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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC EL CUENTO Técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo II. Adecuación, coherencia y cohesión

Consigna A13 Redacte un breve texto en el que la técnica sea similar al fragmento de M. Puig. (1/2 pág.)


Soledad movió el picaporte de la puerta de su dormitorio y entró elevando su vista hacia la foto de sus padres biológicos. Caminó hacia su mesa de luz y tomó entre sus manos un cofre. Raudamente, levantó la sábana y la frazada que tapaban el colchón, se cubrió con ellas, se acostó en la cama y abrió ese tesoro que tenía entre sus palmas.

La primera imagen que miró, la llevó a su boca, pronunció el nombre de Manuela y la besó durante unos segundos. Al instante, sus ojos empezaron a lagrimear. Luego, empezó a ver los colores blancos y negros de otras fotografías y el llanto se hizo más intenso hasta que, de repente, sintió un movimiento de llaves en la puerta de entrada a su casa. Rápidamente, se llevó a sus labios la primera foto y la besó por última vez. En seguida, la joven guardó uno por uno cada retrato y cerró el baúl. Secó sus lágrimas con una toalla roja que yacía en el borde de la cama y se levantó acelerada a prender la televisión. Fue cambiando de canal hasta que encontró la novela de la tarde y sintió el taconeo cada vez más enérgico de su madre que se acercaba a su pieza. El toc toc en la abertura la hizo concentrarse en la pantalla, acomodó su pelo lacio, movió su boca hasta lograr una sonrisa y se apoyó en el respaldo rectangular caoba que tenía su lugar de reposo para, así, ordenar el ambiente para que su mamá lo contemple. Le dijo que pase y el lento movimiento de la puerta que se iba separando de la pared de izquierda a derecha permitió que madre e hija se conecten con sus vistas. Ambas se miraron, no dijeron nada y se abrazaron. Era un apretón violento, no hablaban, sólo movían sus brazos en la espalda de la otra de arriba hacia abajo hasta que ambas se soltaron y se volvieron a ojear. Inmediatamente, se empezaron a acariciar las mejillas y rebrotó el lamento de Soledad que se apoyó en el pecho de su progenitora.

 

 

Copyright©Diego Salzman. Septiembre, 2015

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