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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento, técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo V  El cuento y su estructura

Consigna C 1 Reescribir A la deriva en primera persona (desde el punto de vista de cualquier personaje) y observar cómo se altera la historia. Justificar. (Máx. 1 pág.)


A LA DERIVA

Como todos los días lo veo a Paulino ir a la selva, desde que dejó el obrador acostumbra tomar unos mates y dar vueltas por ahí desmalezando la ribera, le pone poca atención  a los animales y a la huerta por hacer algún conchabo, por lo que le pagan, bien podría quedarse para ayudarme, y ya es raro que no haya vuelto. Mientras levanto la ropa de la soga sigo pensando cómo hacer para que entienda que lo necesito más tiempo conmigo, a lo lejos  lo veo venir, renguea y parece desesperado.

-Paulino, ¿qué te pasa?

-¡Dorotea!, dame caña.

Le acerqué un vaso de caña, y mientras tomaba con desesperación, pude ver su pie hinchado, violáceo, me recordó la imagen de los perros muertos en el campo, se ve muy feo.

 -Paulino, vamos de Maria Rosa, que te puede curar. -Dorotea, esa culandrera no puede hacer nada con esto, tengo que llegar a Tacurú-Pucú, necesito un doctor.

Los colores le subían por la pierna hasta la cintura y mientras lo veía retorcerse de dolor vomitó toda la caña que había tomado.

 -Dorotea, ayúdame a poner la canoa en el agua, la corriente me va a llevar rápido.

 -Paulino, no podes ir solo así, por el río, preparo el caballo y vamos a buscar ayuda. -Le insistí para que no se fuera, pero subió como pudo a la canoa, estaba pálido, sudoroso, la mirada vidriosa.

 -Basta, mujer!, ayudame  a subir a la canoa. ?Lo ayudé a subir y me fue soltando la mano de a poquito mientras la canoa se adentraba en el rio, lo vi remar con fuerza hasta que la correntada empezó a jugar con la canoa como si fuera una hoja seca, soltó el remo y se dejó llevar por la corriente; siempre se está yendo de la casa, por trabajo, por la peña, por darle una mano a alguien, y ahora creo que se va para no morir acá, en el fondo sé que nunca me quiso, sí se encariñó conmigo y se aquerenció en el rancho, pero no fue amor. Lo vi hasta que solo fue un punto en el horizonte y enfilé para la casa, sin ver para atrás, Paulino se había ido, no quise darme vuelta porque al mirar para atrás los amores quedan en el infierno o se convierten en estatuas de sal, prefiero tener  la sensación de que me sigue de cerca, aunque sé que no está. Llegué a la puerta del rancho y las lágrimas me saltaban de  los ojos, lloré por el tata, llorè por el Indalecio, mi primer amor, por mi hermana la Claudia y su chiquito que no pasaron el parto, lloré por tanta inmensidad para este corazón tan pequeño, lloré por mí y por Paulino, que Dios lo tenga en su santa gloria. Amén.


Justificación: intenté mostrar el punto de vista de Dorotea, la compañera de Paulino, una mujer que posiblemente estuviera con él por necesidad, quizás amor, sin muchas opciones, como siente que en un instante se le escurre la vida que conocía y aflora el recuerdo de sus afectos, de una vida anterior mejor que esta, de las pérdidas a las que se le suma la de su compañero, y a la inminente soledad e incertidumbre a la que tendrá que enfrentarse. Lo de “tanta inmensidad …” es para darle más intensidad al sentimiento de soledad.

 


Consigna C 2 Escribir una historia en tono irónico, en tercera persona, desde el punto de vista de un animal doméstico, por ejemplo, un gato, un perro, un canario. (Máx. 1 pág.)


CAPITÁN

Los primeros rayos del sol  golpearon en la  panza del perro negro que movió la cabeza como si algo interesante tuviera que hacer, era el perro de Dorotea, pero  en su limitado esquema mental, limitación exagerada por la edad,  la carencia de alimento y estímulo, la reconocía como alguien que le daba de comer únicamente.

Se quedó en el rancho con la función de protección, pero siempre fue un animal carente de espíritu agresivo a pesar de su tamaño, el único acto que podríamos llamar violento, consistía en perseguir algún tero, y ladrarle a Paulino cuando llegaba al rancho, después su vida era un sinsentido, siempre deambulaba alrededor del rancho, creo que en el fondo carecía de sentido de orientación, circunstancia que interpretaban los dueños como celo excesivo.

Una mañana,  vio una figura humana que venía al rancho, no reconoció a Paulino, que venía rengueando y en malas condiciones, y creo que Dorotea pensó que Capitán se preocupó por la situación de su dueño, pero en realidad  tengo la impresión que lo que quería era algo de comida, siguió a la comitiva hasta la canoa, seguramente esperando que algo de comida se cayera, y al llegar a la orilla se entretuvo ladrándole a algunos patos, Paulino se iba para siempre, pero el perro nunca lo entendió, como tampoco entendía la muerte. Siguió a Dorotea que lloraba desconsolada,  se hecho en la entrada de la casa y como la comida no llegaba, se quedó dormido.

 


Consigna C 3 Escribir un relato que comience con la siguiente frase: "Cuando se acercó, se dio cuenta de que los perros estaban junto al cadáver". Dé predominio a los acontecimientos y que el comienzo sea el final de la historia (analepsis). (Máx. ½ pág.)


LA DUDA 

Se acercó, se dio cuenta de que los perros estaban junto al cadáver, había recibido la llamada de la comisaría bien temprano,  cuando llegué, lo vi a Medina lidiando  con la prensa, el mismo que me había  presentado a María Isabel Trujillo en la comisaría; lucía como una persona refinada,  parecía salida de una película, me miró fijamente a los ojos y me dijo:

-¿Inspector Corrales, no es cierto? —y sin dejarme abrir la boca dijo, —mi esposo desapareció hace dos días y no tenemos noticias de él.

Medina miraba su alborotada cabellera rubia que enmarcaba un rostro perfecto, lo miré y levantando las cejas lo obligué a salir del éxtasis en el que estaba sumido.

 -Inspector, ya cumplimos con los formularios de rigor y empezamos a delimitar un perímetro de los posibles lugares que suele frecuentar para obtener algún dato, no hay pedido de rescate, así que momentáneamente se descartó secuestro.

 -Señora Trujillo, —dije  mientras intentaba mantener la compostura, —se está haciendo todo lo posible para dar con el paradero de su esposo.—Gracias, inspector, espero novedades suyas.

Se fue del despacho con la misma elegancia, la cabellera rubia rebotaba con cada paso, quedamos en silencio por unos minutos, hasta que Medina rompió el silencio.

 —Me molesta la actitud, ¿la ve preocupada?, claro que no, ambos tienen un seguro de vida a favor del otro, y creo que este es el tipo de mujer a la que no le costaría nada convencer a un ñato para que haga un trabajito.

 —Medina, no seas mal pensado, quizás el marido este saliendo de alguna borrachera en algún tugurio, con una mujer así quién se perdería.

Pasaron algunos días y no teníamos novedades del marido, parecía que se lo había tragado la tierra, hablamos con la esposa en varias oportunidades y siempre nos llamó la atención la frialdad con la que manejaba el tema, así que la hipótesis de Medina empezó a tomar fuerza. Dispusimos a varios agentes para que aprieten a  algunos conocidos encargados de este tipo de trabajitos, sin resultado; interrogamos a los vecinos pero ninguno aportó algo que sirviera al caso, era un completo enigma, ni soplones, ni mendigos o prostitutas de la zona y zonas vecinas sabían algo, decidimos con Medina interrogar a la principal beneficiada con la desaparición, la esposa.

Fuimos hasta el domicilio, pero no la encontramos, nos aseguramos de dejar el mensaje de que debía presentarse en la comisaría bien temprano por la mañana, Medina me acercó a casa con el patrullero, hablamos todo el camino de varias posibilidades, asesinato y desaparición del cuerpo, secuestro y asesinato, lo que convertiría a la señora Trujillo en millonaria, pensamos también en una fuga, figurar la desaparición y cobrar el seguro con la complicidad de ambos, una amante que promoviera la fuga del marido y la supuesta desaparición, pero los motivos más sólidos apuntaban a la esposa, aunque no tuviéramos pruebas. Al despedirnos le dije a Medina:

 -Medina, mañana me la arrestan y le toman declaración.

 -Es lo más lógico, Corrales.

El día había sido muy largo, después de una ducha, cené algo ligero y me metí en la cama, soñé con la señora Trujillo, con su andar, con su mirada, su cuerpo que parecía sacado de una revista de modelos y con ese pelo rubio que envolvía toda la habitación hasta que el teléfono me despertó, era Medina, —Inspector, disculpe la hora, necesitamos que venga al baldío que está atrás de la fábrica de jabón.

Llegué rápido, seguramente Medina había encontrado el cuerpo del esposo o alguna pista que aclare este caso, cuando llegué,  lo vi a Medina lidiando con la prensa.

 -Corrales, a su derecha, me gritó Medina, apuré el paso, así resolvía esto temprano, cuando me  acerquè me di cuenta de que los perros estaban junto al cadáver de una mujer de rubia cabellera.

 


Consigna C 4 Escribir un relato que presente alguno de estos conflictos (Máx. 1 pág.):

• Personaje contra el destino.

• Personaje contra su propio instinto.

• Personaje contra la máquina.


Personaje contra el destino

ENCUENTRO

Independientemente de lo que pensemos a veces creo que el destino existe y, como dicen algunos psicólogos, nos encontramos con las personas que ya  habitan nuestro inconsciente; «seguro va a llover, las nubes pasan demasiado rápido».

La primera vez que la vi fue en el colectivo 96, me llamó poderosamente la atención, pero no me pareció una mujer para mí, nunca supe porquè pero sabía que me iba a traer problemas. En la barra me dijeron “ojo colorado que es la mina del tuerto”, lo único que hice fue comentarlo como una anécdota, en realidad no la conocía, pero tuve la sensación de que nuestros destinos de alguna forma estaban conectados.

Pasaron algunos días y me olvide del asunto, de camino al trabajo por casualidad me crucé con el tuerto, me miró fijo, con los ojos bien abiertos, la mandíbula contraída, como si hiciera fuerza para no decirme nada, sin saber porqué, le dije un «buenas», y seguí mi camino sin mirarlo, pero con la sensación de haber cometido un error.

A modo de precaución fui cambiando de recorrido y de horarios, pero a pesar de eso me seguí cruzando a los dos, era como una especie de billar cósmico a tres bandas y cada tanto se hacía una carambola. Mis amigos me advertían que la cosa se ponía fulera pero era imposible explicarles que yo no había hecho nada, ni siquiera conocía el nombre de la mina.

Un día en el 126, veo que alguien se levanta de los asientos del fondo, y viene a mi asiento, era ella, tardé en reconocerla porque ya era de noche y adentro del colectivo no había luz, se me sentó al lado y me dijo:

 -Disculpame, no quería meterte en problemas, el tuerto va a terminar mal, lo sé, yo quiero a un hombre como vos, sé que nuestro destino es estar juntos. -Se levantó rápido, pálida, fue hasta la puerta delantera y ni bien frenó el colectivo bajo rápido, miré por la ventanilla y lo vi al tuerto en la parada, me hice lo más chiquito posible, tratando de que no me viera, pero no sé.

Bajé en la parada siguiente y volví sobre mis pasos, la vi venir, tenía el labio hinchado y un ojo negro, me abrazó y sentí la sangre, tenía una herida en el pecho, «Perdoname», me dijo, y dejó de respirar, de las sombras salió el tuerto, sentí un golpe y algo caliente en el cuello, se me aflojaron las piernas y caí en el piso, ella parece dormida en mi pecho, tenía razón nuestro destino es estar juntos, las nubes pasan cada vez más rápido, es mejor que me duerma ahora, antes de que llueva.

 


EL DISCO DEL DESTINO

Acrisio se sentó cómodamente para ver los juegos, la felicidad de haber engañado al destino iluminaba su rostro, era un día maravilloso de sol, desde donde se encontraba podía ver claramente a todos los que aspiran a la gloria, al triunfo.

Perseo llego con Danae y Andrómeda y se ubicaron cerca de los atletas que se disponían a comenzar los juegos. Perseo tomó un disco y lo miró, inmediatamente pensó en la corona de laureles, la gloria, las estatuas en honor de los vencedores, los rapsodas cantando su historia en cada pueblo, en cada fogata, la ciudad de Argos lo conocería como un héroe, no como el efector de una oscura profecía oracular.

Cloto ya había entregado el huso de Acrisio  a Láquesis, quien comenzó a medir el hilo de la vida, Átropos tomó su tijera y se dirigió adonde se encontraban sus hermanas.

Perseo se agachó y tomó el disco de la arena, lo repasó suavemente con la mano, como quien intenta calmar un corcel desbocado, levantó la vista, vio las gradas llenas de gente que esperan el nacimiento de un nuevo héroe, pensó en Acrisio que intentó matarlo de pequeño, en Polidectes y su corte de piedra, gracias a la cabeza de Medusa, el día era perfecto, su madre y Andrómeda lo saludaron desde las gradas, sopesó el disco y ensayó su movimiento un par de veces, un leve brisa soplaba cruzando el campo, miró hacia el altar de la  pista de carros y repitió en voz baja la leyenda inscripta en la piedra  “al dador de destino”, miró hacia arriba como buscando ayuda de su padre y lanzó el disco con toda la fuerza de la que era posible.

Acrisio miraba extasiado desde las gradas, Láquesis entregó la punta del ovillo a Átropos que cortó el hilo de la vida de Acrisio y sopló el cabo de hilo que cayó al suelo; en la pista la brisa que atravesaba el campo se convirtió en una suave ventisca que desvió la trayectoria del disco hacia las gradas.

Acrisio vio partir el disco de las manos de Perseo, lo vio elevarse  y el sol le impidió ver el recorrido, el disco golpeó la cabeza de Acrisio, fue un golpe brutal, repentino, súbito, y Acrisio cayó muerto, como si un rayo lo hubiera fulminado, por la mano de su nieto, como lo vaticinara el oráculo años atrás. Perseo vio la escena inmóvil, luego volvió sobre sus pasos hasta las gradas donde su madre lo esperaba, mientras tanto Cloto entrega un nuevo huso a Láquesis, él  pensaba en Argos, en su padre, en Polidectes, quería su estatua, sus rapsodas su corona de laureles, sin saber que de una forma misteriosa, su historia recién comenzaba.

 


Consigna C 5 El primer texto, La habitación cerrada, pertenece a Paul Auster; el segundo, no. Escriba otro en el que imite el estilo del escritor norteamericano, tome como parámetro el relato apócrifo El reflejo, más abajo transcripto.


EL OLVIDO

 Si bien uno de nuestros mayores miedos es la muerte, hay un enemigo más cercano: el olvido;  inadvertido hasta que es demasiado tarde, trabaja lentamente y afecta nuestro entorno, nuestros  afectos, a todos  nuestros conocidos, recuerdos de  lugares y hasta a nosotros mismos.

Vamos intuyendo lentamente su trabajo, sin darnos cuenta, vemos fotos viejas y empezamos por olvidar a alguien, y olvidamos algún nombre y hasta lugares, y ante el:

 -¿Te acordas…?-, decimos no, con seguridad, porque de verdad no recordamos, hasta que la prueba irrefutable de una  fotografía nos permite ver, no sin una cuota de espanto, que verdaderamente no solo fuimos, sino que nos reconocemos primero por algo ajeno a nuestra fisonomía, como una prenda específica, para luego aceptar con algo de vergüenza que verdaderamente éramos nosotros, intentamos recordar con desesperación rostros de personas queridas y ausentes, pero recordamos los rostros de las últimas fotos.

Pero así como nosotros olvidamos, nos olvidan y algunos más educados simulan reconocernos por obligación, otros nos recuerdan solo parcialmente por el apodo, y nos atribuyen alguna anécdota que sabemos no es nuestra, pero ¿qué sentido tiene aclararlo? Es una lucha perdida.

Hoy frente al espejo no me reconozco, no recuerdo siquiera como era mi cara ayer, o cuándo comencé a tener canas, veo en  mis ojos a los recuerdos de otra época en el fondo de mi alma, luchando  por salir, pero no los dejan.

 -Amor, ¿te falta mucho con el baño?, ¿qué pasa?, ¿qué miras?

 -No, ya salgo, no sé, no me acuerdo.

 


Consigna C 6 Coloque las comas que le parezcan adecuadas:

ü Afirmó, medio en broma, medio en serio, que quería ser alcalde.

ü Agárrate fuerte, que viene la ola.

ü Algunos árboles, tales como los cerezos y los almendros, florecen en invierno.

ü Con decirle dos palabras tiernas, lo convencerás.

ü De aprobarse la ley, será una victoria de los progresistas.

ü Es tal su capacidad de persuasión, que convence a todos.

ü Estamos en la sierra de Cazorla, donde nace el Guadalquivir.

ü Hablaron de ecología, el tema de moda.

ü Es un día estupendo, por lo que es mejor que vayamos al campo.

ü Le diré que sí, con tal de que me deje en paz.

ü Lo haremos, sí, en cuanto podamos.

ü Luciano Pavarotti consiguió emocionar, a pesar de que llovía, a más de cien mil espectadores.

ü No tienes razón, creo.

ü En caso de que venga, nos encontrará en casa.

ü Por más que se lo digas, no te hará caso.

 


Consigna C 7 Explique el cambio de significado que presentan los siguientes contrastes:

Espera un momento, mientras terminamos de comer.

Espera un momento: mientras, terminamos de comer.

ü En la primera, están comiendo, en la segunda intentan comenzar a  comer, mientras esperan.

Habló como estaba previsto.

Habló, como estaba previsto.

ü Da la idea de que expuso su discurso como estaba planeado, en la segunda oración la acción era que hablara como suponían que lo iba a hacer.

Lo dimos por supuesto.

Lo dimos, por supuesto.

ü En la primera oración se refieren a un hecho sobreentendido, en la segunda aseguran que entregaron algo.

Me asombra que hable en ese tono para empezar.

Me asombra que hable en ese tono, para empezar.

ü En la primera oración  sorprende el tono en el comienzo de una conversación, en la segunda oración lo que sorprende es el tono, posiblemente desacostumbrado en esa persona.

Me conmueve la música, tierna y apasionada, de Brahms.

Me conmueve la música tierna y apasionada de Brahms.

ü En la primera oración conmueve la música tierna y apasionada, ej. Brahms, en la segunda es la música de Brahms la que conmueve.

Se calló durante un rato para insistir más tarde.

ü Se calló durante un rato, para insistir más tarde.

En la primera oración denota una costumbre en su accionar, en la segunda hace la aclaración que a pesar de haber hecho silencio, insistió mas tarde.

Se mataron entonces, por amar demasiado la vida.

ü Se mataron, entonces, por amar demasiado la vida.

En la primera se mataron por amar la vida, en la segunda indica que se mataron en el pasado por amor a la vida (eso creo entender).

Debes llegar pronto a casa si no te quedas con el trabajo.

ü Debes llegar pronto a casa; si no, te quedas con el trabajo.

Primera oración vuelve a casa si no se queda trabajando, segunda oración le da a elegir o vuelve a casa o se queda con su trabajo.

No sé cantar, bien lo sabes.

ü No sé cantar bien, lo sabes.

Primera no sabe cantar y la otra persona lo sabe, en la segunda  enfatiza que no sabe cantar bien.

 


Consigna C 8 En las siguientes oraciones, coloque las comas y los puntos y coma que le parezcan necesarios:

Algunos dirigentes pensaban que había que actuar con rapidez; la mayoría, que debían tomarse decisiones muy meditadas.

La juventud debe revolucionar, gritar, tantear la madurez, señalar, y criticar.

Unas personas prefieren veranear en el mar, otras, en la montaña.

Salieron los soldados a media noche y anduvieron nueve horas sin descansar, pero el fatal estado de los caminos malogró la empresa.

ü Llegaron temprano y estuvieron paseando antes de comer, y mientras tanto yo estaba esperándolos en la oficina.

ü El tribunal estuvo compuesto por Isabel Herrera, catedrática de Relaciones Internacionales; Ernesto Suárez, titular de Historia Moderna; Juan Galindo, titular de Derecho Internacional; y Elena Barranco titular de Macroeconomía.

 


Consigna C 9 Corregir el uso de los signos de puntuación de las siguientes oraciones. Justificar la respuesta.

Miles de empleados de la ciudad acaban de perder sus trabajos; y mientras tanto, ellos se gastan miles de millones en estatuas.

ü (Separa oraciones independientes que tienen relación entre si)

El que ha dicho esto no está en su sano juicio.

Ella, arrodillada, y sujeta por los perros, pedía auxilio.

(Delante de la conjunción)

ü Nadie sabe dónde se encuentra.

(Me parece innecesaria la coma)

Es importante pasar unas buenas vacaciones; tanto como realizar un buen trabajo.

(Acciones independientes pero que tienen relación)

ü Es importante, entiendo yo, recuperar el valor de ser demócrata.

(Encierra una aclaración)

ü Faltan, sin duda, liberales capaces de anteponer las ideas a los dividendos.

(Expresión aclaratoria)

 

 

Copyright©Carlos Mori

Diciembre, 2018.  Todos los derechos reservados por su autor


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autor.