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“Ama el arte,
que de todas las mentiras
es la menos falaz”

Gustave Flaubert

EL CUENTO. Técnicas de escritura

Módulo V   El cuento, su estructura
Consigna C3. Escribir un relato que comience con la siguiente frase: Cuando se acercó, se dio cuenta que los perros estaban junto al cadáver.


EL BAJO DE CARELLI

Cuando se acercó, se dio cuenta que los perros estaban junto al cadáver.
Al atardecer todo se transforma, los últimos rayos de luz iluminan con intensidad los minutos restantes. Raúl Maranet lo sabe. Todos los días dos horas antes del ocaso ata las cañas de pescar en la parte trasera de la camioneta y, con dos golpes en la caja, los perros suben prestos acompañarlo rumbo a la cañada del bajo de Carelli.

En un pequeño claro cerca del camino coloca sus cañas bien firmes, y espera fumando el pique. Contempla pensativo el espejo de agua de doscientos kilómetros donde garzas, patos silvestres y bandurias van posándose paulatinamente en busca del alimento antes de finalizar el día. Poco a poco el sonido de las aves se aquieta, una brisa fresca mueve las aguas en rítmico vaivén logrando un infinito oleaje invitando a la luna a reflejarse. La cañada se torna en bello paisaje de calma absoluta. Es el instante en el cual Raúl se encuentra a sí mismo, con los recuerdos de su padre cabalgando por estos mismos lugares en busca del placer que da el silencio. Es el instante, donde el hombre analiza sus bajezas y quienes lo rodean con el fin de encontrar soluciones a los males que lo aquejan.
Un ruido estrepitoso quiebra el momento. Los perros salen huyendo sin rumbo. Raúl lo identifica como un disparo, corre hacia la guantera de su vehículo para sacar el arma, no está. No es época de caza, no vio cazadores furtivos en los alrededores. Agazapado espera, ya han pasado varios años de su retiro de las fuerzas de seguridad, pero el temor a una represalia persiste en él. Busca debajo del asiento el cuchillo. Ve desde lejos como sus cañas de pescar se mueven, es el pique perfecto. Se lamenta. Tras unos minutos de espera, camina bordeando la orilla hacia donde cree que se produjo el sonido. A poco menos de cien metros y entre los juncos más altos están los perros echados.
El hecho consumado, un hombre joven tendido, en un charco de sangre, muerto. En la mano derecha un arma, en la mano izquierda una foto con la imagen de un hombre marcado con una cruz.

 

Copyright©Verónica Martinoli Vieyra. Setiembre 2014
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