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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento, técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo II Adecuación, coherencia y cohesión

Consigna A5  Escriba un texto en el que use algunos de los conectores que abajo se transcriben, recuerde que sirven para indicar que un texto avanza en una misma línea, es decir, explica una idea. (Máx. ½ pág.)  Es decir     Tal  como En otras palabras Pues bien Además     Entonces Igualmente     En este sentido Asimismo     El caso es que A su vez     Esto es  Encima     Quiero decir  Es más O sea.

 

Acabo de enterarme, todavía tengo media hora de tiempo disponible para mí sola.  Me alegra, me excita, hasta diría que me aterra poder disponer libremente de treinta minutos enteros.

Reconozco que de a poco me fui acostumbrando, lo fui aceptando, no era ya más la dueña de mi tiempo, no me pertenece, ni el más mínimo momento.  Es más, lo acepté sin regañar, es la vida, es mi día a día, la obligación de ser madre y hacerse cargo de una familia.

El caso es que los hombres, ellos sí, son dueños de su tiempo. Tienen sus momentos, sus ciclos, sus intervalos, sólo para ellos.  No es una queja, es simplemente una mirada objetiva de la realidad que nos aqueja. Quiero decir, si bien es algo que todas aceptamos, ¿no sería acaso maravilloso que siendo el año 2016,  ambos, hombres y mujeres pudiésemos disponer de nuestro tiempo, manejar nuestras agendas, de formas similares?

Pues bien, la realidad, es otra.  Ellos, en general, son los principales “proveedores”, en ese sentido, ¿es justo, entonces, que sus obligaciones sean prioritarias a las de sus esposas?  Sin embargo, no se trata de derechos, no es de eso de lo estamos conversando.  Los derechos están, existen, nadie los discute.  Es más que eso lo que en este momento reclamo, se trata de trabajo de equipo, complicidad y deseo de dividir las responsabilidades entre dos. En otras palabras: ¡acaso a los hijos,  no los engendramos entre ambos?

De a poco me doy cuenta que mis treinta minutos se están evaporando.  Espero haber hecho un uso sabio de ese regalo del cielo.  No quiero que mis razonamientos caigan en un saco vacío, sólo me quedan seis minutos más para redondear mis pensamientos.  La verdad es que no sería justo poner punto final a este monólogo, sin dejar de reconocer que fui parte firmante de este esquema cotidiano.

Entonces, lo único que me resta por hacer, es reclamar y reescribir las reglas.

 

 

Copyright©Marcia Schein

Agosto, 2016. Todos los derechos reservados