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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento, técnicas de escritura

 

(TEC ) Módulo I La narración 

Consigna LN 2 Seleccione a su criterio párrafos en Madame Bovary (G. Flaubert) y Eugene Grandet (H. de Balzac) y transcríbalos. Según definiciones convencionales, ambos autores pertenecen a la escuela realista. 

Justifique por qué los consideró realistas, una de las claves es la inferencia del narrador frente al hecho narrado. 

Básese en el concepto de R. Barthes acerca de la falsedad de lo real en la escritura literaria. (Máx. ½ pág. por cada texto).


“Emma se puso un chal sobre los hombros, abrió la ventana y apoyó los codos en el antepecho. La noche estaba oscura. Caían unas gotas de lluvia. Ella aspiró el viento húmedo que le refrescaba los párpados. La música del baile zumbaba todavía en su oido, y hacía esfuerzos por mantenerse despierta, a fin de prolongar la ilusión de aquella vida de lujo que pronto tendría que abandonar. Empezó a amanecer. Emma miró detenidamente las ventanas del castillo, intentando adivinar cuáles eran las habitaciones de todos aquéllos que había visto la víspera. Hubiera querido conocer sus vidas, penetrar en ellas, confundirse con ellas. Pero temblaba de frío. Se desnudó y se arrebujó entre las sábanas, contra Carlos, que dormía.”


La descripción del paisaje, del clima, los movimientos de Emma, son un plagio de la realidad, intenta el autor narrar sin ser subjetivo.  

La inferencia de Flaubert es muy clara al describir los sentimientos de Emma, desea prolongar la ilusión de la vida de lujo que disfrutó esa noche en el castillo.  El autor sabe que ella desearía ser uno de los integrantes permanentes del núcleo que rodea al marqués y la marquesa, sabe que Emma encuentra a su marido, sumamente aburrido.

 


“Eugenia alzó los ojos al cielo sin decir nada. Por primera vez en su vida, sus generosas inclinaciones, hasta entonces adormecidas, reprimidas, y repentinamente despiertas, se veían lastimadas a cada instante.  Aquella velada fue semejante en apariencia a mil veladas de su monótona existencia, pero fue desde luego la más horrible. Eugenia se concentró en su labor sin levantar la cabeza, y no utilizó para nada el necesere que Charles había desdeñado en  víspera.  La señora Grandet tejió sus mangas. Grandet estuvo dando vuelta a sus pulgares durante cuatro horas, sumido en cálculos cuyos resultados debían de asombrar a todo Saumur al día siguiente.  Nadie fue ese día a visitar a la familia.   En ese momento, el pueblo entero comentaba la hazaña de Grandet, la quiebra de su hermano, y la llegada de su sobrino. Obedeciendo a la necesidad de charlar sobre sus intereses comunes, todos los propietarios de viñedos de la alta y media sociedad de Saumur, estaban en casa del señor des Grassins, donde profirieron terribles implicaciones contra el antiguo alcalde.  Nanon hilaba, y el ruido de la rueca fue la única voz que dejó oir bajo la viguería grisácea de la sala.”.

 


Balzac describe la escena, centrándose en especial en la descripción de Eugene y del señor Grandet, su inferencia es clara al analizar los sentimientos de Eugenia.  En una inferencia más velada, describe el silencio que domina la sala, que sólo se interrumpe con el ruido de la rueca, y hasta en el color grisáceo del conjunto de vigas, puede verse la subjetividad del autor que tiñe la escena de ese color, para relacionarlo con la pesadumbre que se respira en el ambiente. 

A partir de la frase “Nadie fue ese día a visitar a la familia”, el autor vuelve a tomar distancia de los acontecimientos y se limita a narrarlos de forma objetiva.

 


Copyright©Marcia Schein 

Julio, 2016. Todos los derechos reservados