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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento, técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo VII El punto de vista o focalización

Consigna F 8 Escriba un enunciado en el que el narrador protagonista tenga el punto de vista del protagonista (soliloquio), monólogo interior directo. (Máx. 1 pág.)


LA MAMÁ DE CARLITOS


¡Qué macana me mandé! ¡Qué macana me mandé! No, mamá, no estoy descompuesto. Por qué no le dije que sí, que me estaba yendo por el inodoro por culpa de una intolerable diarrea. La vez pasada funcionó, pero ya me advirtió que si seguía flojito, íbamos a tener que ir al doctor. Ya había soportado las papas, la acelga y el arroz hervido.

Abrió la puerta y me tuvo que encontrar colgado de la ventanita del baño, apenas pisando los bordes del inodoro, por qué no puse la trabita, por qué me apuré. Por qué. Es que mamá no me deja levantarme ni para ir al baño hasta que no termine con la tarea. Eran cuentas de dividir muy difíciles y ella me las corregía y me daba un cachetazo por cada una que salía mal. Y yo no aguantaba más, eran casi las cinco. La mamá de Carlitos.

¡Decíme vos, sos estúpido eh!, ¿qué es eso que estás haciendo eh? Mamá me gritaba, escupiendo su saliva cargada de bronca contra mi cara por cada bramido que profería. Me zamarreaba por cada pregunta sin respuesta. Me sacudía de tal manera que podía sentir mi flequillo bailar al compás de la reprimenda. No sé qué tengo que hacer con vos. Decirle a tu padre cuando venga para que te faje con el cinto. Papá me va a dar con el cinto y se le va a notar la mueca de risa mientras me castiga. Quién sabe si él no hace lo mismo que yo. Por eso me mira y se ríe. Por eso.

Si Carlitos no se hubiera enfermado el mes pasado, en el colegio no se hubiera hablado de su mamá y yo no me hubiera entusiasmado. Pero los chicos tenían razón, la mamá de Carlitos estaba muy buena. ¡Estúpidos! Ellos piensan que soy un sonso porque no digo nada de la mamá de Carlitos. ¡Carlitos es mi amigo, mi vecino, mi compañero de grado! ¡Son unos estúpidos! Ellos hablan, nada más. Tienen que imaginarse todo, mientras yo puedo mirar. No puedo decir nada, pero puedo mirar.

¿Puedo mirar? ¿Voy a volver a verla a la mamá de Carlitos? Mi mamá no me va a dejar ir nunca más al baño. A partir de hoy vas a mear y a cagar afuera, como los perros. Pero antes, vas a ir a decirle lo que hiciste y le vas a pedir disculpas. ¡Pero si ella no sabe! ¡Ella no tiene idea que la vi! No importa, señorito. ¿Usted quiere ser machito? ¡Vaya y dígale lo que estuvo haciendo y pídale perdón!

Ya sé lo que hiciste. No te aflijas. A todos les pasa. Me va a acomodar el flequillo mientras me consuela. Andá. Andá tranquilo, querés. Qué buena que es la mamá de Carlitos.

Ese sonido lo conozco. Es el maíz cayendo al piso que espolvorea mamá para que me arrodille sobre él. Sí, ya sé. Me tengo que poner la bermuda de castigo, así, con las rodillas desnudas, el dolor es más real. Después va a venir papá y me va a dar con el cinto.

¡Andá a lavarte la cara y ni una palabra a tu padre, dale que se enfría la comida!

No lo puedo creer, mamá me perdonó la vida. Sólo maíz. Sólo eso. No voy a desaprovechar esta oportunidad. Es hora de aprender. Primero y antes de todo, la trabita de la puerta. Después apagar la luz y subirse al inodoro.

¡Qué lástima, la mamá de Carlitos ya se fue a dormir!

 


Copyright©Miguel Ángel Schernetzki.  

Julio, 2016 Todos los derechos reservados.