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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento. Técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo VII. El punto de vista o focalización
Consigna F 8 Escriba un enunciado en el que el narrador protagonista tenga el punto de vista del protagonista (soliloquio), monólogo interior directo. (Máx. 1 pág.)

No puede ser tan difícil. No es lógico. Si inconscientemente se hace, ¿por qué no puede hacerse adrede, en forma totalmente intencional?
Está la voluntad, la imaginación, el lápiz, el papel, el mate, la música de fondo… Sin embargo en este momento (y en los anteriores intentos), todos los componentes resultan una mera enumeración de elementos independientes, aislados y hasta molestos, que confluyen en un burdo montaje vacío, racional e inconducente.

 

¿Es la consciencia de la etiqueta? Pero, ¿las otras consignas no son también “etiquetas”? ¿Es la fuerza de palabras técnicas como “soliloquio”? ¿Qué es lo que está coartando la libertad? ¿Qué es lo que está poniendo el freno al flujo  indiscriminado de las ideas, al viaje interno que lleva a vivir lo que luego la mano escribe? ¿Es simplemente negación ante un ejercicio? 

 

¿Qué genera la contradicción? ¡¡¡Este debería ser el ejercicio más fácil de todos!!! ¿O acaso mi razón primera para escribir no es precisamente “un monólogo interno directo”? ¿Escribir no ha sido siempre la forma primaria de comunicación conmigo misma, permitiendo a esos dos “yo desconectados” relacionarse y entenderse? Y decir que aquello no ha sido consciente sería una falsedad absoluta.

¿Entonces? No lo sé. 

 

La tele que habla de Nisman (¿cuándo la encendí?), el celular que está en algún servicio técnico en la costa (¿está?), ese agente que quedó a mitad de camino y que en otras circunstancias estaría viendo ahora, el mate que perdió el gusto a yerba, comienzan a reemplazar al lápiz, al papel, a la música de fondo, (¿cuándo dejo de sonar?) y a la imaginación.

 

Sí. Puedo convencerme de que hay muchos elementos que no permiten sumergirme en ese mundo imaginario, génesis de cuentos e historias, y sin duda cualquiera me diría que tengo razón, que la cabeza está ocupada y que no es momento para escaparse del mundo real, que no es necesario exigirse tanto y muchos menos para algo que solo debe implicar placer. Pero al igual que otras muchas veces, serían solo excusas racionales, lógicas y coherentes para justificar lo que no puedo hacer.

 

Copyright©Fabiana Sereno. Abril, 2015

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