar sobre el crimen. Le conté al Sr. Capote cómo llegué a Lansing por primera vez, cómo conocí a Floyd Wells y a Dick Hickocj. Floyd fue quien nos contó sobre los Clutter. Él había trabajado con ellos y decía que tenían una caja fuerte llena de dinero. Y fue allí que Dick y yo decidimos que, al salir, iríamos por el dinero…

 
8 de octubre de 1961

“Espero con ansias la visita del Sr. Capote. Siento que necesito contar todo para poder dejar este mundo con siquiera un poco de paz.

 
10 de octubre de 1961

“Hoy le conté cómo maté a esa familia, cómo le corté el cuello a Herb Clutter. Cómo le disparé a Kenyon, a Bonnie y a Nancy Clutter. Porque fui yo quien los mató. Dick tan sólo me arengaba... Y le conté también el terrible secreto de Dick, que yo mismo descubrí esa noche: era pedófilo. Intentó violar a Nancy, pero yo lo evité. Era suficiente con mi deseo de ver correr sangre. Violarla también hubiese sido muy cruel...

 
3 de septiembre de 1962

“Hace meses que el Sr. Capote no me visita. Creo que ya consiguió todo lo que necesitaba para su libro. Prometió ayudarme con la apelación, espero lo haga…

 
27 de octubre de 1962

“Otro cumpleaños dentro de este agujero. Estoy empezando a creer que el Sr. Capote es como yo. Se regodeaba con los escabrosos detalles del asesinato, así como yo me regodeaba viendo correr la sangre de los Clutter…

 
2 de abril de 1963

“Ya le escribí más de 100 cartas al Sr. Capote, y nada… Nuevamente abandonado, así me siento. Ya no deseo seguir escribiendo.
21 de mayo de 1964“Hoy me confirmaron la fecha de mi ejecución. Voy a morir ahorcado. Si tan solo me dieran un arma, me ejecutaría yo mismo…

 
14 de abril de 1965

“Y llegó el gran día. Ni noticias del Sr. Capote. Los guardias, sin embargo, han cambiado su mirada de desprecio por una de felicidad. Hoy muere el monstruo, como me llaman “cariñosamente”. Ya me preguntaron qué quiero comer en mi “última cena” y cuál es mi última voluntad. Por eso me decidí a terminar este diario. Ya no hay nada más que escribir… Como última voluntad pedí que se lo enviaran al Sr. Capote, para que comparta mi arrepentimiento con el mundo y también las últimas palabras que voy a pronunciar esta noche: “Pienso que es una cosa infernal quitar la vida de ese modo. No creo en la pena de muerte, ni legal, ni moralmente. Puede que hubiera podido contribuir en algo. No sirve de nada que pida perdón por lo que hice. Hasta está fuera de lugar, pero lo hago, pido perdón...".

 

 

Copyright©Mar de alas. Diciembre, 2015

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