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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento, técnicas de escritura

 

(TEC) Modulo I La narración

Consigna LN 1 Ud. es un escritor consagrado; un amigo/a, o un discípulo/a, o un hijo/a le pide consejos acerca de cómo debe ser la escritura literaria.

Escriba un texto epistolar en el que explique sus convicciones e intuiciones. Recuerde que es Ud. quien previamente debe tener la representación mental y saberla trasmitir a su destinatario. Tome como ejemplo la carta de R. M. Rilke. (Máximo 1 pág.)

 

Estimado Lector.

Leí cuidadosamente su carta, y fue un gran honor encontrar en usted un lector avezado. Los cuidados que se tomó en hacerme saber su opinión de mi libro anterior son de gran valor para mí. Tomo sus comentarios como valiosa lección para mis próximas paginas. Asimismo, usted me pregunta si el lugar donde ocurren los hechos es algún lugar conocido de esta ciudad. Si le dijera que sí lo imagino inclinado en algún mapamundi; sin embargo, si se lo niego, en ambos casos estaría faltando a la verdad. De todos modos, espero que sepa apreciar mi distancia en cuanto a este tema. Dado que sería bueno que usted lo experimente. Y esto me recuerda que también me consultó; usted me pide consejo, voy a considerarlo consulta. Sobre cómo debería ser la escritura. Por supuesto, cuando se pregunta “cómo es algo” se está preguntando de qué está hecho. Así lo planteaba Aristóteles; él respondía que,  de materia y forma. Desde luego que la materia en la escritura ya la conocemos, y no sería bueno en esta carta entrar en conceptos de esta indole que nos llevarían por otros derroteros. En cuanto a la forma, me gusta decir que escribo con la libertad de un condenado a muerte. Si hay algo que esa libertad pueda expresar, sería la  necesidad de decir lo que se tiene como último suspiro. Además del profundo agradecimiento a todos aquellos que nos ayudaron a escribir, ya sea por sus rasgos, o sus parecidos en nuestros personajes. En esa libertad, se reviven todos los acontecimientos de la vida, sin errores, sin solución de continuidad. Lo otro que me ayuda mucho es tener un maestro con quien dialogar contínuamente, no necesita tenerlo cerca, lo importante es que este unido de corazón.

Con todo mi agradecimiento.

MAAT

 


Consigna LN 3 Transcriba los párrafos que eligió, luego redacte dos textos literarios imitando el estilo de uno y de otro. (Máx. ½ pág. cada texto)

“El nuevo, que se había quedado en el rincón, detrás de la puerta, de tal modo que apenas se le veía, era un chico de campo, de unos quince años, y más alto de estatura que cualquiera de nosotros. Llevaba el pelo cortado recto sobre la frente, como un chantre de pueblo, y parecía formal y muy azorado. Aunque no fuera ancho de hombros, su casaca de paño verde con botones negros debía de molestarle en las sisas y dejaba ver, por las vueltas de las bocamangas, unas muñecas rojas habituadas a ir descubiertas. Sus piernas, con medias azules, salían de un pantalón amarillento muy tensado por los tirantes. Calzaba unos recios zapatos mal lustrados y guarnecidos de clavos”.

(Fragmento Madame Bovary, de Gustave Flaubert)


Discutir sobre la base de una disciplina que no tiene ningún sustento teórico, ni empírico, terminó por agotar al profesor. La alumna sostenía en sus manos unas tarjetas donde había consignado sus argumentos. Temblaba de impotencia, una de las tarjetas se le cayó; era una muchacha de ciudad, cursaba el último año del profesorado de gimnasia. Tenía unos 20 años, alta, morocha, usaba el pelo recogido. Esperaba la nota de pie junto al escritorio; con sus ojos azules, a punto de llorar. Rompió a llorar, las tarjetas volaron por todos lados, se sentó sobre los talones, tapándose la cara. Sus manos blancas, huesudas, con los dedos alargados en las puntas. Su piel blanca se traslucía por las medias de nylon, haciendo contraste con sus zapatos de color.


Consigna LN 3Transcriba los párrafos que eligió, luego redacte dos textos literarios imitando el estilo de uno y de otro. (Máx. ½ pág. cada texto).

“De ahí nacieron las historias sabrosas, de ahí vino el calificativo de copiosos aplicado a los habitantes de Angers, que eran maestros en esta clase de bromas urbanas. Los antiguos palacetes de la ciudad vieja están encaramados en lo alto de la calle en otro tiempo habitada por los hidalgos de la región. La casa, llena de melancolía, en que sucedieron los hechos de esta historia era precisamente una de aquellas mansiones, restos venerables de un siglo en que personas y cosas tenían ese carácter de sencillez que las costumbres francesas van perdiendo de día en día. Después de haber seguido las revueltas de aquel camino pintoresco, cuyos menores accidentes despiertan recuerdos y cuyo conjunto tiende a sumir al transeúnte en una especie de ensueño maquinal, se descubre un entrante asaz sombrío, en medio del cual se esconde la puerta de la casa del señor Grandet, ¡El señor Grandet! No hay manera de comprender todo el valor de esta expresión provincial sin conocer la biografía del personaje”.

(Fragmento Eugenia Grandet, de Honoré de Balzac)


Viajar a Egipto es más que un viaje, es viajar a cinco mil años antes de Cristo. Cada pared escrita en jeroglífico que, aun conservan parte del color original, dan lugar a una evocación imposible, a la inquietud del espíritu; como era el sonido de esas figuras al hablar.

Las tres pirámides más importantes del mundo egipcio están en la ciudad del Cairo: Keops, Kefren y Micerinos, junto a las de sus esposas. Las altísimas paredes de piedra caliza que guardan los fabulosos hechos de la historia son visitadas diariamente por miles de personas, soportando días de mucho calor. Cada visitante es circundado por los vendedores de recuerdos, lugareños insistentes hasta el cansancio. Sin dudas forma parte de las costumbres del lugar. Y esto hace que el calor sea aún más agobiante. El museo del Cairo, con sus muros de color naranja, conserva las cuatrocientas mil piezas que forman el veinte por ciento de lo encontrado hasta ahora.


Consigna LN 4 Tome los ejemplos más arriba citados (tiempo del relato y tiempo de la cosa contada), redacte dos textos (máx. cada uno de ellos: ½ pág.). Uno de los textos deberá ser el tiempo del relato y el otro, la cosa contada.

TIEMPO DEL RELATO: 

Este veinticuatro de marzo se cumplieron 41 años del golpe de estado en nuestro país. Por aquellos días aun vivía mi abuela materna, ella nació en el 1900. Después que mis hermanos y yo viajamos a Buenos Aires; en busca de refugio y comida. Ella se quedó en Tucumán. Para ese entonces yo tenía catorce años, y trabajaba desde los nueve. En la época de la escuela primaria, todo estaba tranquilo, se podía caminar de noche con la fresca, como decía mi abuela. En ese tiempo, íbamos a la escuela a caballo; siempre lo hacíamos en el caballo de don Humberto.  Al regresar, dejaba los útiles escolares, y salía a cortar el pasto con él. Ayudaba a mi madre con ese trabajo, éramos ocho hermanos y mi padre ya había muerto.

TIEMPO DE LA COSA CONTADA: 

La abuela María, nos cuidaba con mucho amor, también nos educaba. Le gustaba mucho salir a pasear, sus hermanas: las tías abuelas, vivían relativamente cerca de nuestra casa. Ella las visitaba a menudo o  las tías venían de visita. Mi madre me recordó una vez mientras tomábamos mate, que mi padre llevó a vivir con ellos a la abuela porque sabía cocinar muy bien. Y yo, desde que tengo uso de razón, la recuerdo haciéndonos probar todo tipo de comidas, eran muy ricas. Un día, al volver de jugar por ahí, después de la escuela, la encontré llorando, se miraba las manos. Hasta ese momento no me había dado cuenta que se le iban cerrando y ya no podía abrir los dedos; hoy sé que sufría de artritis reumatoidea. Me pidió que la ayude con la preparación de la cena, me desenvolví bien, ella me alentaba. Aprendí a cocinar con sus consejos y cuidados, mientras estaba pegada a mí lado para que no me queme o corte con el cuchillo. Así dejé de cortar pasto y comencé a pelar cebollas.


Consigna LN 5 Evoque algún recuerdo, utilice el recurso de analepsis, y redacte una narración base. (1/2 página)

Hoy voy a referirme a algo que me ocurrió cuando tenía 20 años; fue en el año 1982. Jugaba al ajedrez desde la escuela primaria; esto me ocurrió cuando vivía en Buenos Aires. A esa edad había adquirido un buen dominio del juego, comencé a asistir al club Argentino de ajedrez porque ahí había buen nivel de jugadores. Enseguida me relacioné con otros jóvenes como yo, competí en torneos, en algunos me fue bien, en otros un desastre. Comencé a tomar clases para avanzados, con la clara intención de subir mi rendimiento. Me tuve que ajustar en mi economía, el trabajo de cadete no me alcanzaba para tanto; muchas veces llegaba y volvía caminando al club. Fueron tiempos difíciles, ayudaba en casa para la comida. Mi sueño era convertirme en jugador profesional. Mi madre trabajaba en casas de familia, volvía tarde de trabajar y siempre me encontraba con una vela estudiando teorías del ajedrez. Así fue que un día llego al club un gran maestro; Bent Larsen, oriundo de los Países Bajos. Y, cuando llega alguien así de importante a un club de ajedrez, se estila que este profesional haga un evento conocido como partidas simultáneas, juega contra diez o más personas a la vez. Me anoté y, jugué junto a otros jóvenes. El gran maestro ganó nueve y un empate (tablas). Y ese empate fue conmigo.


Consigna LN 10 Escriba un nuevo texto en el que el narrador reproduce enunciados ajenos. (Máx. ½ pág.)

Visiblemente enojado: —bueno, me voy—, dijo José. Se levantó de la mesa, tomó la campera y salió. ¡Pará! —levantando la voz— ella lo quería detener, pero qué te pasa, ¿por qué te vas? José salió del bar sin mirar atrás. Ella dejó el celular en la mesa, se tapó la cara, no quería llorar. Otra vez la misma escena, se sentía cansada de lo mismo; ya sabía lo que vendría después, la llamada, pedido de disculpas. Que no sos vos, soy yo, complicaciones en el trabajo, tuve un mal día, etc. Miró por la ventana, se le llenó el alma con una soledad inesperada y, a la vez, una plenitud insuperable. Harta de sentir la misma vergüenza ajena, se levantó y fue hasta la oficina de la compañía de teléfonos y, cambió la línea.

 


Copyright©Horacio Pulido

Octubre, 2017. Todos los derechos reservados por el autor


Nota: las correcciones finales de los textos estuvieron a cargo de su autor.