Trabajos de taller

Glosario de términos

Buscar

Seguinos en

  • Taller literario online La Argamasa en facebook

“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento, técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo I La narración

Consigna LN 1 Ud. es un escritor consagrado; un amigo/a, o un discípulo/a, o un hijo/a le pide consejos acerca de cómo debe ser la escritura literaria.Escriba un texto epistolar en el que explique sus convicciones e intuiciones. Recuerde que es Ud. quien previamente debe tener la representación mental y saberla trasmitir a su destinatario. Tome como ejemplo la carta de R. M. Rilke. (Máximo 1 pág.)

 


Querido hijo:

 Suele suceder, en los inicios de nuestra vocación de escritores, que no seamos capaces de dar valor a nuestras obras, y que empecemos a confiar en ellas cuando surge un otro que nos dice que lo que estamos haciendo es bueno. Si aparece, no desoigas el halago, pero tampoco lo asumas como una verdad incuestionable, y mucho menos como designio de que debes dedicarte a escribir.

El deseo nace y se acrecienta adentro tuyo; cuando te animás a ponerlo en palabras, sos el único que puede discernir si lo que expresan, es auténtico reflejo de tu percepción interna. Una de las necesidades más imperiosas de todo artista, es volcar al exterior sus percepciones, con la ilusión de que alguien pueda ver lo mismo que él. Lo narrado quedará a la espera de un espíritu afín que lo interprete (o no), pero el mensaje, una vez lanzado, queda atado a esa esperanza; lo retroalimenta, y compromete a seguir escribiendo, buscando siempre una expresión más acabada de lo que se quiso comunicar originalmente. Mis primeros escritos recrearon hechos cotidianos y situaciones vividas junto a personas significativas que dejaron su impronta en mí. Podría decirte que desde mi infancia acumulaba una gran cantidad de registros sensoriales, sentimientos y sensaciones, de considerable intensidad, que hallaron su canal de exteriorización a través de la escritura. A partir de allí, comprendí que escribir era parte de mi identidad, y que no existía otra actividad capaz de hacerme sentir tan plena. Nunca me preocupé por escribir algo que resultara bueno para los demás; a su vez, sentí que era lo único que hacía sin temor a ser juzgada, y esta fue la mejor señal. Estaba abierta a cualquier crítica, porque podía coincidir o disentir con ella, pero eso no modificaba mi interior, porque hablaban de algo que ya estaba fuera de mí, y tengo el albedrío absoluto sobre mis escritos. Si sentís algo de lo que enuncio en esta carta, o estás dispuesto a buscar en tu interior, adelante. No hay otra persona que pueda hacerlo en tu lugar.

 

Mamá

 


Copyright©Marina

Septiembre, 2016. Todos los derechos reservados