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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento, técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo II Adecuación, coherencia y cohesión

Consigna A 1 Escriba un diálogo entre dos niños, uno centroamericano y el otro, argentino. Cada uno de ellos debe tratar de explicar cómo se compone su familia, utilizando su propio geolecto y sociolecto. (1/2 página)

 


AMIGOS


Qué te pasa huevón, para qué me mandaste llamar?, me vine al tiro preguntó Patricio todo agitado.

Che, boludo, no te pedí que corrieras, quería avisarte que me voy porque mi abuela se puso mala contestó Juan con tristeza

¿Tu nana tiene coraje? ?pregunta Patricio preocupado.

¡Que coraje ni ocho cuartos!, está enferma, boludo, mi familia es muy unida y nos vamos al norte a verla  le dice Juan alzando un poco la voz.

¡Ah… creí que estaba con coraje con alguno de ustedes!, mi nana cuando se pone mala, no habla con nadie, pero cuando se enferma, manda a llamar a todos explica Patricio.

Me voy con mi vieja, mi viejo y mis tres tíos, creo que no vienen mis primos porque son muy chiquitos contestó Juan.

¿Van en la troca o en el bus?  le pregunta Patricio.

En la camioneta porque es doble cabina, ahí entramos todos dice Juan con seguridad.

Ustedes son muchos, nosotros somos pocos, pero por suerte vivimos todos juntos: mi nana, mi mai, mi padrastro, mi medio hermano y yo. Muy lejos tengo a mis tíos padres y tías madres, pero no los conozco. Volvé pronto huevón te voy a echar de menos comenta Patricio bajando la vista.

Sí Negro, en cuanto la abuela se cure dice Juan poniéndole una mano en el hombro.

Me da coraje que te vayas, me siento solo dice Patricio, con un hilo de voz.

Vos sí que lo haces difícil, sos un pelotudo con todas las letras  le dice Juan a la vez que choca la mano derecha con la de él.

No me da coraje que me lo digas se ríe Patricio.

¡Como jodes con ese coraje de mierda!, ya te voy a enseñar lo que es tener coraje aquí en la Argentina, para que no sigas diciendo boludeces, chau… Negrito corajudo  dice Juan mientras se aleja.

 

 

Consigna A 2 Escriba un diálogo en el que un grupo de hombres use un argot carcelario. (1/2 página)



“TRABAJITO”


¡Cuánto tiempo sin vernos Lagarto, ahí viene el Garfio che, qué alegría, la puta después de tanto tiempo! dice Camelo agitando los dos brazos.

¡Hola, muchachos, venga ese abrazo, la puta madre, quien diría que a esta edad nos íbamos a encontrar en un lugar tan fetén! ¿acá es el “trabajito”? dice Garfio, mientras abraza a sus amigos y mira para todos lados inspeccionando el lugar.

No te hagas el loco Garfio, soy el dueño de todo esto, me recibí de boga después de aquellos años conocí a mi jermu, me reforme y aquí estoy hecho un vacan, che ?explica Camelo haciendo un ademán para que se sentaran en la mesa del café.

Traete unos buenos vinachos para recordar aquellas épocas, y vos Lagarto, ¿que ha sido de tu vida después que saliste de la tumba?, antes que nada, brindemos por San Facebook que nos hizo encontrar gracias al boga, Camelo dice Garfio visiblemente entusiasmado y alborotado.

Trabajo con los fiambres en una mortuoria, tengo dos pibes que ya son grandes, soy abuelo también, mi jermu me dejó, pero ahí la voy tirando, el varón se me hizo cabeza de tortuga, ¡la puta madre que lo parió! explica Lagarto entre risas y meneando la cabeza.

¡Qué groso estar otra vez juntos!, este vinacho va como piña, ¿se acuerdan cuando escondíamos la merca debajo de la zorzalera? pregunta Garfio.

Che, hablemos bajito van a creer que todavía estamos en cafúa dice Camelo haciendo ademanes con las manos y a carcajadas.

¿Y vos, ¿Garfio, qué carajo haces? pregunta Lagarto

Vendo entradas en un teatro hace treinta años, además acomodo gente, o limpio lo que venga, estoy con el uniforme puesto todo el día para lo que manden, me parezco a un cana  explica Garfio entre risas.

Al grano, Camelo ¿Cuál es el “trabajito”? pregunta Lagarto impaciente.

Se trata de que nos veamos todos los primeros lunes de cada mes para hablar de aquellos años un rato y le damos para adelante, ya estamos cerca de los setenta pirulos, no es bueno recordar la mierda conocida, es un buen “trabajito”, ¿no les parece?, me enteré que Cuatro Dedos y Malacara ya murieron ?anuncia Camelo con gesto apesadumbrado y protector.

De acuerdo, Camelo, nos vendiste verdura como en aquellos tiempos y te la creímos, por algo sos boga, pero tenes razón somos del Pami, ¿a dónde carajo vamos a ir hacer un trabajo? no está mala la idea, aquellos años de convivencia nos marcaron a fuego, nos vemos en tres semanas, pero eso sí, danos una buena comilona que no sea un rancho, esperá que agarro el bastón venga un abrazo, gracias capo, chau dice Lagarto entre risas y rezongos y se aleja haciendo resonar la punta de su bastón imitando pasos cortos y ligeros.

Chau, nos vemos pronto muchachos ?saluda Garfio mientras se aleja enérgicamente caminando entre la gente.

 

 

Consigna A 3 Escriba un texto en el que dos personajes se comuniquen en lunfardo (argot) (1/2 página)


MANDAPARTE


El agregado comercial es un hombre joven y preferiría escuchar cualquier otra cosa esta tarde, pero al secretario del embajador, ¡Rivero con guitarras, y cuanto más lunfardo mejor!  le ordenó el Ministro al director Maldonado.

Déjelo por mi cuenta Ministro, le voy a dar Rivero y algo más ?contestó el director de Relaciones Exteriores.

Está bien, ¡proceda! ?ordenó tajante e imperativamente el Ministro.

A los tres días el Ministro llamó al director Maldonado, alias Mandaparte, y le confesó que estaba asombrado por los agradecimientos efusivos, expresados por el secretario del embajador.

Mandaparte relató que al pisahuevos del secretario lo llevó a La Boca y a San Telmo.

Apenas salieron de la embajada, le dio la dirección al chofer del auto oficial, de un piringundín donde vivía una papusa conocida, porque sospechó que el pobre secretario era un pichirulo y lo que realmente deseaba, además de la música, era ir a un levantadero.

La verdad es que lo chamuyé todo el viaje, lo llevé a morfar y le prometí presentarle una naifa como Dios manda. Después de lastrar con los fondos que usted ordenó que me asignaran, me di cuenta de que el pánfilo estaba medio en pedo y que no quería ni música, ni puta, era un morfón, con perdón del Señor Ministro contó Mandaparte con aire de superioridad.

¿Y que hizo Maldonado? preguntó el Ministro muy intrigado al mismo tiempo que se levantaba de su sillón giratorio.

Y, no pude hacer ninguna gambeta a esas altas horas de la noche, entramos al quilombo “La Posada”, y se dejó y… ya que estaba yo también me dejé. Me alegro de que el secretario se haya ido contento, lo que pasa, Ministro, es que no es para todos la bota e’ potro explicó lentamente, pronunciando palabra por palabra, el director, acomodándose la corbata a la vez que exhibía una sonrisa pícara.

¡Usted sí que es un patriota Mandaparte! le dijo el Ministro, cayéndose abruptamente sobre el sillón giratorio y levantando su brazo derecho en señal de aprobación.

 

 

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Febrero, 2017. Todos los derechos reservados por el autor