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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento. Técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo VI La trama

Consigna T 1 Señale la estructura narrativa en los tres cuentos que se transcriben más abajo. 

Luego reescriba cada uno en un orden diferente (cronológico o in media res o por el final del relato).


ESQUINA PELIGROSA

(Principio)

El señor Epidídimus, el magnate de las finanzas, uno de los hombres más ricos del mundo, sintió un día el vehemente deseo de visitar el barrio donde había vivido cuando era niño y trabajaba como dependiente de almacén.

 

 

(Desarrollo)

Le ordenó a su chofer que lo condujese hasta aquel barrio humilde y remoto. Pero el barrio estaba tan cambiado que el señor Epidídimus no lo reconoció. En lugar de calles de tierra había bulevares asfaltados, y las míseras casitas de antaño habían sido reemplazadas por torres de departamentos.

Al doblar una esquina vio el almacén, el mismo viejo y sombrío almacén donde él había trabajado como dependiente cuando tenía doce años.

(Conflicto)

?Deténgase aquí. -le dijo al chofer. Descendió del automóvil y entró en el almacén. Todo se conservaba igual que en la época de su infancia: las estanterías, la anticuada caja registradora, la balanza de pesas y,  alrededor, el mudo asedio de la mercadería.

El señor Epidídimus percibió el mismo olor de sesenta años atrás: un olor picante y agridulce a jabón  amarillo, a aserrín húmedo, a vinagre, a aceitunas, a acaroína. El recuerdo de su niñez lo puso nostálgico. Se  le humedecieron los ojos. Le pareció que retrocedía en el tiempo.

(Nudo)

Desde la penumbra del fondo le llegó la voz ruda del patrón:

? ¿Estas son horas de venir? Te quedaste dormido, como siempre.

(Desenlace)

El señor Epidídimus tomó la canasta de mimbre, fue llenándola con paquetes de azúcar, de yerba y de fideos,  con frascos de mermelada y botellas de lavandina, y salió a hacer el reparto.

La noche anterior había llovido y las calles de tierra estaban convertidas en un lodazal.

Marco Denevi


LA ESQUINA PELIGROSA

Desde la penumbra del fondo le llegó la voz ruda del patrón:

-Estas son horas de venir? Te quedaste dormido, como siempre. Le parecía escuchar mientras miraba por la ventanilla buscando las calles de tierra de aquel barrio, humilde hoy sepultadas bajo calles asfaltadas, y bulevares iluminados. Ayer un dependiente de almacén con apenas doce años, hoy uno de los hombres más ricos del mundo buscando un pedacito de su historia; al ver el almacén le ordenó a su chofer que se detuviera, el mismo viejo y sombrío almacén permanecía inalterable con el paso del tiempo, adentro del comercio, todo se mantenía igual, las estanterías, la anticuada caja registradora, la balanza de pesas y la mercadería agolpada en los anaqueles, invadía el lugar el olor del jabón amarillo, y una  mezcla de vinagre y acaroína vinagre, de un rincón un pequeño de doce años cargaba en una canasta paquetes de azúcar, yerba, fideos, frascos de mermelada y botellas de lavandina, lo vió  salir raudo para el reparto y los ojos se le llenaron de lágrimas.


LA SENTENCIA

(Principio)

Aquella noche, en la hora de la rata, el emperador soñó que había salido de su palacio y que en la oscuridad caminaba por el jardín, bajo los árboles en flor. Algo se arrodilló a sus pies y le pidió amparo. (Conflicto) El emperador accedió; el suplicante dijo que era un dragón y que los astros le habían revelado que al día siguiente, antes de la caída de la noche, Wei Cheng, ministro del emperador, le cortaría la cabeza. En el sueño, el emperador juró protegerlo.

Al despertarse, el emperador preguntó por Wei Cheng. Le dijeron que no estaba en el palacio; el emperador lo mandó buscar y lo tuvo atareado el día entero, para que no matara al dragón, y hacia el atardecer le propuso que jugaran al ajedrez. La partida era larga, el ministro estaba cansado y se quedó dormido.

(Desenlace)

Un estruendo conmovió la tierra. Poco después irrumpieron dos capitanes que traían una inmensa cabeza de dragón empapada en sangre. La arrojaron a los pies del emperador y gritaron:

?Cayó del cielo. Wei Cheng, que había despertado, lo miró con perplejidad y observó:

?Qué raro, yo soñé que mataba a un dragón así.

Wu Ch'eng-en (c. 1505-c. 1580)

Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares 

 

LA SENTENCIA

El emperador entró a la sala y nos ordenó buscar al ministro, pasaron el día juntos, seguramente asuntos de estado de suma importancia, hablaron tranquilamente toda la tarde, quizás fuera algún asunto familiar porque el emperador miraba insistentemente al cielo, como buscando la aprobación de los antepasados; ya en el almuerzo se los notaba más relajados y jugaron toda la tarde al xianqi, siendo el emperador un excelente jugador, nos sorprendió que perdiera algunas partidas.

Extenuados por una jornada intensa, el ministro se durmió en su silla, el emperador se recostó sobre el respaldo, se adivinaba en su rostro la satisfacción de un deber cumplido, mientras miraba con una sonrisa la siesta del ministro, esta escena fue interrumpida por un alboroto en la entrada del palacio, lo que puso a la guardia imperial en alerta, mientras vimos con asombro a unos campesinos entrar con la cabeza de un enorme dragón, el emperador estaba pálido, con los ojos y la boca abierta  agarrado con fuerza a los brazos de su sillón, el ministro despertó, miró la enorme cabeza y dijo: ?qué raro, yo soñé que mataba a un dragón así.


EL MURCIÉLAGO

(Principio)

Cuando era el tiempo muy niño todavía, no había en el mundo bicho más feo que el murciélago. (Conflicto) El murciélago subió al cielo en busca de Dios. No le dijo: - Estoy harto de ser horroroso. Dame plumas de colores. No. Le dijo: - Dame plumas, por favor, que me muero de frío. A Dios no le había sobrado ninguna pluma. - Cada ave te dará una pluma decidió. Así obtuvo el murciélago la pluma blanca de la paloma y la verde del papagayo, la tornasolada pluma del colibrí y la rosada del flamenco, la roja del penacho del

cardenal y la pluma azul de la espalda del martín pescador, la pluma de arcilla del ala de águila y la pluma del sol que arde en el pecho del tucán. El murciélago, frondoso de colores y suavidades, paseaba entre la tierra y las nubes. Por donde iba, quedaba alegre el aire y las aves mudas de admiración. Dicen los pueblos zapotecas que el arcoiris nació del eco de su vuelo. La vanidad le hinchó el pecho. Miraba con desdén y comentaba ofendiendo. Se reunieron las aves. Juntas volaron hada Dios. - El murciélago se burla de nosotras ?se quejaron?. Y además, sentimos frío por las plumas que nos faltan.  (Desenlace) Al día siguiente, cuando el murciélago agitó las alas en pleno vuelo, quedó súbitamente desnudo. Una lluvia de plumas cayó sobre la tierra. Él anda buscándolas todavía. Ciego y feo, enemigo de la luz, vive escondido en las cuevas. Sale a perseguir las plumas perdidas cuando ha caído la noche; y vuela muy veloz, sin detenerse nunca, porque le da vergüenza que lo vean.

Eduardo Galeano

 

 

Consigna T 2 Escriba tres textos breves con los temas más abajo transcriptos. Cíñase exclusivamente al conflicto, no aborde otras instancias narrativas. (Máximo ½ página cada uno)

1. el personaje y su oposición a la sociedad de su tiempo.

2. El personaje consigo mismo.

3. el personaje contra su entorno familiar.


LA SEÑAL

Yo era un agnóstico, no tenía como muchas otras personas la firme convicción de la religión, del milagro, de lo inesperado, de la presencia divina en todas las cosas, era más bien una persona lógica y racional, todo tenía un fundamento, todo tenía un sentido mecanicista en la vida, nada estaba hecho por casualidad.

Después de un agotadora jornada de trabajo, regresé a mi casa, decidí cenar algo rápido y descansar lo más posible, ya en mi cama pensé en la contradicción de que viviendo en una época de escepticismo general, en una época en donde los valores primordiales se diluyen en un atardecer de globalización, una época en donde se necesitan más que nunca los milagros, estos no aparecen, el sueño  lentamente me fue ganando.

Mi sueño fue muy profundo, reparador, me pareció sentir algo mágico que me invadía, algo relajador, un sentimiento de paz lleno mi corazón,  recordé mejores épocas, vinieron a mi mente los mejores recuerdos, jugué nuevamente a la pelota con mis amigos en la calle, volví a los bailes de quince, volví a mi primera novia; en una palabra volvía a ser feliz, desperté muy bien a la mañana siguiente, y no pude dejar de pensar en ello.

Algo en mi había cambiado para siempre, se puede ser distinto, las cosas necesitan verse de otra forma, pensé era lo que siempre había buscado inconscientemente, una señal.

La mañana transcurrió entre la ansiedad y el temor, la ansiedad  de la respuesta a lo esperado por tanto tiempo, lo místico, lo mágico, ese sentimiento que me era muy difícil de definir, y el temor a este sentimiento desconocido para mí. Por supuesto una vez acallado este torbellino de sensaciones me asaltó la siguiente duda, si bien esto podría constituir una señal, era una señal de que: ¿qué se me había querido revelar?, ¿porqué de esta manera?, ¿porqué hoy y no en otras tantas ocasiones en donde realmente la busqué, hasta dudé de  que fuera una señal realmente.

Rápidamente al terminar mi jornada fui a mi casa, y traté de recrear las condiciones necesarias para que se repitiera el hecho, según mi estructura de pensamiento lógico y científico, una vez recreadas las condiciones el fenómeno, este debe repetirse; cené rápidamente, y me dispuse a dormir.

Nuevamente imágenes de mis mejores momentos me hicieron emocionar, lloré con aquellas cosas que me lastimaron, volví a sentir la angustia de la incertidumbre, sentí la primavera en mi corazón.

La mañana me sorprendió nuevamente con ese sentimiento de haber sido rozado por la mano divina, era cierto, me había sido dado ese extraño don, recibía señales en mis sueños. Los días se sucedían y las señales también, como era lógico intenté encontrar en estas manifestaciones una respuesta, una utilidad práctica, pero pronto comprendí que mi forma de pensar y ver las cosas no era la correcta, tal vez yo sea el encargado de ver las cosas pero no de interpretarlas, o quizás las señales no sean para mí.

Sentí que la llegada de señales comenzaba a fluir a lo largo del día, era lógico, siempre  estuvieron presentes, o acaso ¿la luz verde de un semáforo no es la señal inequívoca de que uno debe continuar su camino y la roja de que debemos detenernos? Las señales divinas están en todo momento, Dios instruyó a una persona para construir un semáforo, y por medio de este rige el destino de algunos actos humanos, cuando detenernos y cuando seguir, con una simple herramienta divina; aquí creí adivinar la señal de una señal.

Dediqué gran parte de mi día a la búsqueda  de señales, porque un hecho aislado quizás podría ser el comienzo de una cadena de señales que me indicaran el camino a seguir.  Me fue muy difícil interpretar esto, ¿cuándo un hecho aislado era realmente eso y cuándo era una señal?; mi vida entera estuvo al servicio  de analizar las pequeñas cosas, tratando de diferenciar la casualidad del mensaje divino, debía ocuparme de lleno a esta tarea y dejar de lado cosas superfluas, esto no lo entendieron así otras personas, tal vez por eso perdí mi trabajo, pero aquí me pareció entrever una señal.

“Todo eran señales, yo las percibo,  soy el receptor  divino y las otras personas directamente las obedecen,  no entiendo muy bien porque me cuesta tanto trabajo entenderlas, interpretar sus significado, quizás Dios me tenga preparado un camino de gloria y destino distinto al resto de los mortales”, le dije a los oficiales de justicia cuando me sacaron de la casa, pero ellos no entendieron que esta era otra señal; por eso estoy aquí, para estar permanentemente dedicado a la recepción de señales para interpretar la voluntad divina; piénselo, doctor, toda manifestación del destino es una obra Divina, todo lo que afecta nuestras vidas es obra de la Divinidad, es obra de Dios, pero Él tiene la delicadeza de enviarnos una señal, sutil, a veces imperceptible que acaso algunos sospechan percibir, para otros es la sensación de algo ya visto, para otros es algo molesto y no lo tienen en cuenta, no sé cómo recibe cada uno su aviso, pero, doctor, no me distraiga más, que estoy esperando la llegada de la señal.

 


Consigna T 3 Escriba qué tipo de conflicto aparece en el cuento No se culpe a nadie, de J. Cortázar. Justifiqué el porqué de sus conclusiones.

Relator omnisciente describe el momento en que un hombre se pone un suéter para salir con su esposa a comprar un regalo, el suéter le plantea una serie de dificultades que le generan un sentimiento de ansiedad y disgusto, se siente atrapado e intenta escapar de una vida que tal vez no es la que eligió. Desde mi punto de vista es una metáfora de un suicidio, el de una persona asfixiada por la vida que tiene, que le genera angustia, incertidumbre, temor irracional, desmedido que le es imposible de manejar, y realmente se siente libre sin angustia cuando se libera de su opresión al caer desde 12 pisos.

 


Consigna T 4 En Los buques suicidantes, H. Quiroga crea el neologismo suicidantes (adjetivo). Especule por qué tiene mayor carga sintáctica y semántica en lugar de haber intitulado Los buques que suicidan. (Máx. ½ pág.)

El neologismo hace referencia a una situación especial por la cual los marineros que subían al barco iban perdiendo la capacidad de decidir y ordenar sus actos, sin razón alguna se suicidan, ante el estupor de sus compañeros, sin saber que posteriormente va a adoptar la misma conducta, dejando entrever en el relato que esto se debe a condición sobrenatural inexplicable circunscripta al barco y que afecta a aquellos que lo abordan.

 


Consigna T 5 A partir de los datos del inicio que se transcribe, organice una trama y escriba un relato. (Máximo 1 pág.). 

El coronel salió del galpón, abriéndose paso aturdido por el griterío de  la gente,

gritos que confunden, los únicos gritos a los que él  estaba acostumbrado eran los del cuartel, los de la guerra,  sintió todo el peso de las miradas pero marchó desde los muelles camino a casa, con paso marcial, con la frente en alto y la mirada hacia el horizonte,  resabios de otras épocas, como si encabezara un pelotón hacia la batalla, una batalla personal, de las peores, contra el retiro, la vejez, contra la  miseria, se sintió cansado. Nunca había sido tan largo el camino a casa.

 


Consigna T 6 A partir de los datos del desenlace que se transcribe, organizar una trama y escribir dos relatos. (Máximo 1 pág., cada uno)

Las leyes del Cielo y del Infierno son versátiles. Que vayas a un lugar o a otro depende de un ínfimo detalle.

Conozco personas que por una llave rota o una jaula de mimbre fueron al Infierno y otras que por un papel de diario o una taza de leche, al Cielo.

Informe del cielo y del infierno, de Silvina Ocampo

 

MARIPOSAS

No recuerdo bien como llegue aquí, pero me encuentro bajando de una balsa que, según me dicen, es la misma que dirige Caronte a través del Estigia, camino junto a un grupo de 10 o 12 personas por un ancho túnel labrado en la roca,  se perciben a lo lejos el lamento de los condenados. Llegamos a un amplio recinto en donde se agolpaba la gente, delante nuestro, a modo de  altar, se encontraban, sobre tronos labrados en la misma piedra, Minos, Radamantis y Eaco, los mismos jueces del Tártaro.

Una a una las almas condenadas se enfrentaron a los implacables jueces, mientras escuché crímenes y pecados inimaginable sentí mi nombre: —Stavros.

Me acerqué lentamente, las piernas y el mentón me temblaban, sentí que el pecho me quemaba con cada bocanada de aire, la mirada fija en esas tres figuras enormes, que tenían la vista clavada en mí, —Yo soy Stavros, dije.

—Se te acusa de varios crímenes, ¿aceptas tu culpabilidad?

—Perdón, Minos, pero nunca cometí crimen alguno. Radamantis se acomodó en el trono y adelantó el cuerpo, me miró fijamente y me dijo: —Tu crimen fue matar una ilusión y segar una vida—, todavía sin entender de que me acusaban, permanecí inmóvil, Radamantis continuó: —al confesarle a Kalika tu amor por Calla, mataste una ilusión, y ella al huir pisó una mariposa, ambas tuvieron que pasar por varios estadios y madurar con dificultad para mostrarse ante tu indiferencia, cosa que no hubiera ocurrido si la hubieras amado, el crimen fue haber despreciado el amor genuino, puro  y la vida, —tu castigo en el infierno—, agregó Eaco, —será estar permanentemente enamorado de personas que te desprecien.

Escuché la sentencia, y un peso inmenso recayó sobre mí, como si estuviera sosteniendo el mundo en mis hombros, mientras un par de manos me sacaban del salón para cumplir mi condena.

 


Consigna T 7 Marque en el cuento Hotel Almagro, de Ricardo Piglia, en qué frase empieza y termina: el principio, el nudo y el desenlace. Solamente transcriba el comienzo y el final de cada frase de los elementos de la trama. Justifique el porqué.

Principio, el autor nos introduce en las características del personaje y su situación,

…“Cuando me vine a vivir a Buenos Aires alquilé una pieza en el Hotel Almagro”…

…”Las dos piezas tenían un ropero muy parecido, con dos puertas y estantes forrados con papel de diario”...

Nudo, se describe el conflicto que encierra la narración.

…”Una tarde, en La Plata, encontré en un rincón del ropero las cartas de una mujer”...

...”distintos, dos cartas de dos personas que están conectadas y que uno no conoce”...

Desenlace, finalización de la trama

…”La casa de la pensión en La Plata todavía está, y todavía sigue ahí el estudiante crónico”... “Por supuesto hay que tener un bar tranquilo y bien iluminado cerca si uno vive en una pieza de hotel”...

 


Consigna T 8 Escriba un microrrelato y marque la introducción, el nudo y el desenlace (máximo 1/2 pág.). 

Justifique el porqué de sus marcas.


RECUERDO

Abrió decidido el cajón, vio el pequeño pañuelo en el fondo, lo tomó con delicadeza entre sus dedos, lo llevó hasta la nariz, cerró los ojos y sintió por última vez el perfume, lo miró con cierto dolor, y lo tiró dentro de la bolsa.

En la introducción nos presenta el objeto (pañuelo), fuente del recuerdo y el conflicto, el nudo está representado por el sentimiento que provoca el oler el pañuelo, el desenlace, está representado por la manera en la que se deshace de un recuerdo doloroso.

 


Consigna T 9 En el cuento La gallina degollada, de Horacio Quiroga, detecte cuál es la introducción, el nudo y el desenlace, márquelos y transcríbalos por separado.

Introducción

Presentación de los personajes, sus características particulares y su entorno.

…” Todo el día, sentados en el patio, en un banco estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos, y volvían la cabeza con la boca abierta”…

Nudo

…” pero la desesperanza de redención ante las cuatro bestias que habían nacido de ellos echó afuera esa imperiosa necesidad de culpar a los otros, que es patrimonio específico de los corazones inferiores.”... 

Centrada en las discusiones y el conflicto entre Berta y Manzini por los hijos.

…” Iniciáronse con el cambio de pronombre: tus hijos. Y como a más del insulto había la insidia, la atmósfera se cargaba.

—Me parece —díjole una noche Mazzini, que acababa de entrar y se lavaba las manos—que podrías tener más limpios a los muchachos”…

…” Entretanto los idiotas no se habían movido en todo el día de su banco. El sol había traspuesto ya el cerco, comenzaba a hundirse, y ellos continuaban mirando los ladrillos, más inertes que nunca”…

Desenlace

Se produce cuando Bertita vuelve sola a casa y es agarrada por sus hermanos

…” De pronto algo se interpuso entre su mirada y el cerco. Su hermana, cansada de cinco horas paternales, quería observar por su cuenta. Detenida al pie del cerco, miraba pensativa la cresta. Quería trepar, eso no ofrecía duda. Al fin decidióse por una silla desfondada, pero aun no alcanzaba. Recurrió entonces a un cajón de kerosene, y su instinto topográfico hízole colocar vertical el mueble, con lo cual triunfó”…

…” Berta alcanzó a ver el piso inundado de sangre. Sólo pudo echar sus brazos sobre la cabeza y hundirse a lo largo de él con un ronco suspiro”…

 


Consigna T 10 Corrija la puntuación en el siguiente texto:

Abril

En los primeros días se llevan a cabo tres típicas ceremonias de ingreso que tienen lugar en las escuelas. Se da la bienvenida a los niños que por primera vez inician sus estudios. Ese día, los padres y familiares de los pequeños que van a iniciar la vida escolar, los acompañan y participan de los actos. También, se efectúa la despedida de los que concluyeron el primer ciclo de enseñanza, y optan por iniciar su vida laboral en alguna empresa o por completar su formación con una carrera universitaria.

Durante este mes comienzan a florecer los ciruelos, familias enteras, amigos, turistas concurren a parques famosos a presenciar el espectáculo que estas plantas ofrecen. Uno de los más visitados es el Parque de Ueno en Tookyo. Por la diversidad de climas que posee Japón, la floración no es igual en los distintos lugares del país. Por ello, la oficina meteorológica suele avisar con anticipación en qué regiones tendrá lugar este fenómeno, que tanto satisface a los japoneses en general.

El 29 de abril día, en que la vegetación reverdece, se ha declarado Fiesta Nacional, para que las familias puedan estar en contacto con la naturaleza.


Septiembre

Es el mes de los tifones que suelen perjudicar las cosechas de arroz. Del 1 al 3 en la Prefectura de Toyama en Yatsuo Machi, se realiza un festival para ahuyentarlos. Durante esos días se toca una música lenta y triste.

Entre los instrumentos utilizados se encuentran: el shamisen (instrumento parecido al laúd, pero de tres cuerdas), tambores y violines. Los bailarines contribuyen a instalar un ambiente misterioso y lánguido.

Desde el día 15 y hasta el 21, en los hogares y municipios, se llevan a cabo actos y festejos en honor de las personas que han llegado a la tercera edad. Durante esos días, los abuelos reciben pruebas de respeto y cariño, son objeto de atenciones tendientes a demostrarles los deseos de que alcancen una vida larga y saludable.

Cerca del 23, tiene lugar el equinoccio de otoño, que dura aproximadamente hasta el último día del mes.

Durante una semana, tienen lugar numerosas ceremonias en memoria de los antepasados: se visitan sus tumbas, se hacen arreglos y ofrendas en los hogares budistas.

 


Consigna T 12 Justificar el uso de rayas y de comillas y detectar usos incorrectos de ambos signos, además de otro tipo de errores.

Esta es una de las mujeres —pensé— (1) que irradian alegría sobre todos menos sobre mí.

Me dije: (2) «Ella es la que ha de sufrir y no yo. Expiará el crimen que he cometido, ya que se me despojó de todo aquello que ella podía brindarme. ¡Ella será la que reciba el castigo!» Con lo que había aprendido de Félix y de las leyes sanguinarias de los humanos, ya había aprendido a hacer el mal.

—Demonio —le grité— ¿todavía te atreves a acercarte? ¿No sientes miedo que la furia de mi brazo caiga sobre tu miserable cabeza?

—Desearía morir contigo —dijo. No podré seguir viviendo en este mundo doloroso.

—Oh, Justine —exclamó. — ¿Por qué te llevaste mi último consuelo?

—Querida, querida Elizabeth —exclamé luego de leer su carta. — Escribiré de inmediato y les quitaré la ansiedad que deben tener.

—Querido Clerval —exclamé— ¡qué bueno has sido conmigo!

Clerval continuó charlando por algún tiempo acerca de los amigos comunes y en su buena suerte que le permitió acercarse a Ingolstadt. —Debes creer —me dijo— qué grande fue la dificultad para persuadir a mi padre de que el conocimiento necesario no estaba comprimido en el arte de llevar libros.

—Mi querido Víctor —exclamó— ¿Qué te pasa, por Dios?

—No me preguntes —le respondí, llevándome las manos a los ojos, ya que me pareció ver al espectro tan temido en el cuarto— él puede explicarte.

Las montañas nevadas, (1) «los palacios de la naturaleza», no habían sufrido cambios.

— ¿Tú crees, querido Víctor, que yo no sufro? Nadie podía amar a tu hermano como yo lo amé. —Mientras hablaba, los ojos se le llenaban de lágrimas. — Pero ¿no crees que nuestro deber es tratar de evitar ahondar nuestra desgracia?

“El Paraíso Perdido” me trajo nuevas emociones más profundas. Lo leí, igual que los otros libros, como si hubiese sido una auténtica historia.

—Desgraciadamente también lo sabemos nosotros —respondió mi padre. Aseguro que me hubiese gustado quedarme sin saberlo antes de descubrir semejante degradación. En una persona a quien amaba.

A veces me dejaba frases en las cortezas de los árboles o las esculpía en las piedras, incitándome y animando mi furia. «Mi reino aún no ha concluido» (estas palabras se leían en algunas de sus inscripciones) «Tú vives y mi poder es completo. »

—Te ruego —le dije— que me esperes aquí.

—Ella, sobre todo, necesita consuelo. —dijo Ernesto. —Se acusa de la muerte y se siente infeliz.

Mi corazón, agobiado y enfermo, ahora sentía algo que era parecido a la alegría. Exclamé: «Espíritus que vagan, si son presencias que se mueven y no seres inmóviles en los lechos angostos, déjame esta breve felicidad o llévame lejos a las orillas de la vida».

Junté las manos y exclamé en voz alta: « ¡William, ángel querido! ¡Este es tu funeral, esta es la última oración! » Luego de expresar estas palabras, percibí una figura que se escondía en un pequeño bosque.

Respondí que sí. —Cada minuto —continuó diciéndome— que ha perdido con esos libros, es tiempo que no se recupera.

« ¿Has pensado en alguna historia?» —me preguntaban cada mañana— y cada mañana me veía forzada a responder con una mortificante negativa.

Fuente: Signos de puntuación, en Técnicas de corrección de textos, Instituto Mallea

(1) encierra aclaración

(2) encierra un pensamiento del autor

 


Consigna T 13 En el fragmento que transcribimos a continuación, faltan signos de puntuación y mayúsculas, agréguelos.

Fue a buscar a su vecina para contarle lo que le había pasado, esperaba que estuviera, que no hubiera ido al supermercado o al centro o a una reunión de madres en la escuela, que estuviera, que le abriera la puerta y le brillaran los ojos y le dijera hola y la convidara con un café, cruzó el jardín delantero y miró por la ventana del living, los vidrios reverberaban con el sol, no se veía nada, alcanzó a distinguir el sofá la puerta del fondo y una mancha rosa que podía ser un pañuelo para el cuello, flores, la tapa de una revista, no se oían pasos ni voces, ni la radio, puso las dos manos como embudo entre sus ojos y la ventana y así pudo ver mejor, soleado y solo ese living al que conocía tanto como al de su propia casa, bajó las manos se alisó la pollera y se arregló el pelo

—Hola, llegaste justo, pasá pasá, estaba por tomarme un café, qué suerte estar acá, pensó, tener adonde ir, un lugar sólido y fijo, no como el de esos sueños en los que se balancea una en la punta de un mástil, mira para abajo y la punta del mástil muy, muy lejos está apoyada en el asiento de un auto, sin capota, como el que usan los presidentes y los reyes, que se mueve en medio de un desfile, manejado por un desconocido, a veces es peor, a veces no maneja nadie y ella es la que tiene el volante allá arriba, pero la cocina no se mueve, es toda blanca con cortinas blancas en las ventanas, y mantelitos de cuadros verdes y blancos sobre la mesa blanca, ella está sentada en una silla blanca que tiene un lmohadón verde, y la vecina desenchufa la cafetera y saca dos tazas del anaquel.

 


Copyright©Carlos Mori 

Enero, 2019.  Todos los derechos reservados por su autor


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autor.