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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento, técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo III. Decir y mostrar 

Consigna D 11 Haga una caricatura de Ud. mismo. (1/2 página)

 


TADEUZ Y ATAULFO

(Capitulo III)

 

Fui donde Ataulfo, quien había perdido la mirada en la ventana que da al jardín, y le dije: “Ataulfo, quiero que me pintes”. Me miró y acomodándose delante de su caballete comenzó a salpicar con sus acuarelas.

Ojalá pueda teñirme de muchos colores, tantos como fuera posible, así el psiquiatra podría entender cuán contento y agradecido le estoy por darme la oportunidad de gozar nuevamente la libertad junto a los demás internos. Tuve que hacer promesas. Jurar y perjurar que borraría la raya de la maldad en el entrecejo, estirando los ojos, por eso el pintor dibujó tres curvilíneas horizontales apaisadas, esbozando el mar en busca de la calma al acariciar la playa. Por encima de ellas, en rojo carmesí, un forúnculo enorme. Tanto que olvidó delinear la nariz para descubrir, escondido en mi boca abierta, las teclas amarillentas de un piano desafinado y rechinante. Luego, encerró entre paréntesis las imágenes para darle por fin la forma definitiva a mi rostro, confinando también los malos pensamientos, como los de matar a mi mujer, la que tiene un nombre natural. Un guardia se acercó y comentó que con semejantes orejas debería oír a los médicos. Ataulfo sonrió. Giró el caballete y detrás de mi rostro se extendían dos embudos enormes, por el cual ingresaban notas musicales y “bla, bla, bla”.El mudo Ataulfo, no sólo me mostró un espejo, sino que me marcó el camino para salir del loquero. Para matar a Cielo.

 

 

Copyright©Miguel Ángel Schernetzki.

Marzo, 2015 Todos los derechos reservados