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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

TEC El cuento Técnicas de escritura

 

(TEC) Módulo V El cuento, su estructura

Consigna C 4 Escribir un relato que presente alguno de estos conflictos (Máx. 1 pág.):

• Personaje contra el destino.

• Personaje contra su propio instinto.

• Personaje contra la máquina.


Rosana estaba de pie en la sala de reuniones, de espaldas al ventanal y junto al cañón  proyector. Vestía su falda de largo Chanel y el cabello recogido en un rodete tirante y bajo. Su perfume francés rondaba la mesa, desde el momento en que repartió las carpetas para los concurrentes. Causó una buena impresión en los empresarios, y así cumplió su primer objetivo.

El siguiente paso era convencer a su jefe de que no había perdido el perfil.

A lo largo de la extensa reunión fue cubriendo holgadamente las exigencias del ejecutivo, quien le mezquinaba los gestos de aprobación para que siguiera esforzándose. Rosana estaba más dispuesta que concentrada, pero la fórmula funcionaba y eso era lo importante.

Hasta que tuvo que desoír el llamado.

Continuó activa, pasando filminas y atendiendo llamados (los telefónicos). Explicó los balances gráficos que ella misma había hecho, aportó información de apoyo a las consultas de los empresarios. Es decir, mucho más de lo que le correspondía.

En esas estaba, cuando unas manchas húmedas comenzaron a revelarse en su camisa. La mirada incómoda del jefe, la compasión de los empresarios, la sensación de no estar donde quería estar y una nueva mojadura, la condujeron con paso ligero hasta la puerta que los borró al cerrarse. El jefe se le apareció y la instó a recomponerse, porque ella podía cubrir su camisa pero no tendría otra oportunidad como aquella en la empresa.

Rosana asintió con la cabeza y se dirigió al vestuario.  Le envió un mensaje a su marido, quien no vendría  solo. Luego salió del edificio sin dar aviso. Tenia que atender el llamado (el primero). Su marido estaba afuera. Ante aquel hombre pequeño, Rosana se abrió la camisa de un tirón, era imperioso calmar su llanto, y acercando el bebé a su pecho, lo amamantó. Acarició la pelusa de su cabecita y le prometió no volver a hacerlo esperar nunca más.

 


(TEC) Módulo VI La trama

Consigna T 1 Señale la estructura narrativa en los tres cuentos que se transcriben más abajo. Luego reescriba cada uno en un orden diferente (cronológico o in media res o por el final del relato)


ESQUINA PELIGROSA

El señor Epidídimus, el magnate de las finanzas, uno de los hombres más ricos del mundo, sintió un día el vehemente deseo de visitar el barrio donde había vivido cuando era niño y trabajaba como dependiente de almacén.

Le ordenó a su chofer que lo condujese hasta aquel barrio humilde y remoto. Pero el barrio estaba tan cambiado que el señor Epidídimus no lo reconoció. En lugar de calles de tierra había bulevares asfaltados, y las míseras casitas de antaño habían sido reemplazadas por torres de departamentos.

Al doblar una esquina vio el almacén, el mismo viejo y sombrío almacén donde él había trabajado como dependiente cuando tenía doce años.

Deténgase aquí. -le dijo al chofer. Descendió del automóvil y entró en el almacén. Todo se conservaba igual que en la época de su infancia: las estanterías, la anticuada caja registradora, la balanza de pesas y, alrededor, el mudo asedio de la mercadería.

El señor Epidídimus percibió el mismo olor de sesenta años atrás: un olor picante y agridulce a jabón amarillo, a aserrín húmedo, a vinagre, a aceitunas, a acaroína. El recuerdo de su niñez lo puso nostálgico. Se le humedecieron los ojos. Le pareció que retrocedía en el tiempo.

Desde la penumbra del fondo le llegó la voz ruda del patrón:

¿Estas son horas de venir? Te quedaste dormido, como siempre.

El señor Epidídimus tomó la canasta de mimbre, fue llenándola con paquetes de azúcar, de yerba y de fideos, con frascos de mermelada y botellas de lavandina, y salió a hacer el reparto.

La noche anterior había llovido y las calles de tierra estaban convertidas en un lodazal.

Marco Denevi


Estructura narrativa de ESQUINA PELIGROSA

El joven Epidídimus es el personaje principal de esta historia que se desarrolla en el barrio en el que había vivido cuando era niño. A través del recurso de analepsis, el autor nos describe detalles de su pasado como dependiente de almacén.

El conflicto se presenta cuando decide recorrer el barrio de su infancia y lo encuentra cambiado, mientras que al doblar la esquina, el viejo almacén se conservaba igual que en la vieja época.

La aparición del patrón cuestionando su retraso es el nudo de la historia. A continuación, el desenlace del señor Epidídimus llenando la canasta y saliendo a hacer el reparto nos lleva a encontrar el sentido del título del cuento, ya que nos revela en qué consistía la “peligrosidad” de la esquina: el retroceso en el tiempo.


Reescritura de ESQUINA PELIGROSA

Todos los días el joven Epidídimus se internaba a paso ligero en el sombrío almacén de la esquina. Sin que nadie se lo pidiera llenaba la canasta de mimbre con paquetes de azúcar, de yerba y de fideos, con frascos de mermelada y botellas de lavandina, y encaraba la puerta para hacer el reparto.

Desde la penumbra del fondo, la voz ruda del patrón lo frenaba en seco:

—¿Estas son horas de venir? Te quedaste dormido, como siempre.

No había un solo día que consiguiera pasar inadvertido.

Como tenía doce años, el dueño no lo consideraba apto para manejar la balanza de pesas ni la caja registradora, pero sí se fiaba de que conocía al dedillo los límites de la zona de reparto que correspondía a su almacén y no al de Don Isidro que, según comentaban, aprovisionaba a gente más pudiente.

El joven Epidídimus ansiaba convertirse de grande en un hombre hábil para las finanzas y de esa manera no volver a depender de changas, o mejor hacerse rico y tener un chofer que lo condujera al lugar que le pidiese.

Un día, cuando salió al reparto mareado por el olor picante y agridulce a jabón amarillo, a aserrín húmedo, a vinagre, a aceitunas y a acaroína del almacén, dobló una esquina y vio el barrio tan cambiado que no lo reconoció. En lugar de calles de tierra había bulevares asfaltados, y en lugar de las míseras casitas había torres de departamentos, como las de los barrios ricos. Le pareció que avanzaba en el tiempo. —Sesenta años pasan volando —meditó. Desde el coche le llegó la voz amable de su chofer:

—Señor, ¿se encuentra bien? ¿Desea usted que regresemos a la Compañía?

El joven Epidídimus consultó su reloj de oro y subió al vehículo. Luego le ordenó a su chofer que lo condujese.

 


LA SENTENCIA

Aquella noche, en la hora de la rata, el emperador soñó que había salido de su palacio y que en la oscuridad caminaba por el jardín, bajo los árboles en flor. Algo se arrodilló a sus pies y le pidió amparo. El emperador accedió; el suplicante dijo que era un dragón y que los astros le habían revelado que al día siguiente, antes de la caída de la noche, Wei Cheng, ministro del emperador, le cortaría la cabeza. En el sueño, el emperador juró protegerlo. Al despertarse, el emperador preguntó por Wei Cheng. Le dijeron que no estaba en el palacio; el emperador lo mandó buscar y lo tuvo atareado el día entero, para que no matara al dragón, y hacia el atardecer le propuso que jugaran al ajedrez. La partida era larga, el ministro estaba cansado y se quedó dormido.

Un estruendo conmovió la tierra. Poco después irrumpieron dos capitanes que traían una inmensa cabeza de dragón empapada en sangre. La arrojaron a los pies del emperador y gritaron:

Cayó del cielo. Wei Cheng, que había despertado, lo miró con perplejidad y observó:

Qué raro, yo soñé que mataba a un dragón así.

Wu Ch'eng-en (c. 1505-c. 1580)

Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares

 

Reescritura de LA SENTENCIA

Dos capitanes irrumpieron en el palacio acarreando una inmensa cabeza de dragón empapada en sangre. La arrojaron a los pies del emperador y gritaron:

Cayó del cielo.

Wei Cheng, el ministro del emperador, despertó en ese instante. Lo miró con perplejidad y observó:

Qué raro, yo soñé que mataba a un dragón así.

A lo que el emperador reveló: —Anoche soñé con ese mismo dragón y me anunció que ibas a darle muerte. Le juré protección y te tuve atareado el día entero, para alejarlo del hierro de tu espada. Ahora comprendo que la solución estaba dentro del mismo sueño.

 

Estructura narrativa de LA SENTENCIA

En la introducción de LA SENTENCIA aparecen datos tales como “la hora de la rata, palacio, emperador”, que dan cuenta de que se desarrolla en un escenario oriental.

El pedido de amparo por parte del dragón instala el conflicto y se mantiene a la par de los intentos del emperador por neutralizar al ministro, quien es la amenaza de su protegido.

El hallazgo de la cabeza seccionada del dragón constituye el nudo.

El desenlace, aunque inesperado, da un final cerrado a la historia, ya que se resuelve el conflicto planteado.

 


Consigna T 2 Escriba tres textos breves con los temas más abajo transcriptos. Cíñase exclusivamente al conflicto, no aborde otras instancias narrativas. (Máximo ½ página cada uno)

1. el personaje y su oposición a la sociedad de su tiempo.

2. el personaje consigo mismo.

3. el personaje contra su entorno familiar.


1. el personaje y su oposición a la sociedad de su tiempo.

La audacia de Mariana a la hora de vestir traspasa los límites de la moda. Cuando llega al taller de corte y confección, sus alumnas la observan de arriba a abajo, y ella se regocija contándoles lo pasmada que dejó a la gente por la calle.

Se niega a vestir igual que las demás y a pagar por la ropa más precio del que considera que vale. Les dice:

—Estoy cansada de los pantalones achupinados. ¿Cuántas temporadas se vienen usando? Yo me hice un oxford divino con un género que conseguí en La Casa de las Telas. Les recomiendo que vayan. Tienen variedad y calidad a buen precio.  

—¿Por qué comprar unas polleras carísimas, con la costura chingada y de colores aburridos, cuando una misma puede confeccionarse una regia falda plato? Esta me la hice ayer: ¡miren el vuelo que tiene! (da una vuelta sobre sí misma para mostrarles), y el color: ¿dónde ven otra pollera de color fucsia vibrante como este?

—¡Es única! ¿Entienden lo que les digo? Ahora que estan aprendiendo a hacer su propia ropa, anímense a los colores, a otras texturas, atrévanse a cambiar un poco el estilo. 

Las alumnas se entusiasman… ¡y mucho!, con la idea de confeccionar sus propias prendas y de paso reducir costos. No tanto con la paleta de colores, las faldas amplias y las patas de elefante, porque para eso... hay que ser muy "Mariana" para eso.

 


2. el personaje consigo mismo.

Desde que a Pablo le diagnosticaron gastritis, no puede tomar mate. No es lo único que no puede consumir: tampoco alimentos irritantes, tales como el tomate, el café, el chocolate y el alcohol, entre otros. No hacerse malasangre también le ayuda a curarse.

Cuando a Pablo le diagnosticaron gastritis, llevó a su departamento el termo y el mate que usaba en el trabajo, le regaló un frasco de café casi lleno a su compañero de oficina, y dejó de participar de los after office.

Desde que Pablo dejó de ir a los after office, pasa la tarde de los jueves en casa de su novia. Ella lo espera con una taza de café ristretto preparado con su cafetera nueva. Pablo le dice que debe evitar consumir café y otros alimentos irritantes. Como también rechaza la invitación a cenar porque la lasagna la prepara con mucha salsa de tomate, termina abandonando prematuramente la casa de su amada, no sin antes discutir.

Pablo se dirige a su departamento y en el camino abre el chocolate que pensaba regalarle a ella, cuando no imaginaba que fuera a hacerse tanta malasangre.



3. el personaje contra su entorno familiar.

En la piscina del complejo de cabañas, mi tía grita como desesperada porque una abeja se posó sobre su malla. El caniche que llevó de mascota no para de ladrar y salta a cuanto inquilino llega con su auto. A cuarenta y ocho horas de nuestra estadía, quisiera hacer de cuenta que no la conozco, o al menos negar que nos une el parentesco. Esto es imposible, porque los demás ocupantes ya nos conocen, y además saben que compartimos cabaña. Y pensándolo bien, mil veces prefiero que sepan que es mi tía, antes de que especulen que ella y yo vamos en plan de amantes.

—¡Tíaaaaa! ¿Te llevo un mate? —le pregunto desde la puerta de la cabaña, a todo volumen.

—¡Ay gracias, querido! ¿No es un amor mi sobrino? —le dice al señor que toma sol en la reposera.

Listo, misión cumplida.

Ahora va la promesa: ¡es la última vez que la llevo de vacaciones!

 


Consigna T 3 Escriba qué tipo de conflicto aparece en el cuento No se culpe a nadie, de J. Cortázar. Justifique el porqué de sus conclusiones.

El conflicto que aparece en el cuento No se culpe a nadie, de J. Cortázar, se refiere a la dificultad de un hombre para ponerse un pullover. Al principio se lee como una descripción muy detallada de las maniobras corporales necesarias para calzar la prenda (pasar los brazos por las mangas, la cabeza por la abertura del cuello), tal como cualquier persona las realizaría, pero a medida que la tarea se complejiza para el personaje y le lleva más tiempo del esperado, aparecen manifestaciones físicas y psicológicas que nos dan aviso de que algo del orden psicológico de este hombre, no está bien. Ergo, considero que el tipo de conflicto de este cuento es psicológico.

Lo descubro en la ansiedad del personaje por querer terminar de ponerse el pullover y por no hacer esperar a su mujer que imagina impacientándose en la puerta de la tienda, la cólera de tener que reanudar la tarea más de una vez, la cantidad de veces que duda de estar realizando la tarea correctamente, la sofocación, el acaloramiento, las pelusas de lana en su boca y como broche de oro, la disociación del comportamiento de su mano derecha a la que considera una amenaza para su propia integridad física.

 


Consigna T 8 Escriba un microrrelato y marque la introducción, el nudo y el desenlace (máximo 1/2 pág.). Justifique el porqué de sus marcas.

 

CINCO Y CUARTO

Mariana quería aprender a leer la hora. Le preguntó a su mamá qué hora era y ella le respondió: —son las cinco y cuarto. Se abalanzó sobre su reloj pulsera y leyó: 5:13 p.m.


Introducción

“Mariana quería aprender a leer la hora.”

Presenta el tema del microrrelato y nos lleva a pensar que Mariana debe ser una niña de corta edad, puesto que no sabe leer la hora.

Nudo

“Le preguntó a su mamá qué hora era y ella le respondió: —son las cinco y cuarto. Se abalanzó sobre su reloj pulsera y leyó […]”

Describe la acción que realiza la protagonista para lograr lo que se había propuesto: aprender a leer la hora.

Desenlace

“[…] 5:13 p.m.”

Mariana sabía interpretar las horas y los minutos, no así los “cuartos” de hora. Se le presentó la oportunidad de aprenderlo y leyó la hora por sí misma. Su madre no le brindó información precisa, y ella incorporó un concepto erróneo.

 


Copyright©Marina

Julio, 2017. Todos los derechos reservados por el autor