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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

Pueblo chico, infierno grande

Hola, Vane, ¡qué lástima que no estás en el pueblo justo en este momento! Tengo tantas cosas para contarte… Te resumo: Andrés finalmente me dio bola. Ya sé, ya sé, es demasiado grande para mí…  no exageres, veintidós años no es tanto y la verdad es que ¡me encanta! Si se entera mi vieja, me mata: recién cumplo los quince en diciembre y viste como es ella: “hasta los quince, nada de novios”. Pero no pude, te juro que no pude decirle que no: vos bien sabés que me gusta desde hace mucho tiempo. Estoy feliz, feliz, feliz… es el chico que siempre quise. ¿Cuándo se terminan tus vacaciones? ¡Quiero juntarme con vos a tomar mates y contarte todo! Besos.

 

Jorgelina, Jorgelina… no quiero ser mala con vos pero me parece que estás un poquito envidiosa. ¿De dónde sacaste que tiene novia? En el boliche siempre se lo ve solo… bah, se lo veía, ahora todo el mundo lo va a ver conmigo. No es por agrandarme pero si Andrés vino a sacarme a bailar tantas veces y hora, por fin se decidió a pedirme que salga con él, es por algo. Le gusto y a mí me parece divino. Te lo pido, no arruines nuestra amistad por chusmeríos berretas de pueblo. Te quiero.

 

 

Vane, esto es urgente, la celosa de Jorgelina me dijo que le parece que Andrés tiene novia. Estoy asustada. Con ella me hice la superada pero entre nosotras, él nunca me habló de ser “novios”. Yo lo di por sentado pero me da miedo que este chico, tan grande y experimentado, me esté agarrando para la joda. ¿Vos qué pensás? No me animo a plantearle mis dudas, es demasiado inteligente, imaginame a mí discutiendo con un universitario. Encima no lo voy a ver por dos semanas, está en Rosario rindiendo parciales: me prometió que ni bien termina se viene para acá a pasar un fin de semana conmigo. ¡Muero de amor por él y no sé qué hacer! Contestame rápido, por favor.

 

 

Hola, Vasco. Tengo que pedirte un favor. Ya sé que sos uno de los mejores amigos de Andrés y seguramente no vas a querer meterte pero necesito saber la verdad: ¿tiene novia? No le digas que te escribí, para mí ya es humillante hacerlo pero esta duda está haciendo que me muera de tristeza. No puedo parar de llorar y ni siquiera sé bien el motivo. Ayudame, ¿si?

No sé quién sos ni de qué me estás hablando, nena. Lo único que tengo para decirte es que si el Andrés que mencionás es Andrés López, es “mi” novio. Y éste es el último e-mail que te contesto, desprecio los anónimos. Besitos.

 

 

Vane: ¡no sabés lo que pasó! Me llegó un e-mail anónimo. Bueno, anónimo no. Lo firma una tal Paula pero no sé quién es, ni siquiera sé si ese es su nombre real. Me preguntó si soy la “trola” que anda con Andrés y me aclaró que ella es su novia desde hace tres años. Obvio que me hice la mujer segura y le corté el rostro. Pero por dentro me estoy muriendo. Supongo que estás tan horrorizada como yo al leerme. En realidad, lo mío es pura pena, me voy a encerrar en mi cuarto a escuchar música y llorar tranquila, no tengo la menor idea de qué voy a hacer. ¡Te necesito, amiga, volvé pronto!

 

 

Vasco, supongo que no pensás contestarme. Tu silencio ya es una respuesta. Chau, ex amigo.

 

 

Ma, lo único que me falta es recibir un e-mail tuyo porque no me creés lo que te dije hoy en el almuerzo. Te lo repito: no tengo novio, no estoy saliendo con nadie, quedate tranquila. Sabés que la Pepa es sólo una vieja chusma de barrio que si no sabe algo, lo inventa. Si querés, preguntá entre mis amigas y vas a ver que no te estoy mintiendo. Te quiero mucho.

 

 

Hola, mi amor. ¡Qué lindo recibir un e-mail tuyo! Me pone muy contenta. Supuse que no me escribías porque estás dedicado al estudio… ¿cómo van esos parciales?
Tengo muchas ganas de verte y varias cosas por contarte, entre ellas que una tarada llamada Paula me escribió diciéndome que es tu novia. Claro que no le creí y la saqué corriendo, aclarándole bien la situación. Como ves, soy chiquita como decís vos pero defiendo lo que quiero. ¿Cuándo volvés por estos pagos? Muero por tus besos y abrazos. Te adoro.

 

 

¡Amiga! Parece que todo se va aclarando. Andrés me escribió, re enamorado y la tal Paula desapareció. De lo único que me arrepiento es de haber maltratado al Vasco porque no me contestó, cuando venga tendré que pedirle disculpas.
No veo la hora de que mi amorcito regrese, ¡qué emocionante va a ser salir con él por primera vez como su novia! Espero que vos también estés de regreso así veo tu cara, jajaja. Gracias por bancarme, linda.

 

 

Andrés, no entiendo nada. Realmente pensé que estabas enamorado de mí, que sentías lo mismo que siento yo por vos. Tu frase “te equivocaste al pensar que yo era tan bueno” me partió el corazón y lo sabés. Y encima te enojás porque te hice pelear con tu novia. No tenés vergüenza. Claro, soy una “chiquita” para vos y no sé lo que quiero. ¡Qué equivocado estás! A pesar de mis catorce años estoy segura de lo que quiero y de lo que siento, acá el único descerebrado sos vos. No quiero verte ni hablarte nunca más, que te quede claro. Chau.

 

 

Vane, hola. Por suerte, mañana llegás. Andrés me dejó. Era verdad que tenía novia, yo sólo era una nena para divertirse un rato, por lo que parece. Estoy muy triste, no quiero verlo nunca más, no puedo creer que sea tan mala persona. Y lo peor es que me voy a tener que aguantar a la estúpida de Jorgelina diciéndome “yo te avisé”. Quisiera poder desaparecer de este pueblo, todos se deben estar riendo de mí porque me dejé engañar tan fácil. ¡Qué tonta! Ni bien llegues, venite para casa, te necesito.

 

Victoria Nasisi