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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento. Técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo IV Paratextos

Consigna P 5 Escriba un prólogo para una antología de cuentos policíacos (máx. 1 pág.).


ANTOLOGíA DE CUENTOS POLICIALES ITALIANOS

Esta antología del escritor y periodista Francesco De Filippo reúne exponentes notables del Giallo italiano. Los policiales italianos, en lugar de noir, son gialli, amarillos, debido al color de la tapa de la colección de Mondadori que desde el 1929 connota al género en el Bel Paese.

La colección sigue un orden cronológico e inicia con dos autores que debido a la censura fascista tuvieron que situar sus novelas en las calles de París o Boston. Me refiero a Ezio D’Errico y Giorgio Scerbanenco.  Pero, a pesar de la condena del régimen de Mussolini el género resistió.

En los años sesenta, el siciliano Leonardo Sciascia abandona el policial deductivo tipo Poe, para construir relatos que se adentran en su tierra natal y denuncian el fenómeno de la mafia. Son historias que dejarán el sabor amargo de la iniquidad. La Cosa Nostra es también el tema central de los cuentos de otro gran siciliano, Andrea Camilleri, que dio vida a la ciudad de Vigata y a su comisario Salvo Montalvano. Como el detective privado Marlowe de Chandler, el héroe de Camilleri es básicamente un hombre honesto, célibe, un lobo solitario. Encuentra su refugio en la lectura y en la buena mesa. Puede ser brutal, pero es incorruptible.

Gianrico Carofiglio, ex juez de la república inaugura el thriller legal italiano. Su investigador, el abogado Guido Guerrieri, es un personaje particular con rasgos depresivos y crisis de pánico.  De esta forma, Carofiglio enriquece la narración otorgándole nuevas pinceladas psicológicas.  Indudablemente Guerrieri sigue la línea de los detectives huraños, con amores frustrados.

Ricardo Piglia definió al thriller como un género misógino, en el cual las mujeres son víctimas, perversas o asesinas. La pluma de Luca Lucarelli, en cambio, delineó a la inspectora Grazia Negro, que resuelve asesinatos en las oscuras callejuelas de Boloña, guiada por la sutil intuición femenina.

El policial tricolor además de seducir con su alta dosis de suspenso nos introduce en el mágico mundo de las distintas regiones italianas. Desde la Milano de Scerbanenco, tierra de inmigrantes y vagabundos, a la Nápoles fascista de Mauricio Di Giovanni.

Los lectores hispanohablantes tendremos ahora la oportunidad de saborear textos que no habían sido jamás publicados en nuestra lengua, gracias al valioso trabajo de la traductora, Cecilia Filipetto.

 


Consigna P 10 Escriba un epílogo con función correctiva, elija Ud. el texto sobre el que resolverá la consigna. (Máx. ½ pág.)

El Nix de Nathan Hill, Zenda

Después de leer la ambiciosa opera prima de Nathan Hill, he descubierto que la lectura y la escritura juegan un papel central en esta trama. De hecho, el narrador y protagonista, Samuel, es un escritor frustrado que no logra transmitir a sus alumnos su pasión por Hamlet. Recién cuando se apresta a escribir la biografía de su madre, Faye, inicia su verdadero camino de aprendizaje. Por su parte, Faye, hippie y feminista, se dedica a leer la poesía de Ginsberg a los enfermos. En los capítulos finales, un Samuel maduro está terminando la novela que acabamos de leer. Y así se cierra el ciclo.

La presencia del poeta Allen Ginsberg en medio de las revueltas estudiantiles de Chicago no es producto de la imaginación de Hill. Los lectores podrán encontrar en las redes videos del autor del Aullido cantando el mantra OM en las orillas del lago Michigan.

Imagino que todavía se seguirán preguntando qué es un Nix. En este relato es un nefasto espíritu nórdico que define el destino de Faye, una especie de legado ancestral. En la mitología griega, en cambio, Nix es la diosa de la noche.  Mientras que, en Escandinavia, son espíritus del agua de aspecto cambiante e increíble talento musical. La novela demuestra que no son invencibles.

 

 

Consigna 16 Escriba un prólogo para El último encuentro (función argumentativa), de Sándor Márai, y otro para El último lector (función correctiva), de Ricardo Piglia. (Cada uno máx. 1 pág.)


PRÓLOGO a El último lector

Me enorgullece presentar la reedición de esta colección de ensayos de uno de los más refinados escritores argentinos, que fue además o mejor sería decir, sobre todo un lector sagaz.  El libro se abre con un cuento de reminiscencias borgianas en el que se confunden representación y realidad.  Irónicamente, Piglia elige un texto de ficción para exponer su tesis: el artista, como el fotógrafo del relato, sería un loco y el lector, un solitario incurable.  Alguien que vive fuera del mundo.

El volumen reúne seis ensayos sobre el arte de leer. En el primero se pregunta ¿Qué es un lector?, y para responder convoca a lectores voraces como Borges, Cervantes, Kafka y Joyce. Tampoco faltan sus contemporáneos que, afirma, viven rodeados de un caos de signos. El segundo, Un relato sobre Kafka describe su disciplina feroz, su tendencia al aislamiento y a relaciones conflictivas con las mujeres.  Considero fascinante el capítulo Lectores imaginarios que se refiere a los que habitan la ficción. En este caso aborda uno de sus temas preferidos, la novela policial y sus detectives.

En el cuarto ensayo nos muestra una faceta relegada de Ernesto Guevara: su adicción a los libros, que es definida como “quijotismo como un modo de ligar la lectura y la vida”. La lectura como refugio en situación de máximo peligro. No podía faltar, por cierto, una sección dedicada a Anna Karenina. ¿Quién no conserva una imagen de la heroína de Tolstoi leyendo en el tren? Y acá se apoya en otro gran crítico literario, Walter Benjamin, y en su planteo sobre el doble viaje que supone la lectura en el interior de otro viaje. Por último, llegamos a ¿Cómo está hecho el Ulysses?, donde argumenta que Joyce solo usó la Odisea para construir la estructura de la novela.  Luego, trató “… de hacer entrar la vida, la sintaxis desordenada de la vida en la lectura misma”.

En síntesis, Piglia nos lleva de la mano por los senderos de la literatura de una forma inteligente, concienzuda, pero de notable sencillez. Nunca dejaremos de sentir la ausencia de este potente faro en el panorama literario argentino.

Por motivos ajenos a la editorial, no se pudo incluir en esta edición el epílogo del 2005, que terminaba con una frase que transcribo:

Mi propia vida de lector esta presente y por eso este libro es, acaso, el más personal y el más íntimo de todos los que he escrito.


 


Copyright©Adriana Corral

Octubre, 2020.  Todos los derechos reservados por su autora


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autora.