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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento, técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo I La Narración

Consigna LN 9 Escriba un monólogo interior en el que el control del discurso esté a cargo del personaje principal. (Máx. ½ pág.)


Tal Vez el Problema Sea Yo

Está lindo para desayunar al sol, aunque estoy tan furiosa por lo de Alicia que no logro disfrutarlo. Luis me repite que es una pavada, pero tal vez no sea ella, soy yo. No sé por qué me tengo que aguantar sus tonos despectivos. En ese mensaje escrito de WhatsApp puedo escuchar su voz: siempre dueña de la verdad, soberbia. «¿Solo consultás a los hombres?, ¿es que ves a las mujeres como profesionales de segunda?», me escribe con ese tono altanero que me da una bronca, pero al mismo tiempo me hiere. Y yo no… solo quería saber la opinión de Pedro, no porque porte bragueta, sino porque me parece que está más en el tema. ¡Qué sé yo! Se me ocurrió, no lo pensé dos veces. Ya sé que Pedro no hace mucho que se recibió de abogado, pero hace años que trabaja en tribunales. La debe tener clara. Además, no era un asunto de asesinatos o secuestros, es una estupidez. La sucesión, nada. Eso sí: Alicia tiene esa capacidad de hacer una tragedia de una opereta. Convierte todo discurso en una cuestión de derechos de género ¡Me jodés! ¿De dónde carancho saca semejante idea?... que yo no valoro a las mujeres.  ¿Cuándo dejé de escuchar o leer a una mujer? ¿Cuándo prioricé la opinión masculina solo por eso, por provenir de un hombre?  Es que se siente el ombligo del mundo, he ahí la cuestión. ¿Cómo osé no consultarle a ella? ¡Mi Dios! Siempre lo mismo, porque mi matrimonio funciona supone que somos una pareja tradicional, machista y estructurada. Me tiene harta con esos prejuicios. Se imaginará que cuando llega Luis del laburo le saco la campera y le alcanzo las pantuflas como una geisha. Por favor, somos tan modernos como pudimos serlo, tan independientes como la vida nos dejó. Es que te va llevando como el viento arrastra las hojas. Generalmente no decidís. Nos fuimos haciendo de a poco. Nos moldeamos mutuamente. Pero como ella es tan feminista, no se buscó uno que le pagara los impuestos y los servicios como hacen todas. Y te lo repite una y otra vez. ¿Qué querés decir?, ¿que yo hice eso? Lo pensé, no se lo dije. Si es tan feminista como dice ser, me contás para qué se pasa horas en la peluquería, manicura y estetista. ¿Por qué no se conquista al próximo macho con la lucidez de su mente de mujer? Lo peor fue que al final me justifiqué. La conozco de la infancia. Cedo. Prefiero perder que dar batalla.  Pido perdón, con Luis me pasa lo mismo. Termino toda discusión con un “perdoname”. Lo traté en terapia, pero es inútil. Seré sensible, comprensiva o… voy a tener que admitir que tiene razón, que pertenezco al sexo débil.

 


Copyright©Adriana Corral

Julio, 2020.  Todos los derechos reservados por su autor


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autor