Trabajos de taller

Glosario de términos

Buscar

Seguinos en

  • Taller literario online La Argamasa en facebook

“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC EL CUENTO Técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo  II. Adecuación, coherencia y cohesión

Consigna A11 Escriba un texto en el que pueda reemplazar los verbos, (máx.1/2 pág.). Entre paréntesis escriba los que considere más apropiados, sin alterar el sentido.

 

En las anteriores semanas, antes de esa visita al médico, y mientras manejaba (operaba) mi torno en la fábrica de juguetes donde trabajaba (laboraba), sentía (percibía) que ya no lo podía sostener (aguantar) con facilidad. En otras palabras, mis manos temblequeaban (temblaban) estando en reposo y parecía (creía) que todos los movimientos los hacía (realizaba) lentos como un bebé cuando comienza su primer gran desafío: el de caminar (marchar).  Sin embargo, pensé (medité) en buscar otro empleo que no requiriera de esfuerzo físico, pero miraba (contemplaba) a mis amigos en las peñas y todos, uno a uno, habían sido echados (despedidos). Encima, éramos (estábamos) viejos, nuestras caras no vendían (persuadían), nuestros currículos, menos, y el mercado estaba fumado (embarullado).

Además, existía (estaba) el agravante de que se cerraban (clausuraban) empresas, entraban (se introducían) juguetes baratos de China, Singapur, Malasia y los dueños de las firmas de nuestro país (Argentina), decían (explicaban) que ya no podían competir (rivalizar), que no éramos (laburábamos) eficientes y otras verduras y nos iban dejando (abandonando) en la calle como si fuéramos basura y alguien nos recolectaría (recogería). Pero ese camión nunca llegaba (venía) y quedábamos (permanecíamos)  abandonados, a la deriva, a la suerte de la hipocresía de la caridad, peor que un capitán de barco cuando su embarcación empieza (comienza) a hundirse y debe morir (agonizar) con ella. Es decir que, por ese entonces, también renuncié (desistí) a esa loca idea de empezar (comenzar) de nuevo y buscar (conseguir) trabajo.Es más, en esa década maldita, la última del siglo veinte, a nadie le calentaba (importaba) el bocho un desocupado. En consecuencia, no me quedó más opción que tramitar (gestionar) mi jubilación. Ahí, vino (llegó) lo peor. Creía (pensaba) que me estaba meando un elefante. Pero un elefante con su pareja y su cría.Cuando fui (concurrí) hasta el organismo donde se hacían (confeccionaban) los trámites previsionales  disfruté (gocé) de una sucesión de encuentros en distintas jaulas donde sus paredes te duchaban (empapaban) de nauseabundas, maleducadas, ordinarias, neuróticas, cínicas y asfixiantes respuestas. Qué repelentes se mostraban (descubrían) esos trajes perfumados en sus oficinas. Hasta que llegué (entré) a la oficina de Trabajadores Informales hago (realizo) un paréntesis aquí porque me emborraché (embriagué) de saliva al descubrir (observar) que teníamos una oficina especializada para nosotros y el joven empleado, flamante erudito del Doctorado de Pavos y con la mejor facha de pureza que podían tolerar (soportar) sus ojos, boca y mejillas, me deschavó (confesó) lo que nadie se había animado (decidido) en las anteriores entrevistas y que era que mis empleadores nunca habían hecho (realizado) mis aportes jubilatorios. Y ante mi desfigurada cara, repitió  (reiteró), casi como rezando un Padrenuestro a mis oídos “Señor, esto significa (representa) que su historial de aportes está vacío. ¿Me entiende (comprende)?”. “¿Vacío?” le pregunté (consulté) como quien exige (reclama) que el otro rebobine (retroceda) lo que terminaba (acababa) de decirme (contarme). Al mismo tiempo, me dio (sobrevino) un patatús en el corazón desorbitado por la sorpresa que me descargaba (disparaba) ese papel impreso carente de líneas escritas como el horizonte de un mar que no permite (admite) divisar (vislumbrar) las olas alejadas de la orilla. Esto último lo escribí (redacté) sin comas para reflejar (mostrar) como diría (expresaría) Cortázar esos momentos sonoros que como en este caso requerían (demandaban) de angustia, de bronca, de dolor, de impotencia. Es decir, tenía (sentía) ganas de reclamarles (solicitarles), putearlos (insultarlos), lincharlos (matarlos) a cada uno de esos empleadores, es decir, a esos hijos de mil putas y las madres que los re contra re mil parieron (concibieron) y que no me habían hecho (formalizado) un solo puto aporte. Ni uno solo.

 

 

Copyright©Diego Salzman. Septiembre, 2015

Todos los derechos reservados